Homenaje a Iaquinandi, la revolución artística de los 60
El próximo sábado el ciclo "Bahía Blanca No Olvida" presentará el espectáculo "Mario Iaquinandi, 80 años", sobre su vida y obra, en el Café Histórico de la ciudad (Avenida Colón 602) desde las 21.30.
Los encargados de contar aspectos de su vida y anécdotas que sólo pueden conocer quienes estuvieron cerca del poeta serán Mariel Estrada y Antonio Germani, quienes desde hace más de 25 a?os llevan adelante el Salón de Arte que lleva su nombre y que fuera el sueño de este bohemio y talentoso bahiense.
Las páginas musicales de Iaquinandi serán interpretadas por la cantante Gaby "La voz sensual del tango" y el guitarrista Quique Lorenzi.Bajo idea y producción general de José Valle.
Como corolario de este merecido homenaje, el martes 14 de marzo a las 10 se colocará una plaqueta con su imagen y una breve referencia de su vida y obra en la fachada del que fuera su hogar de juventud sito en 19 de Mayo 226.
Las huellas del tiempo
Allí se había inaugurado una "Baldosa que no olvida" en el año 2012, durante el 2° Festival Nacional de Tango de Bahía Blanca Carlos Di Sarli, que fue destruida accidentalmente.
Como en cada iniciativa cultural realizada por Valle, el desmán es reparado con una nueva referencia para que las huellas de quienes hicieron grande nuestra cultura nacional no sean borradas por el tiempo.
Un hombre versátil
Mario Iaquinandi nació el 14 marzo de 1937. Su versatilidad lo hizo desplegarse en las múltiples facetas de periodista, escritor, productor creativo y director artístico en distintas emisoras del país.
Pero también como actor, integrando diversos elencos en escenarios capitalinos. Junto con Héctor Negro, Osvaldo Avena y otros poetas integró la llamada: "Revolución del 60", siendo galardonado como mejor autor del Río de la Plata en 1970.
Más canciones
Como compositor alcanzó notoriedad a través de los tangos: Contáme una historia y María de nadie con música de Eladia Blázquez. Llegarían más tarde: Romance para una vereda, Mi ventana triste, Mi sábado sin vos, Un hombre nuevo, Réquiem para un tiempo ni?o, La historia de los dos, Triste espejismo, Andando a solas y Mi ciudad sin tí.
Dicen de él
"Después de este largo período de bonanza, sobrevino el eclipse, pero de esa etapa oscura no hablan las escasas biografías, lo memoramos solamente nosotros, sus amigos", escribe Mariel Estrada en el capítulo dedicado a Iaquinandi del libro El silencio que mastica el pucho (Ed. En un feca).
"Coherente en acción y pensamiento, la llama votiva de su antorcha sigue prendida en quienes, conociéndolo? supimos amarlo", aclara sentimentalmente Mariel Estrada.