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Dra. Julieta Mena: "Para nosotros, el trabajo con la familia es un pilar fundamental"

En el INBARE (Instituto Bahiense de Rehabilitación), que funciona en calle Panamá 886, se trabaja de manera integral con niños, adolescentes y adultos. Cuenta con un equipo técnico de esmerados profesionales.
La doctora Julieta Mena, Médica Psiquiatra Infanto Juvenil.

“El Instituto INBARE es un Centro de Día y el Centro de Día es un dispositivo de inclusión y de rehabilitación social. Cuenta con un diagrama de funcionamiento con diferentes salas, donde se organizan las actividades de los concurrentes”.

Así lo expresó la doctora Julieta Mena, Médica Psiquiatra Infanto Juvenil (matrícula nacional 128366 y provincial 2806), quien se ocupa de aquellas temáticas relacionadas con la psiquiatría.

Julieta egresó hace 8 años de la Universidad de San Salvador de Buenos Aires, luego realizó la residencia en Casa Cuna (Hospital de Niños) durante 4 años y se especializó en terapia Infanto Juvenil. --¿Cada sala dispone de un orientador?

–-Sí. Una especie de maestro que coordina las actividades de cada sala, las cuales están pensadas para objetivos específicos de cada grupo. Se piensa y se elabora cada año en función de los intereses y aptitudes específicas de cada grupo.

--¿Cómo funcionan las tareas recreativas?

--Son tareas en común, como por ejemplo ejercicios en la pileta en esta época veraniega. También actividades de educación física, talleres de pintura o acciones específicas, como puede ser algo de artesanía, que luego se vende y, lo recaudado, se destina a alguna actividad de interés del grupo. También están los paseos y momentos de recreación.

--¿Se realiza un trabajo integral?

--Sí. No hay un rango etáreo excluyente. La mayoría son adultos jóvenes y no existe un criterio de inclusión en relación a algún tipo de patología. Se intenta trabajar de forma conjunta, integral, para que todos compartan los intereses y puedan realizar las mismas actividades.

--¿Cómo se aborda cada problemática?

--A través de los profesionales. Hay un equipo técnico compuesto por psicólogos, trabajador y asistente social, médico clínico y psiquiatra, terapeuta ocupacional, rehabilitación física, nutricionista, coordinadores, personal titular y auxiliar de enfermería y administración. Además, cuenta con profesores de gimnasia y de distintos talleres específicos.

“La idea es trabajar en equipo, con planes bien abarcativos y multi interdisciplinarios”.

--¿Los padres de los concurrentes se involucran?

--Se involucran un montón. Para nosotros, el trabajo con la familia es un pilar fundamental, sobre todo porque la idea es que las cosas que se trabajan en el Centro de Día se puedan recrear en el espacio cotidiano del chico, que es el hogar.

--¿Con el aporte de los padres, se van notando evoluciones?

--Sin dudas. Es un feedback permanente, continuo y rico para nosotros. Podemos comentar lo que vemos desde nuestro lugar, lo que pasa en casa, cómo actuar para hacer un determinado cambio. Todo lo aportado por los familiares suma.

--¿Cuántos concurrentes asisten al Instituto?

--Entre 60 y 70. La jornada puede ser simple o completa. Pueden ir solo a la mañana (de 9 a 13) o a la tarde (14 a 17), o bien, todo el día. A algunos les corresponde desayuno y almuerzo; a otros, almuerzo y merienda.

--Siendo que se dedica la psiquiatría infanto juvenil, ¿suele tratar con casos de autismo?

--Si. El autismo, que ahora se denomina trastorno del espectro autista (TEA), empezó a conocerse más en los últimos tiempos. Y la bibliografía y asociaciones profesionales discuten si esto se debe a un aumento de la casuística o de la prevalencia, o si hay más profesionales formados y mayor detección temprana y consultas oportunas.

“No hay un tratamiento específico para el autismo. Se trabaja mucho en equipos interdisciplinarios, que son dinámicos, activos y requieren que todos participemos”.

--¿Otros casos que se deben tratar?

--Los problemas de conductas en los más chicos; trastornos de estado de ánimo, autolesiones o conductas alimenticias en los adolescentes. Tenemos pedidos de admisión y chicos que llegan a tratarse. Si no disponemos de cupo tratamos de orientar o hacer un seguimiento para otorgar un espacio con el correr del tiempo.