¿Se acuerdan de las Carreras de Marcha? Ahora es Endurance y vuelve a Bahía
La disciplina hípica tendrá lugar el domingo 7 de noviembre, en el Campo Chacra de la Costa, ubicado en el Camino de La Carrindanga 8000. Participarán las categorías promocional y mayores, con distancias de 20 y 40 kilómetros, respectivamente.
Bahía Blanca ultima detalles para ser sede de uno de los acontecimientos ecuestres más relevantes que pueda encuadrar la disciplina hípica.
Así como la equitación es modelo y lleva años dentro de la práctica activa en algunos clubes de nuestra ciudad y la zona, la competencia de Endurance (antes se la denominaba Carrera de Marcha de Resistencia) tiene un atractivo único y se podrá observar, el domingo 7 de noviembre, en el Campo Chacra de la Costa, ubicado en el Camino de La Carrindanga 8000.
Es, para quienes no conocen de esta disciplina, una competencia que destaca y premia la resistencia del caballo frente a las grandes distancias a recorrer, además del planteo estratégico de la carrera por parte del jinete.
Ambos, caballo y jinete, deben reunir una condición física excelente, pues no hay nada peor para un caballo cansado que un jinete cansado. Es una competencia que se desarrolla a lo largo de distancias que oscilan entre los 100 a los 160 kilómetros en un día, de igual manera como son los campeonatos mundiales.
En esta ocasión, en nuestra ciudad, participarán las categorías promocional y mayores, siendo el recorrido para el primer caso de 20 kilómetros y, para el segundo, de 40 kilómetros (con velocidad libre y reglamento de la Federación Ecuestre Argentina).
Informes se podrán recabar a los números telefónicos 291-4051213 / 291-5030083.
Lo importante de esta disciplina es el entorno que se produce en cada prueba, en donde se congregan no sólo los participantes sino también sus familiares, amigos, propietarios de caballos, compradores y público en general.
En el Endurance no hay límite de edad para los jinetes, ni limitación de razas equinas para practicar este deporte: cualquier caballo en condiciones normales de salud, y con un adecuado entrenamiento, puede practicar Endurance.
La consigna es priorizar la salud y el bienestar del equino, el cual es retirado por el servicio veterinario de la carrera ante cualquier problema sanitario.
Afirman los criadores que saben del tema, que sólo aquellos caballos que demuestran durante su doma contar con las condiciones necesarias para desafiar un deporte tan exigente como el Endurance (salud física absoluta, buena recuperación cardio-respiratoria, rusticidad, personalidad y disposición mental para superar esfuerzos, etc.), son iniciados en el lento camino de hacerse “enduristas” de largas distancias.
El Endurance se desarrolla bajo la fiscalización de la Federación Ecuestre Argentina y, entre países, bajo la supervisión de la Federación Ecuestre Internacional.
Cada una maneja sus calendarios de las pruebas de las diferentes distancias; la de 160 kilómetros es únicamente para binomios de élite y consta de cinco etapas.
En cada parada existen controles veterinarios que verifican el estado de salud del caballo para aprobar su continuidad en la carrera.
La demanda física es tal -en recorridos de elite- que usualmente menos de 50% de los participantes llega a terminar la competencia.
Sin dudas conlleva una estrategia marcada, una exigencia altísima para largos recorridos que duran, como mínimo, 12 horas. La deshidratación es el mayor rival. Por eso se requiere un caballo fuerte, resistente.
Si bien se puede participar cualquier raza equina, los ejemplares son solamente árabes y anglo-árabes; son ideales porque tienen una resistencia admirable a las temperaturas extremas y a los largos recorridos.
El Endurance es un deporte amateur, en el que lo que más se valora es cruzar la línea de meta.
En Europa, y en los países árabes, es donde mayor exposición tiene, y los jinetes españoles y los emiratíes son los líderes.
En la Argentina hay buenos jinetes que compiten tanto localmente (principalmente, en la provincia de Buenos Aires) como en el exterior.
Lo hacen por pasión, sin rédito monetario, disfrutando la exigencia.
La selección nacional más nutrida actuó en el Mundial Eslovaquia 2016, con cinco binomios integrados por Peres Copello, Muriel, Rafael Salaberren Dupont, Josefina Chas y Sofía Vargas.
El octavo puesto de Peres Copello (hijo de Peres Moore) y Cruzado fue histórico para el Endurance argentino, cuyo equipo finalizó sexto.