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Lo condenaron a 5 años de cárcel por asaltar a un remisero

El hecho se produjo en la zona de Blandengues al 2.100, cuando amenazó con un elemento punzante a la víctima.

Foto: Policía

   Un hombre fue condenado a 5 años de cárcel por el asalto a un taxista ocurrido a mediados de 2018 en la zona de Blandengues al 2100.

   El fallo del Tribunal en lo Criminal Nº 2, dictado por la jueza subrogante Daniela Fabiana Castaño, recayó en Luciano Sebastián Aymes, apodado "Kiko".

   Para la magistrada se probó que el 25 de mayo del año pasado, entre la 1.15 y las 2 de la madrugada, en Don Bosco y Juan Molina, el acusado abordó un Chevrolet Corsa, al servicio de la empresa Remis Centro, guiado por Pablo Pozo.

   Al llegar al lugar del hecho le indicó al chofer que se detuviera y en esas circunstancias lo tomó del hombro izquierdo, mientras que con la otra mano le apoyó un elemento punzante en el abdomen.

   Según la resolución, Aymes se apoderó de unos 600 pesos que tenía la víctima y escapó corriendo.

   Empleados de una estación de servicio ubicada en el sector en el que el acusado tomó el auto de alquiler, le habían manifestado a otros choferes que el imputado -lo conocían por haber trabajado en el lugar-andaba armado con una navaja.

   Por otra parte, un comerciante de Don Bosco al 800, dijo que Aymes había intentado robarle, pero que le habló y logró que se fuera del negocio.

   Explicó que tiene una amistad de unos 15 años con el imputado, que hablaban mucho y que es una buena persona, por lo que se sorprendió, ya que “era como si viniera a robar mi hermano”. Agregó que esa noche, luego de hablarle, reflexionó en lo que estaba haciendo y se retiró sin sustraerle nada.

Descargo

   Aymes declaró en el debate y contó que trabajó en una panadería y luego en la estación de servicio por unos diez años, hasta que lo despidieron por reducción de personal.

   Explicó que luego se dedicó a la cadetería por cuenta propia y que tuvo problemas de adicción a las drogas.

   Comentó que la noche del hecho “estaba muy drogado” y que no se dio cuenta que ingresó al comercio de su conocido.

   También relató que no recordaba haber asaltado al remisero.

   La jueza sostuvo en el fallo que el acusado “intentó mejorar su situación procesal, reconociendo lisa y llanamente su intervención justamente en un hecho que no le acarreó consecuencias penales. Luego intentó desvincularse del asalto al remisero, con un argumento débil relativo a las características de las prendas que llevaba, cuando de una armoniosa valoración de sucesos concatenados, demuestra que se trata de la misma persona: la que merodeó la estación de servicio provisto de un elemento cortante según vieron sus excompañeros de trabajo, la que ingresó a robar al quiosco, según observó su amigo, y la que finalmente se tomó un remis para asaltar a Pozo en el destino”.