Fue detenido con una notebook robada y lo condenaron a 900 horas de tareas comunitarias
Novecientas horas de tareas comunitarias no remuneradas deberá cumplir un hombre de Coronel Suárez detenido por la policía hace algo más de dos años, tras ser descubierto con una computadora robada en su poder.
En el marco de un juicio abreviado, el juez en lo Correccional Nº 1, José Luis Ares, condenó a Walter Nahuel Martínez (29) por el delito de encubrimiento.
El fiscal Rodolfo De Lucia y el defensor oficial Pablo Radivoy habían acordado previamente, con la aceptación del procesado, la pena de cinco meses de cárcel, convirtiéndolos en trabajos en favor de la comunidad.
El magistrado consideró probado que entre el 17 y 22 de abril de 2015, Martínez recibió una notebook Compaq Presario F700 que había sido sustraído de la vivienda ubicada en Guayaquil 236, de aquella ciudad, perteneciente a Laura Graciela Herr.
Según el acta labrada por la policía, el día del arresto el hombre circulaba en una moto y al observar la presencia de un patrullero realizó un giro en "U" y pretendió escapar.
Los efectivos lo perseguieron y observaron que Martínez descendió del rodado, se descartó de una mochila e ingresó a un comercio.
Con la presencia de un testigo y del imputado revisaron el bolso, encontrando en el interior la computadora.
Trascendió que la máquina fue reconocida por la damnificada, ya que tenía la particularidad de que le faltaba la tecla correspondiente a la letra G.
Al declarar, el imputado dijo que luego de haber consumido alcohol y droga fue a un lugar donde "suelen dormir linyeras" y encontró la notebook, por lo que se la llevó a su domicilio.
Previamente había dicho que una persona conocida tenía varias cosas (armas, joyas y relojes) y le había ofrecido venderlas para comprar estupefacientes, a lo que se habría negado.
Agregó que dos o tres días después de haberla hallado salió con la laptop para intentar comercializarla, siendo arrestado por la policía.
"A mi juicio, resulta inverosímil lo afirmado (por el acusado) en cuanto a que encontró tirada la computadora y sí, en cambio, parece más creíble la otra parte del relato en cuanto a que un sujeto tenía varias cosas y le sugirió a él y a otros venderlas", indica el fallo.
El juez también consideró que "dadas las circunstancias, el imputado podía sospechar que el aparato que cayó en sus manos provenía de un delito".