Bahía Blanca | Sabado, 04 de abril

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“Nunca pensé en dejar el arbitraje, pero si analicé no dirigir más en la Liga del Sur”

Pasaron 15 días, no importa, pero Facundo Gorosito se desahogó. El juez principal del partido entre Bella Vista y Tiro elevó un informe al Tribunal de Penas de la Liga del Sur responsabilizando a 13 integrantes del plantel aurivioleta (7 de ellos siguen suspendidos provisoriamente) por agresiones físicas, insultos y amenazas. El Nº 1 de la Co.Da.Def rompió el silencio, contó su verdad...

Fotos: PH Fran Urban y facebook Facundo Gorosito

Por Sergio Daniel Peyssé / peche1503@hotmail.com

Instagram: @sergiopeysse

Twitter: @elpeche1973

   Aunque hayan pasado 15 días y él siga asegurando haber tenido siempre la consciencia tranquila, en su mirada y en la forma de revolver el café, que se le terminó enfriando por no tomarlo antes de la nota o mientras escuchaba alguna de las tantas preguntas del cuestionario, se podía percibir a simple vista que el árbitro Facundo Gorosito estaba ansioso por limpiar su imagen, la que, según aclaró mientras hablaba casi sin pestañear, ensuciaron innecesariamente.

   Intentó bajar a la realidad todo lo que le andaba dando vueltas por su cabeza, pidiendo despejar algunas dudas sobre ciertos “temitas” que fueron tratados de una manera de un lado y de otra muy distinta del otro, siempre haciendo foco en los hechos de violencia que ocurrieron al término del cotejo entre Bella Vista y Tiro Federal, en cancha de La Armonía, a puertas cerradas y por la última fecha de la etapa regular del torneo Oficial liguista.

   Como es de público conocimiento, tras el pitazo final, Gorosito y sus asistentes fueron maltratados, acosados y acorralados por los jugadores aurivioletas. Entre insultos y agresiones físicas, el Nº 1 de la Co.Da.Def elevó al Tribunal de Penas un informe visceral y sin concesiones que dejó secuelas: siete futbolistas suspendidos provisoriamente y sanciones de 4 encuentros para el defensor Manuel Coronel, el DT Fabián Tuya y los auxiliares Carlos Bianchini, masajista, y Gastón Adroguer, Profe.

   “Conté toda la verdad, lo que vi... Lo que sucedió fue muy feo, nunca me había pasado algo así en la Liga”, sostuvo el actual presidente de la siempre bien llamada “Cooperativa de Arbitros”, sin el más mínimo sentimiento de culpa pero con esa “carga” tediosa y pegajosa de saber que, lo que aconteció aquel sábado 30 de octubre, puede afectar su curriculum y su ascendente proyección hacia niveles superiores a la LDS.

   —¿Cómo te sentís?

   —Ahora en paz, con la consciencia más que tranquila. Los primeros días, en la semana posterior a los hechos, estuve bajoneado por la trascendencia que tomaron los incidentes, por todo lo que se habló en las redes sociales y en los programas de TV. Que te critiquen y que sean tan duros con vos te afecta, te deja meditando sobre un montón de cuestiones y te hace dar máquina todos los días.

   “Con la ayuda de mis pares y mis seres queridos salí adelante y ya pienso en positivo; era cuestión de creer que no hice nada malo, que solo fui a dirigir un partido de fútbol con las mejores intenciones. Y si me preguntás ¿cómo dirigí?, no lo hice mal. Pude haber tenido errores, como los tengo siempre, pero no fue un arbitraje pésimo ni tendencioso como escuché de ciertos periodistas. Después de un partido, cuando llegás a tu casa y te relajás, sabés como te fue, y yo ese día llegué conforme más allá de los lamentables hechos del final”.

   —¿Dirigiste condicionado?

   —Para nada, estaba esperando un partido de esas características; la Cooperativa llevaba cinco años sin dirigir un clásico en la Liga. Cuando recibimos la designación nos sentimos orgullosos, era como que nos tenían en cuenta otra vez.

   “Si la pregunta está referida a que uno de los equipos era Bella Vista, ya lo había pitado en otras ocasiones y jamás se armó tanto revuelo. Nunca dirigí condicionado, y menos que menos en partidos como estos, que son tan importantes para mi crecimiento profesional. Es cierto que vivo en el barrio Bella Vista, en calle Laudelino Cruz, y en eso se hizo demasiado hincapié, pero ni las críticas ni los rumores me van a obligar a ser el que no soy o a sentir lo que quieren los demás”

   —Ahí quería llegar: residís en la “Loma”, ¿sos hincha o acaso simpatizás por Bella Vista?

   —No. Jugué en las menores del albiverde hasta los 15 años, cuando me fui a Pacífico de Cabildo. Llegué a atajar varios partidos en Reserva y alguna vez fui al banco de Primera, pero hasta ahí...(risas). Incluso en algún momento fue futbolista y árbitro al mismo tiempo, aunque estuve obligado a optar y elegí el silbato.

   “A los 16 años hice el curso para empezar en el arbitraje, y en ese mismo momento me saqué el traje de hincha, aunque nunca tuve un sentimiento que me movilice para ir a alentar a Bella Vista desde una tribuna o de atrás de un alambrado”.

   —Un simple seguidor del club del barrio.

   —Exactamente. A ver... No puedo ocultar que fui hincha de Bella Vista porque nací ahí, pero nunca fui de estar pendiente de cada una de sus campañas o de seguirlo a todos lados. Jamás “me volví loco por los colores” como suelen recalcar los fanáticos. Te repito: cuando me convertí en árbitro dejé de pensar como hincha.

El primer responsable: el que lo designó

   Es mi forma de pensar y me hago cargo de lo que opino: por vivir en Bella Vista, por haber sido futbolista del club, por todo lo que había en juego en el clásico entre “Gallegos” y “Turcos”, el Colegio de Arbitros de la LDS no debió designar a Facundo Gorosito. Lo tendría que haber resguardado, sobre todo por las “barbaridades” que se publicaban en las redes sociales en la semana previa al encuentro.

   Si este partido correspondía a la quinta fecha y no había intereses de clasificación, considero que Gorosito hubiese dirigido sin problemas, pero no era el momento ideal para que “justo él” vaya a controlar a Bella Vista seis días después de los hechos violentos que provocaron los caracterizados seguidores albiverdes en el estadio Bruno Lentini del bulevar (provocaron y se pelearon con sus pares del “Gobito”).

   Es más, ese mismo sábado 30 de octubre, Gorosito podría haber pitado el otro clásico de la fecha, Liniers-Olimpo, creo ehhh..., es mi humilde parecer.

   —Te lo tengo que preguntar: ¿considerás que hubo un error en la designación?

   —Con el diario del lunes hoy te digo que si, que me podrían haber cuidado. Había otros partidos para dirigir, pero bueno, nos dieron ese y ni se nos dio por entrar en comparaciones (si era mejor o peor, más tranquilo o más bravo) con los otros de la programación.

   “Solo pensamos: `esperamos tanto tiempo un clásico que ahora tiene que salir bien´. Quiero que se sepa que fuimos con la mejor predisposición del mundo, que no hubo nada raro como llegaron a sospechar algunos”.

   --A ver si logro interpretar la respuesta: tu designación, ¿fue un premio o un castigo?

   —Yyy… No sé, me podrían haber protegido y no lo hicieron. Un tiempito antes de ese partido tuve una charla con Gustavo Lari (presidente de la LDS) por un problema recurrente entre la Liga y la Coope, en realidad entre nuestro tesorero (Walter Martínez) y el Colegio de Arbitros, ya que es siempre renegar con las designaciones y el destrato.

   “Con Lari hice hincapié en ese inconveniente, porque en realidad no quieren que Walter siga yendo a la Liga, pero más allá de eso, entre las quejas que presenté, una de ellas apuntaba a que no nos daban un clásico para dirigir; nos estaban pasando por alto. A los dos semanas llega la designación para Bella Vista-Tiro, entonces te da para pensar: ¿fue un premio o...?”

   —Completá: ¿castigo?

   —No sé, no lo puedo asegurar, me cuesta conseguir una palabra para explicar como tiene conceptuada la Liga a nuestra Asociación. En esa última fecha había dos clásicos, podría haber ido yo a Liniers-Olimpo y Calfín (David), Lazarte (Carlos) o Martínez (Walter), árbitros de primer nivel, a Bella Vista-Tiro.

   “No sé si nos asignaron ese partido a propósito o no, aunque yo, y te lo digo ahora que pasó todo, no tendría que haber ido a dirigir ese clásico. En el momento lo tomé como un desafío, estaba súper motivado, pero...”

   Más allá de las quejas de los jugadores de Tiro por los fallos arbitrales, sobre todo apuntando directamente a los asistentes, es necesario aclarar que las protestas y los malestares surgieron por dos hechos puntuales: la temprana expulsión (a los 4 minutos) del defensor aurivioleta Santiago López y los dos minutos que el “pito” agregó a los 6 que ya había adicionado.

   “La expulsión de Santiago López fue inevitable, no se pudo manejar de ninguna forma. El línea 1 (Marcos Stemphelet) sancionó una posición adelantada y López, después de tirar la pelota hacia un costado, le recriminó algo que yo no alcancé a escuchar. Cuando el asistente me llamó, al lado del banco de suplentes de Bella Vista, donde habían saltado desaforadamente, fue para informarme que lo había insultado”, contó “Facu”.

   —¿Se puede saber cual fue el improperio de López?

   —“No me podés cobrar eso hijo de puta”, y el asistente estaba muy seguro porque el jugador lo increpó mirándolo fijo a la cara. No tuve opción, insulto al árbitro auxiliar es roja directa. Hay determinadas situaciones que los asistentes pueden manejar desde la línea, pero si te llaman es porque, seguramente, haya sucedido algo que amerite la expulsión.

   “No se podía dibujar nada, no había sido un `hdp´ light, amigable o de onda... Al contrario, fue un insulto con bronca. Encima era el primer off-side del partido; no era para que López reaccione tan mal y se saque como se sacó. No me dio otra opción y lo tuve que echar”, describió.

   “Estamos hablando de futbolistas semiprofesionales, que se tienen que manejar de otra forma. Llevo 18 partidos en la elite de la Liga del Sur y jamás un jugador me insultó como lo hizo López con mi asistente, y menos que menos de esa manera. Un insulto de ese calibre es expulsión, y más en un clásico con tanta tensión y donde estaba en juego una clasificación”, argumentó.

   —¿Y con respecto al tiempo adicionado?

   —Cuando se habían cumplido los 45 del segundo tiempo, antes de un tiro libre favorable a Bella Vista, di 6 minutos adicionales, que eran justos porque el partido había sido muy cortado, los jugadores de Tiro habían hecho tiempo 1-0 arriba (encima con uno menos) y también cuando ya estaban 1-1, demorando cada cambio y tirándose al piso por cualquier roce o toque. Además hubo 9 modificaciones y se perdió mucho tiempo en los laterales y los saques de arco. Por todo lo que te menciono, menos de 6 no podía dar.

   “El tiro libre de Bella Vista cae en área tirense, el arquero (Bruno Arias) choca con un compañero y queda tendido en el suelo durante dos minutos y medio. Ese tiempo había que recuperarlo, por eso agregué dos más, es decir que seguíamos hasta los 53. No hice ninguna seña (no está estipulado en el reglamento) y les informé a los jugadores que se iban a jugar dos más, y a los 52 llegó el gol de Bella Vista. Entonces pregunto: ¿de qué me echan la culpa? No inventé nada, solo recuperé el tiempo donde el juego había estado interrumpido”.

   —Del 1 al 10, ¿cómo calificarías tu actuación en Bella Vista-Tiro?

   —Con un 6. Por ahí abusé de las amarillas, a Bella vista le saqué 8 de las 13 que mostré en todo el partido. Era un clásico, no quería que se desbande por alguna pierna de más y traté de tenerlo cortito, aunque me fui de mambo mentalmente, empecé a tarjetear para mantener el control y ese fue un error del que me di cuenta después, por supuesto.

   “Igualmente no existieron patadas descalificadores, ni tampoco acciones dudosas o jugadas polémicas, y es por eso que siento que no incidí en el resultado. El gol de Bella Vista, el del 2-1, fue limpio, lícito, no hubo nada raro que se pueda discutir”.

Le obligaron a “colgar” el silbato hasta 2022

   Facundo es el Nº 1 de la Co.Da. Def. en el listado de méritos fronteras afuera de la Liga del Sur. Dirige en competencias regionales o torneos Federales en representación de la Liga de Villarino.

   —Tenés 29 años, un físico privilegiado y acorde al estereotipo de árbitro internacional, me imagino que querés hacer carrera en esta profesión, que no tenés ni la más mínima intención de hacerle mal a nadie. Es un pensamiento en vos alta, podés no contestar si querés.

   —Te imaginás bien. Al momento de preparar un partido, de informarme sobre el presente deportivo de cada uno de los equipos que se van a enfrentar, me concentro para entrar a dirigir y ser lo más justo posible. Mi idea es crecer y seguir proyectándome, y cuando me equivoco es por responsabilidad mía, no adrede para perjudicar o “favorecer” a alguien.

   —¿Te tengo que creer?

   —Sí.

   —Con lo que pasó, ¿crees que no vas a dirigir más en lo que resta del año?

   —Sí, porque la Liga ya nos informó que ningún árbitro de la Cooperativa va a ser designado en lo que queda de la competencia. De acá al final todos los partidos serán para la ABA (Asociación Bahiense de Arbitros).

   —¿Te duele eso?

   —Sí, porque creo que tenemos árbitros capacitados como para dirigir, al menos, una semifinal de la A. Calfín estuvo en una semi de la B y le fue bien, pero en vez de darle ese partido, ¿por qué no lo reservaron para un cotejo definitorio de la A? Es otro contexto, quiero que se entienda, porque es un mimo al alma que te elijan para pitar en el Oficial antes que en la B, pese a que el nivel de competencia es similar tanto en una categoría como en la otra.

   —Además te debes sentir culpable, porque la Cooperativa pagó los platos rotos del partido que dirigiste vos y que terminó como terminó.

   —Sí, siento que por culpa mía están responsabilizando a la Cooperativa. Contamos con árbitros que dirigieron todo el año, pero esa continuidad y los buenos desempeños no se van a ver reflejados en una semifinal que, tranquilamente, nos podrían haber dado. Es una lástima que no aparezcamos más, no hicimos nada malo como para que nos castiguen de esa manera.

   —¿Hablaste con tu hermano (Leopoldo, árbitro de la ABA con contrato en AFA) de todo lo que pasó?

   —Sí, me apoyó y me dijo que todo me debe servir de experiencia. Al principio le dio bronca todo lo que se estaba hablando y en caliente dudó de mi, pero él, mejor que nadie, sabe de los valores que nos inculcarnos nuestros padres, que somos gente de bien y que jamás le haríamos daño a nadie. Por suerte, mucha gente conocida, vinculada al fútbol o a mi actividad laboral (trabaja como portero y seguridad en la clínica Raúl Mattera de Empleados de Comercio), me bancó con mensajes y buenos consejos.

   —De Tiro, ¿te llamó alguien?

   —Sí, Seba Mancinelli y Bruno Arias me mandaron mensajes de whatsApp para pedirme perdón por todo lo que sucedió, y es algo que valoro mucho. Incluso, el arquero me admitió que sintió vergüenza ajena después de mirar el video y de comprobar el despelote que se armó.

   —Todavía no salió el fallo y es por eso que no se conocen las penas de los 7 jugadores suspendidos provisoriamente. ¿Se puede saber los motivos por los cuales fueron informados?

   —Uno de ellos por agresión al asistente Nº 2 (Kevin Suárez), a quien agarró del cuello, y otro por empujar al otro línea (Stemphelet), al que desplazó casi tres metros hacia atrás. Además, un suplente está señalado por arrojarle un golpe de puño y una patada al cuarto árbitro (Santiago Amado). El resto fue informado por insultos y amenazas.

   —¿Por qué en Tiro consideran que el informe es “muy duro”?

   —Una vez terminado el tumulto y el mal trago, el DT de Tiro, Fabián Tuya, me pidió que entienda a los jugadores, que por algún motivo estaban enojados. Puedo comprender una protesta común, algún insulto aislado, pero no puedo tolerar el extremo, el hecho que me hayan tratado de chorro, ladrón y que se hayan acordado de todos mis familiares.

   “Los que me insultaron creyeron que no los iba a informar, pero me increparon con barbaridades de todo tipo y color, además de las amenazas y de recalcarnos que la íbamos a pasar mal si nos cruzaban por la calle. Todo tiene un límite, y en esta ocasión fue superado ampliamente. Encima, los asistentes y el cuarto árbitro dirigen en menores y juveniles y les manifestaron que los iban a ir a buscar. Una locura. Todo eso lo tenés que hacer saber, escribirlo y dejarlo documentado”.

   En el informe policial responsabilizan como “violentos” al DT Fabián Tuya y a los jugadores Sebastián Mancinelli y Bruno Arias, pero en el escrito arbitral ninguno de los tres figura como agresor de hecho.

   “No vi que hayan agredido a nadie. Bruno separó en todo momento y evitó que sus compañeros se nos vengan encima, y Mancinelli también ayudó a que la situación no se desmadre. Tuya está informado por las palabrotas irreproducibles hacia nuestras personas, pero no por un puntapié a un efectivo (como declara la denuncia policial), que dicho sea de paso no comprobé”.

   —Aunque en las imágenes se lo ve separando.

   —Cuando los jugadores nos arrinconaron con la intención de agredirnos, Tuya empezó a separar y a calmar los ánimos. Pero insisto, antes nos dijo que eramos unos ladrones, que habíamos ido a cargarle el partido y que el hijo de él estaba llorando por culpa nuestra. Se desbocó mal, pero mal, mal, ehhh...

   —¿Cómo se sigue adelante después de todo esto?

   —Estuve un poco desorientado porque nunca me había sucedido algo así, pero es cuestión de cambiar el chip y mirar para adelante. Si te pinta el bajón y te ponés a escuchar y a mirar todo, es peor, es agudizar tu propia crisis interna.

   —¿Es cierto que en algún momento pensaste en abandonar el arbitraje?

   —El arbitraje no, pero si analicé dejar de dirigir en la Liga del Sur. Siento que en el fútbol nuestro quedás muy expuesto, que todo cuesta el doble, que no te valoran como lo merecés. En la Zona o en otras Ligas de renombre tienen un trato cordial y diferenciado hacia el árbitro, hay un respeto muy marcado, te hacen notar que sos la autoridad y que lo que vos cobrás o decís es estimado y tiene peso.

   “Acá, cuando vos crees que dirigiste bien un partido, a veces es todo lo contrario: te liquidan los medios, los dirigentes... Y lo más triste es que la siguen en la semana”.

   —¿Por qué decís que no los valoran?

   —Te doy un ejemplo: tuve que ir a hablar con Lari para que a la Cooperativa le den un clásico, porque sino lo pedía no me lo iban a dar. Encima ahora nos adelantan que de acá a fin de año nuestra Asociación no va a dirigir más; es muy difícil remar siempre contra la corriente.

   —En la semana no salió el fallo en contra de los jugadores suspendidos en forma provisoria y Tiro pediría una reconsideración del informe arbitral. ¿Aceptarías modificar algún punto del dictamen o bajar los decibles de lo que ya está escrito?

   —No, en el informe está todo lo que pasó. Lo hice dos días después del partido, tranquilo, frío. No agregué ni saqué nada, puse lo que vi y escuché; está todo ahí, no tengo porque sacar ni agregar nada.

   —Termina la nota, ¿dijiste toda la verdad?

   —Totalmente.

No se rinde


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Presencias. Registra "Facu" pitando en Primera de la Liga del Sur. Debutó el 19 de marzo de 2017, en cancha de San Francisco, caída del "Santo" 1-3 ante Bella Vista.