Un hongo endófito pone en aprietos a la festuca
La Estación Experimental Agropecuaria Balcarce del INTA advirtió, en un informe, que la festuca alta contaminada con un hongo endófito puede reducir a la mitad la ganancia de peso diario y hacer que la preñez llegue escasamente al 59% en rodeos bovinos. Ello puede tener como adicional episodios de mortandad.
La festuca alta (Festuca arundinacea) es una gramínea perenne de uso forrajero, de crecimiento otoño-invierno-primavera, muy difundida en los campos de la Argentina.
Esta forrajera puede estar contaminada con un hongo endófito llamado Neotyphodium coenophialum, capaz de producir toxina que provocan graves problemas.
El médico veterinario Ernesto Odriozola, jefe del Laboratorio de Toxicología, del Grupo Sanidad Animal de la EEA Balcarce, dijo que dicho hongo “puede producir síndromes muy importantes en vacas y en ovejas, como gangrena o pie de festuca, síndrome distérmico festucosis, necrosis grasa y trastornos reproductivos. Estos síndromes podrían ocurrir en la misma pradera, pero el síndrome distérmico solo se presenta en verano y el pie de festuca en invierno”.
Al referirse al porcentaje de preñez, Odriozola agregó que, en ensayos efectuados durante tres años consecutivos con servicio natural sobre festuca tóxica, se obtuvo una preñez del 59%, frente al 94% de preñez en animales que recibían servicio sobre festuca libre.
“Para vaquillonas, la preñez varió del 96% en festuca con bajo grado de infestación a un 55% en festucas altamente contaminadas. También se vio afectada la producción de leche, y los terneros pesaron entre uno y 3 kilogramos menos al nacer”, advirtió.
Informes en odriozola.ernesto@inta.gob.ar.