El festejo que no pudo ser

Manu Ginóbili, entre la culpa por perder y la necesidad de ganar un título a nivel local

9/5/2020 | 07:46 |

Se cumplen hoy 25 años del inicio del torneo de Segunda que –en parte– jugó Emanuel. Venía de sufrir uno de los golpes más duros de su carrera. Se fue y volvió a mitad del siguiente año. Nunca pudo festejar un campeonato con Bahiense del Norte.

Manu, en semifinales de Sub 22. Lo defiende Jorge Benítez. Fotos: gentileza Carlos Jones, La Capital y archivo-La Nueva.

 

Por Fernando Rodríguez / @rodriguezefe

(Nota publicada en la edición impresa)

 

   El golpe sufrido por Emanuel Ginóbili el 24 de noviembre de 1994 resultó en su carrera amateur uno de los más difíciles de digerir.

   “Papá, perdimos... Por favor perdoname”, se quebró Manu, mientras Yuyo, su papá, se desarmaba escuchándolo por teléfono desde Mar del Plata.

   Ese día Bahiense del Norte perdió con Comercial, como local, 76 a 67 y descendió (2-1 la serie) a Segunda del básquetbol local.

El plantel que descendió. Arriba, desde la izquierda, Christian Marini, Hernán Magistrini, Alejandro Luengo, Diego Fernández, Fernando Evangelista, Diego Amatte y Alejandro Palmieri. Abajo: Leandro Carbonell, Federico Sureda, Ricardo Luengo, Luis Decio y Manu.

 

   La síntesis:

   Bahiense (67): L. Decio (8), R. Luengo (8), E. Ginóbili (21), D. Amatte (12), H. Magistrini, fi; Ch. Marini (6), L. Carbonell (6), A. Palmieri (2) y A. Luengo (4). DT: Gabriel Schamberger.

   Comercial (76): E. Pallottini (26), G. Baffigi (18), D. D’Annunzio (2), D. Bernardi (16), S. Mézquer (11), fi; W. Mele (1), G. Sebastián (2) y A. Goñi. DT: Marcelo Ercoli.

   Primer tiempo: Bahiense 33, Comercial 40.

   Arbitros: Miguel Firpo y Néstor Scheffer.

 

La revancha

   Manu, con 17 años, ya mostraba ser un desfachatado, atrevido y valiente, a pesar de que su físico no lo acompañaba demasiado.

   Su deseo de seguir el camino de Liga Nacional que ya transitaban sus hermanos Leandro y Sebastián, incentivaron al zurdito a secarse las lágrimas y buscar la revancha en 1995.

   Si bien su crecimiento era notorio, la exigencia por parte de sus padres para que complete el secundario, antes que nada, y la falta de kilos, eran motivo más que suficientes para aventurar que Manu pasaría el año jugando en Juveniles, Sub 22 y Segunda por Bahiense. No parecía tratarse de un año trampolín.

   Poco más de cinco meses después de aquella dolorosa derrota, el nombre de Bahiense del Norte aparecía entre los equipos de Segunda, algo que costaba asumir en los pasillos de Salta 28.

Navallo habla y Manu está completamente concentrado.

 

   No obstante, procesado lo que había sucedido, llegaba la revancha, esa que el deporte generalmente guarda para aquellos que saben esperar el momento.

   Y llegó el día, 9 de mayo de 1995, hace 25 años, cuando la Asociación Bahiense puso en marcha el torneo de ascenso.

   Bahiense tuvo libre, debutando recién en la segunda fecha, en la que venció de visitante a Argentino, por 75 a 65, con 10 puntos de Manu, a quien el técnico Alejandro Navallo hizo ingresar de suplente.

   En base a su rendimiento el menor de los Ginóbili fue incrementando protagonismo.

   Las primeras ocho fechas Bahiense conoció sólo la victoria: 53-85 a Sportivo (18 puntos de Manu, ya ingresando como inicial); 93-57 a El Nacional (16); 49-97 a La Falda (6); 65-35 a Pueyrredón (21) y 64-80 a San Lorenzo (24).

   En el séptimo partido, en el triunfo ante Independiente, 74-53, Manu alcanzó su máxima puntuación: 29, con 2-7 en triples, 7-10 en dobles y 9-10 en libres, más 7 rebotes, 4 asistencias y una tapa, en 34 minutos.

   La siguiente presentación, superó la barrera de los 20, aplicando 24, en la victoria frente a Velocidad, de visitante, 95 a 87.

   Definitivamente, poco tardó en convertirse en referente del equipo.

   Ahí el torneo de Segunda entró en receso tras la primera rueda, con Bahiense como único invicto.

   Mientras tanto, Emanuel ponía el foco en las semifinales de Sub 22, contra Estudiantes.

Niemczyk sale a rescatar a Manu, a quien acosan Campos, Gil (semioculto) y Benítez.

 

   El primer juego ganó el tricolor, 90 a 77, con 36 puntos de Manu.

   La revancha, a pesar de los 40 de Emanuel, quedó en manos del albo, 76 a 70.

   Y el definitivo, en suplementario y con ¡43 puntos! del zurdo, también se le escapó a Bahiense, de local, 92 a 86 (78-78) y con un final increíble.

Manu intenta superar a Pablo Vieli.

 

   Estudiantes ganaba 78-76, sin tiempo por jugar, y Guillermo Niemczyk –ex jugador del albo– empató desde la línea (2-2), forzando así el suplementario.

   La síntesis: 

   Bahiense (86): F. Evangelista (8), R. Luengo (5), E. Ginóbili (43), G.  Niemczyk (4), A. Palmieri (9), fi; L. Decio, H. Magistrini (6), F. Trulié y D. Amatte. DT: Alejandro Navallo.

   Estudiantes (92): P. Gil (17), M. Campos (15), P. Vieli (12), N.H. Gil (17), J. Benítez (10), fi; G. García Del Río (11), S. Cortondo (2) y E. Castillo (4): DT: Jorge Alvarez.

   Arbitros: Alejandro Ramallo y Horacio Sedán.

   Finalmente, en la segunda edición del torneo, Olimpo derrotó a Estudiantes y se coronó bicampeón.

 

Media vuelta

   Con el sabor amargo de no poder llegar a la final en Sub 22, cuya base era la del plantel de Segunda, Bahiense reanudó del torneo del ascenso, aunque incompleto.

   Una lesión prácticamente marginó a Manu, quien tuvo escasa participación contra Argentino, partido en el que, coincidentemente, Bahiense perdió el invicto: 78 a 74.

   De todos modos, por esos días el técnico Oscar “Huevo” Sánchez estaba intentando convencer a “Yuyo” y –básicamente– a Raquel para llevarse al menor de sus hijos a La Rioja para jugar por Andino.

Huevo Sánchez cumplió el objetivo de hacer debutar a Manu (en la foto, al medio, esperando su turno) en Liga.

 

   “Es probable que arregle, pero todavía no estoy decidido, ya que curso quinto año de la secundaria y, de viajar, tengo que retroceder a cuarto, como ‘Pancho’ Jasen, que cursaba sexto y bajó a quinto”, contó Emanuel. 

   La siguiente fecha Manu no jugó, en cómodo triunfo ante Sportivo Bahiense (78-48).

   A esta altura, en Vergara 14 el tema de conversación se centraba en lo que se venía para Emanuel. Ese flaquito que, con el respaldo de su papá terminó recibiendo el ok de su mamá, aunque poco convencida claro.

   Raquel ni quería imaginárselo mezclado entre esos hombres “musculosos” de la Liga Nacional.

   “¿Qué puede hacer este chico en medio de los grandes?”, se preguntaba, mientras digería la decisión.

   Hasta que llegó el momento de armar el bolso. Ya era tiempo de partir.

   Antes de subirse al Fiat Regatta con Yuyo y Raquel para iniciar el recorrido por una ruta diferente a la de sus hermanos (Leandro estaba en Deportivo Roca y Sepo en Quilmes de Mar del Plata), Emanuel se despidió jugando, el 29 de agosto, en la victoria ante El Nacional, 71 a 61, en el cajón de la cortada Drago.

   La síntesis:

   El Nacional (61): S. García (14), C. De Battista (19), R. González (6). F. Giorgi, L. Sosa (7), fi; G. Loffredo (5), S. Ibargoyen (10), J. Espeleta, S. Mazza y M. Grill. DT: Alfredo Zeppa.

   Bahiense (71): F. Evangelista (9), R. Luengo (9), E. Ginóbili (16), S. Salecchia (14), C. Valcarcel (13), fi; A. Palmieri (5), J.Ch. Kiessling (5) y L. Decio. DT: Alejandro Navallo.

   Arbitros: Miguel Firpo y Juan I. Bognani.

 

Les sobró

   Con la baja de Manu, el equipo de Navallo perdió los 16,5 puntos que aportaba por juego, incluyendo 2,6 triples. 

   “La partida de Emanuel nos costó 6 o 7 partidos partidos, porque tuvimos que adaptarnos a otro juego, inclusive, de esos perdimos tres. Antes sabíamos que si cerca del aro estábamos tapados, abríamos el juego y él la metía”, reconoció el experimentado Sergio “Zaino” Salecchia.

El festejo tricolor y Manu que se quedó afuera de la foto final...

 

   De todos modos, con la cosecha de puntos mientras estuvo él y la consolidación del resto, completó una muy buena temporada y ascendió rápidamente, lo cual le permitió a Manu lavar sus “culpas”, al menos a la distancia y mientras ya daba sus primeros pasos con Andino en la Liga Nacional.

 

Paso y sigo

   Con la carga de no haber podido dar la vuelta nunca con “su” Bahiense del Norte, al año siguiente Manu retornó temporariamente al torneo local, aprovechando la finalización con Andino y antes de su acuerdo para jugar Liga en Estudiantes.

   Así se sumó en la quinta fecha, curiosamente, con derrota y pobre actuación colectiva ante Liniers, en el Hernán Sagasti, por 86 a 78.

Manu, en el Hernán Sagasti, la noche de su regreso. Lo defiende Gerardo Rímoli.

 

   “Al equipo lo vi mal, no pudimos zafar a la marca que me hicieron, pese a que Navallo sabía que harían cajón”, señaló Manu.

   Después, Emanuel sufrió una distensión en una pierna, que lo marginó durante dos fechas.

   A su regreso tampoco pudo hacer la diferencia y Bahiense cayó ante Pacífico, de visitante, 79 a 78.

   Ese resultó su último partido en Primera, el 11 de julio, ya que el torneo superior entró en receso.

   La síntesis:

   Pacífico (79): F. Navarre (5), C. De Battista (21), G. Candia (7), F. Lliteras (19), C. Sánchez (21), fi; D. De Mayo (6), S. Costa y J. Montero. DT: Alejandro Alvarez.

   Bahiense (78): L. Decio (7), A. Iannamico (7), A. Palmieri (13), C. Valcarcel (14), S.Santiago (26), fi; E. Ginóbili (10), G. Niemczyk y P. De Cascos. DT: Alejandro Navallo.

   Arbitros: Horacio Sedán y Jorge Scheffer.

 

El último

   Sin competencia de Primera, Emanuel reforzó a los Sub 22, mientras aguardaba la convocatoria para la Selección nacional, que participaría del Torneo de las Américas Sub 22 de Caguas, Puerto Rico.

   La serie de cuartos contra un disminuido Comercial fue sencilla: 95-41 (sin Manu) y 100-43, en el Puerto, con 16 puntos de quien, a esa altura, ya era jugador de Liga.

   En semifinales Bahiense cruzó con Liniers, rival durísimo y, máxime, después de iniciar perdiendo 86 a 79 (24 puntos de Manu), en el Hernán Sagasti.

   Remándola de atrás, en Salta 28, el tricolor ganó 71 a 66 (29 de Manu) y en el regreso a la Avenida, selló la serie 2-1: 81-78, con 19 puntos de Ginóbili.

   Ese fue su último partido.

   La síntesis:

   Liniers (78): S. Aleksoski (4), F. Larrañaga (6), G. Rímoli (21), F. Radavero (24), P. Duranti (8), fi; H. Soria (7), G. Ruiz (5) y G. Yuvel (3). DT: Ignacio Dignani.

   Bahiense (81): L. Decio (13), P. Romerniszyn (17), E. Ginóbili (19), A. Iannamico (8), G. Niemczyk (9), fi; H. Magistrini (8), D. Amatte (3) y F. Sureda (4). DT: Alejandro Navallo.

   Arbitros: Alejandro Ramallo y Jorge Scheffer.

 

Sin camiseta

   Habiendo colaborado el tiempo que pudo, Emanuel partió hacia Puerto Rico, y otra vez se quedó con las ganas de jugar una final.

Manu estrenando la camiseta de la Selección.

 

   Sus compañeros, contra todos los pronósticos y sin su presencia, pudieron con el bicampeón Olimpo, que sufrió la ausencia de Juan Miguel Vigna: 58-60 y 59-55.

   En definitiva, el jugador que ganó cuatro anillos de la NBA, fue campeón olímpico y subcampeón del Mundo, entre otros logros inimaginables en esa época, se retiró del básquetbol con la tranquilidad de haber colaborado para devolverle a Bahiense su lugar en Primera y ayudado a los Sub 22 a ganar un título, aunque, curiosamente, sin poder guardar en el baúl de los recuerdos, una camiseta de Bahiense del Norte campeón.

Mustang Cloud - CMS para portales de noticias