Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Bahía Blanca |

Vida de perro

Hace 43 años, en octubre de 1969, visitó Bahía Blanca Carlos Guelperín, ganador de un millón de pesos en el programa Odol pregunta, contestando sobre perros. Desde 1967, en que Mario Marateo había ganado ese premio respondiendo sobre aves, nadie había alcanzado tanta popularidad como Guelperín. Justamente, dos meses antes, juntos habían visitado la ciudad, en una gira de tres días. En aquella ocasión participaron de una charla-debate que incluyó el sorteo final de un perro caniche y un canario.

 Hace 43 años, en octubre de 1969, visitó Bahía Blanca Carlos Guelperín, ganador de un millón de pesos en el programa Odol pregunta, contestando sobre perros.


 Desde 1967, en que Mario Marateo había ganado ese premio respondiendo sobre aves, nadie había alcanzado tanta popularidad como Guelperín. Justamente, dos meses antes, juntos habían visitado la ciudad, en una gira de tres días. En aquella ocasión participaron de una charla-debate que incluyó el sorteo final de un perro caniche y un canario.


 Guelperín, feliz ganador, aseguró que dedicó 18 años de su vida (tenía 22) a conocer la historia de los canes. Era además consecuente: en su casa tenía 53 perros. "¿Cómo los mantiene?", le preguntó el periodista. "Con carne", contestó, agregando un dato sorprendente: "El Ejército me da un caballo por semana de un frigorífico de Campo de Mayo".


 Respecto del millón que había ganado, 285 mil dólares de la época, Guelperín ya había decidido su primer gasto: un viaje a Inglaterra, para asistir a una exposición de... 1.200 perros.


 En cuanto a su futuro, tenía dos metas precisas: ser veterinario y atender un negocio que abriría con un nombre significativo: "Pío pío - guau guau".


 Una última curiosidad guelperiana. Así como Marateo señaló al gorrión --"por lo caradura"-- como su ave favorita, Guelperín también tenía una debilidad: admiraba al Yojimbo, can japonés cuyo nombre significa "el más valiente". "Con él salimos, saltamos, corremos, nos revolcamos en el pasto". Y remató, pleno,: "Cuando estoy a su lado, soy feliz".