ENCUESTA EN EL CENTRO

El 78 % de los comerciantes está de acuerdo con implementar el horario corrido

1/7/2017 | 09:00 | De una muestra entre 160 negocios del centro y macrocentro, un 22 % solo cree que debe seguir como está.

Algunos comercios ya han instalado la idea de trabajar en horario corrido a partir de los hechos. Y sus propietarios se muestran conformes con el cambio.

Sergio Prieta

sprieta@lanueva.com

Una encuesta realizada por la Corporación del Comercio la Industria y los Servicios durante la semana pasada determinó que de 160 negocios del centro y macrocentro un 78 por ciento considera que se podría instalar el horario corrido en nuestra ciudad., mientras que el 22 por ciento restante cree que las cosas deben seguir como están.

La novedad fue dada a conocer por el gerente administrativo del organismo que nuclea a los propietarios de comercios, Roque Sánchez, quien explicó que realizaron dos preguntas a sus asociados. ¿Cree que podría abrir en horario corrido? ¿En qué franja horaria debería establecerse?

De 163 comercios del micro y macrocentro que respondieron esos interrogantes, 127 se mostraron a favor de mantener sus puertas abiertas a primera hora de la tarde, mientras que 36 se expresaron por la negativa.

En cuanto a la sugerencia sobre un posible horario de apertura y otro de cierre, el 70 por ciento opinó que podría ser una buena opción instrumentar un horario de 10 a 18, mientras que el 30 por ciento restante se opuso por considerar que el cierre se debería llevar a cabo cerca de las 20 o por oposición al horario corrido.

Una tercera opción de la encuesta era proponer o sugerir cuestiones vinculadas al tema.

“Casi todos los comerciante que ven factible abrir en horario corrido creen que debería haber un acuerdo referido a un piso sobre a qué hora abrir y otro para determinar el cierre. Muchos creen que el horario debería ser de 9 a 20”, manifestó Sánchez.

De todos modos Sánchez afirmó que la jornada laboral de 8 o 12 horas depende de la cantidad de trabajadores de cada comercio.

“Para el que tiene 10 empleados sería más fácil abrir durante 12 horas porque podría establecer un horario rotativo, aunque para los que cuentan con poco personal es más simple la jornada de 8 horas”, explicó.

Los comerciantes opinaron, además, que la implementación de un nuevo horario traería beneficios para el empleado, que ahorraría dinero en trasladarse y ganaría tiempo de ocio.

“También se consideró que el horario corrido debería ser estacional, ya que durante el verano no tendría sentido mantener los negocios abiertos a primera hora de la tarde”, agregó el representante de la Corporación.

Por último, Sánchez sostuvo que desde la Corporación están dispuestos a apoyar la opinión de la mayoría de los comercios aunque cree que no sería fácil un cambio hacia el horario corrido.

“Hay una cuestión cultural y de costumbres que deberían cambiar. Me parece que una ciudad con 300.000 habitantes como Bahía Blanca debería plantearse y evaluar estas posibilidades, aunque la única forma de hacerlo y de avanzar es si se lleva a cabo con el acuerdo de todos los comerciantes”, afirmó.

“Nos parece que debe existir un horario piso de apertura y un límite para establecer el cierre. Estamos dispuestos a continuar debatiendo el tema con todas las partes involucradas”, expuso.

Cada vez más

Si bien la mayoría de los comercios del centro cierra sus puertas poco después del mediodía, son cada vez más comunes los que permanecen abiertos y, de a poco, comienzan a animarse al horario corrido.

“La Nueva.” salió a recorrer el centro bahiense poco después de las 14.30 de un día de semana y detectó que si bien resultan una minoría, cada vez más comerciantes mantienen la atención al público cuando el resto le pone llave a sus puertas.

El tema es motivo de debate entre algunos bahienses que ven en la costumbre de parar la actividad comercial después del mediodía un signo de pueblo chico, ya que las grandes ciudades del país perdieron la reparadora siesta hace ya varios años.

“Empecé a hacer horario corrido porque el año pasado las ventas habían caído. Además, noté que muchas empleadas de comercio que hacen horario cortado aprovechaban para comprarme después del mediodía, cuando salen de sus trabajos y se van a almorzar. Desde ese entonces abro de 8.30 a 20.30”, contó la dueña de una zapatería de Zelarrayán al 100.

Luego opinó que de 16 a 20 las ventas siguen flojas, sobre todo durante el invierno.

“Acá se vende muchos zapatos para señoras mayores y cuando cae el sol no salen más”, manifestó.

Similar fue la respuesta de Matías Gómez, a cargo de otro negocio de la primera cuadra de Zelarrayán. Aprovechando que las puertas del local estaban abiertas de par en par, le contó a “La Nueva.” que comenzó con el horario corrido hace apenas un mes.

“La verdad es que mucha gente sale de la oficina, de la Municipalidad o de algún banco después de las 13 y se encuentra con todo el centro cerrado. Por eso decidimos probar con no cerrar al mediodía y, la verdad, es que se vende”, indicó.

Al mismo tiempo reconoció que las empleadas continúan haciendo horario cortado y que esas horas de más las cubre en persona.

“Si bien no hay el mismo movimiento que a la tarde, a muchísima gente le viene muy bien hacer las compras durante la hora de la siesta”, dijo.

El mismo escenario de puertas abiertas se percibía en Alsina al 100, donde al menos otros dos comercios de ropa y bijouterie, además de un kiosco y una farmacia, atendían al público.

“Generalmente aprovechamos esta hora para reponer el stock de mercadería, pero también atendemos al público. La mayoría de los clientes que vienen a esta hora son empleadas de comercio”, sostuvo Laura González, a cargo de un local de accesorios para mujeres.

“Escriban que a esta hora no se vende nada”, señaló en tono de broma Julio Munafó, dueño de dos locales de ropa en Alsina al 200 y al 300.

“Hay ventas, pero depende de la ubicación del negocio y del rubro o época del año”, opinó.

“En verano, con 40 grados de temperatura, no queda nadie en el centro, pero en esta época anda mucha gente. Si vendés camperas como yo, tenés que aprovechar y quedarte”, explicó.

También dijo que Alsina o Belgrano son cuadras por las que circula mucha gente a toda hora, pero que ese tránsito peatonal disminuye considerablemente en Soler o Lamadrid.

Además de los locales mencionados se puedo observar otros atendiendo al público en la primera cuadra Belgrano y a la altura del 100, en la semipeatonal de O‘higgins y en Soler. En menos medida en las Galerías Plaza y Visión 2000.

¿Qué hacer?

Los pros y las contras del cambio

El presidente de la Cámara de Comerciantes de la Corporación del Comercio la Industria y los Servicios de Bahía Blanca, Luis Amore, explicó los pros y las contras de aplicar en todos los comercios el horario corrido.

“Es un tema que en algún momento se charló, pero nunca se llegó a una definición. En principio habría que determinar si el comercio debería permanecer abierto 12 horas de (8 a 20) o seguir haciendo una jornada de 8 (que podría ser de 10 a 18) como en la actualidad”, dijo.

Señaló que en Buenos Aires los negocios tienen establecido que cierran a la misma hora y se cumple, por lo que habría que lograr el mismo acuerdo aquí.

“Se podría mantener un horario corrido en invierno pero en el verano no se justificaría porque no queda gente en la calle. También habría que analizar los costos para los propietarios, porque en caso de hacer 12 horas habría que contratar gente”, opinó.

Indicó que el horario corrido sería positivo para los empleados que por trabajar de manera interrumpida tienen mayores gastos de traslado y menor tiempo de descanso y ocio.

“Propondremos una encuesta desde la Corporación para conocer estadísticas y la cantidad de socios que hacen horario corrido”, explicó.

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