la ciudad

Duro mensaje de la mamá de Facundo al presidente Fernández y al gobernador Kicillof

Cristina Castro dijo que, después de la última comunicación con el primer mandatario, nadie la llamó. "No se enteraron de que les desaparecieron un pibe", se preguntó.

   En nuestra ciudad, donde sus abogados iban a presentar el pedido de detención e imputaciones de varias personas en relación con la desaparición de Facundo José Astudillo Castro, Cristina, la mamá del joven, cuestionó duramente al poder político regional, provincial y nacional.

   Aseguró que desde la última llamada del Presidente de la Nación, Alberto Fernández, nadie más se comunicó con ella.

   "Es como que todo el mundo dice que estamos ensuciando una gestión, un gobierno, una presidencia; ¡no señores!", expresó.

    Y en la misma línea, se preguntó, "en la intendencia de Villarino, el señor (Carlos) Bevilacqua no se enteró de que en su distrito le desaparecieron un pibe y está de brazos cruzados; el señor (Axel) Kicillof no se enteró de que en su provincia le desaparecieron un pibe; el señor pesidente no se enteró de que le está desapareciendo gente en la Argentina".

   Cristina remarcó que al frente de la querella está ella y no sus abogados y que lo único que quiere es "recuperar a mi hijo y que esto no siga pasando".

   Consideró que "todos" los policías de Mayor Buratovich y Teniente Origone tienen que ser responsabilizados en la causa, por acción u omisión. "Hay involucrados y quienes callaron son tan desaparecedores como los que se lo llevaron", afirmó.

   "No voy a bajar los brazos hasta saber, yo sé que estamos muy cerca de la verdad, se lo debo a mi hijo, se lo debo a mi padre, a mis otros hijos, no vamos a parar y no me importa con quién me tenga que enfrentar, yo no les tengo miedo, qué más daño me pueden hacer, ya me desaparecieron un hijo", remarcó.

Hipótesis

   La madre de Facundo cuestionó a quienes opinan que "se enamoró" de la hipótesis de desaparición forzada, por encima de otras líneas de investigación.

   "A mi hijo lo empecé a buscar como una averiguación de paradero. No me dejaron ingresar en Mayor Buratovich, en Origone, me pusieron patrulleros de la bonaerense en la entrada. Después me amenazó un subcomisario de la bonaerense. Y me vienen a decir que estoy enamorada de esta hipótesis, dos segundos pido que se pongan en mis zapatos, dan verguenza lo que están diciendo", sostuvo.