Bahía Blanca | Martes, 16 de agosto

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Una manera distinta de ir a parar a los caños

   Elementos prefabricados para obras de infraestructura, los caños de hormigón pueden ser utilizados para otros fines y de otras formas, con creatividad y funcionalidad.

Mario Minervino / mminervino@lanueva.com

 

   La palabra atorrante, perteneciente al lunfardo, es un americanismo que significa ‘vago’, ‘holgazán’, ‘desvergonzado’, aunque también puede señalar a una persona astuta, hábil para seducir o convencer.

   La leyenda popular, no comprobada, ubica su origen a fines de 1860, cuando se realizó el entubamiento de aguas corrientes en Buenos Aires y en grandes tubos de desagües pernoctaban los vagabundos, a los que les decían atorrantes porque en tales caños figuraba la inscripción de la empresa fabricante, «A. Torrant».

   Lo cierto es que los caños son clave en la vida de una ciudad, para la distribución de agua, saneamiento urbano, alcantarillado e incluso cableados. Al ser conductos rígidos, su geometría le permite soportar el peso de la tierra y otras cargas estructurales

   Por eso la industria lleva décadas desarrollando piezas prefabricadas de hormigón, que aportan rapidez de construcción y resistencia. Y hay quienes

Redondo redondo

   Un uso distinto es en parques infantiles donde un tubo de hormigón es, en sí mismo, un juego divertido. Otra variable es la de Toigetation 2, que los utilizó para crear lavamanos adecuados a la altura de los más pequeños, ubicados en posición vertical.

   En VARDAstudio actúan para amortiguar las vistas y como protección adicional frente al clima.

   En el Hotel Prahran se utilizaron para armar una nueva fachada, aportando "profundidad y ser interactivos con una calidad dramática y escultórica", según señalan sus autores.

   La arquitecta Andreas Strauss los utiliza para crear las habitaciones del TuboHotel, en México. Cada módulo tiene una cama apoyada en las paredes. Por su solidez soportan con hasta 3 piezas superpuestas.

    OPod Tube House es una vivienda experimental de bajo costo, construida a partir de un tubo de 2.5 m de diámetro. Alberga un apartamento, incluyendo sala, cocina y baño. Las piezas se pueden apilar para convertirse en un edificio de poca altura.

   La ingeniería y la arquitectura pueden resignificar los elementos más diferentes, dando forma a espacios innovadores e interesantes a elementos que suelen quedar olvidados en algún depósito ignorado.