Están excavando, pero con riesgo de nuevo derrumbe
Continuaban anoche la tarea de excavación, a paso lento pero ininterrumpido, que se inició a la mañana, como también el operativo de apuntalamiento que se hizo del pozo donde está sepultado el trabajador César Benítez, en Puerto Galván, aunque con la posibilidad "latente" de otro derrumbe.
De esa manera seguía la búsqueda del cuerpo del operario paraguayo, que el pasado jueves a la tarde quedó debajo de una montaña de tierra y escombros, que se desmoronó cuando trabajaba en una perforación de 8 por 10 metros de superficie y 13 de profundidad, en la planta que posee la multinacional Louis Dreyfus.
En el accidente, tal como informáramos ampliamente, también se vieron afectados otros tres trabajadores: los hermanos Damián y David Flores y Maximiliano Contreras, quienes lograron salir a tiempo, pese a que este último sufrió heridas en su mano izquierda y la amputación de tres dedos.
Desde la delegación local de la UOCRA se aclaró en la víspera que el dispositivo de emergencia montado en el lugar, está conformado casi exclusivamente por obreros de ese sindicato (unos 40 por turno), con el apoyo de los bomberos de Prefectura y de Dreyfus y la subcontratista IGM Construcciones, a cargo de los trabajos.
Oscar Destéfano, secretario de Finanzas del gremio, anunció que, mediante el uso de la imponente grúa Grove KMK 6300, la pluma telescópica de 53 metros de longitud y bombas de extracción de agua, han llegado hasta "ocho o nueve metros de profundidad" y reconocieron el sector donde estaría la pala mecánica que manejaba Benítez al momento del siniestro.
Una pala doble denominada "almeja", que pende de la pluma de la grúa, es utilizada para la extracción de barro y agua del pozo, pero se advirtió que la tarea se torna muy dificultosa por la inconsistencia del terreno.
"Se supone que la máquina (Bobcat) está dos metros más abajo, cubierta por barro y se está haciendo la operación para tratar de engancharla y subirla", dijo.
No obstante, aclaró que "está muy complicada la situación", porque "seguimos teniendo problemas con el tema del suelo, del agua que se está filtrando y el barro".
Destéfano se negó a aventurar sobre el momento de la posible localización de la víctima, porque "con la suba de la marea se complica cada vez más".
"Anoche (por el domingo) se hicieron tareas de correr una de las estructuras de hormigón que estaba con peligro de desmoronarse. El peligro de desmoronamiento de la estructura del costado es permanente, es un poco lo que hace lenta toda la tarea", reconoció.
Destéfano aseguró a los medios de prensa que, desde el momento de producirse el siniestro, "son sólo y únicamente los trabajadores de la construcción los que están adentro del área operativa y de la empresa".
"Hay una coordinación o supervisión de Prefectura, por lo que tiene que ver con la jurisdicción; son los bomberos de Prefectura los que están desde el primer momento, permanentemente, haciendo asistencia y apoyo", sostuvo.
Agregó que el tema de la supuesta intervención de otros brigadistas será tratado una vez finalizado el rescate y recalcó que "desde el primer momento la operación estuvo a cargo de la empresa y los trabajadores, únicamente".
Consultado el sindicalista sobre las posibles causas del accidente, remarcó que la prioridad, actualmente, es la búsqueda de Benítez, así como la contención de su familia y de los otros obreros afectados.
"Después seguiremos con lo que tiene que ver con la pericia. Lógicamente esto fue una tragedia, es un accidente sobre el que tendrá que verse después quiénes son los responsables, las causas y las correcciones que se deberán hacer para seguir con las tareas", opinó.
De todas maneras, en una actitud mesurada, expresó que "en esta obra no se dejó nada librado al azar" y que "siempre se tuvo el resguardo principal de seguridad con nuestros compañeros".
Preguntado, finalmente, respecto de si la UOCRA había advertido previamente sobre la posibilidad de hechos como el sucedido el jueves, Destéfano respondió: "luego de encontrar a nuestro compañero, esos temas los vamos a tratar. El principal objetivo es encontrar a nuestro compañero".
"Sólo con máquinas"
El prefecto Pablo Alexis Navarro, segundo jefe de la Prefectura de Bahía Blanca, ratificó la declaración del gremialista en cuanto a que "el peligro de derrumbe está latente" y aclaró que no operan con personas dentro de la excavación.
"Se sigue con las tareas de excavación, pero con mucha precaución. La tarea es lenta. Se está trabajando sólo con máquinas en el interior, porque no se considera arriesgar gente por cualquier eventualidad. En el supuesto caso que haya que bajar, lo harán extremando las medidas", expresó el vocero.
Reconoció que algunos de los pilotes de apuntalamiento existentes "están enteros y otros se han partido con la caída, así que hay que retirarlos de a poco".
Navarro aclaró que hasta el momento no lograron tener contacto visual con la excavadora guiada por Benítez y que no tienen una estimación sobre cuándo ocurrirá ello.
"Sería muy apresurado decir algo, porque supongamos que vamos excavando normal y se sufre algún percance, todo se demora. Lo importante es que se trabaja de forma ininterrumpida y sobre seguro", aseveró.
El pozo donde se produjo el derrumbe era parte de la construcción de una noria, ubicada al pie de una galería metálica utilizada para la carga de cereal transportado por camiones, para ser descargado en vagones ferroviarios.
En la víspera, y a diferencia de los días anteriores, se colocó en el perímetro del escenario una media sombra de color verde, que representa un obstáculo para la visual exterior.
"Se tardó muchísimo", afirmó la mujer de Benítez
Presa del llanto, producto de la angustiosa experiencia que está sufriendo, la mujer del operario sepultado cuestionó ayer la demora para rescatar a su marido.
"Hasta ahora no hay nada; creo que no hay los elementos necesarios. Nosotros preguntamos por qué no hay aparatos para succionar el barro", expresó en declaraciones al Canal 7 de televisión.
El dolor se magnifica aún más por saber que su cónyuge estuvo pidiendo ayuda durante un importante lapso.
"Me dijeron que él (por César Benítez) estuvo tres horas pidiendo auxilio y no pudieron hacer nada, que no había maquinarias necesarias en ese momento para sacarlo. Y hasta ahora siguen diciendo lo mismo", aseguró.
E insistió: "Se tardó muchísimo. Yo vine el viernes pensando que ya lo iba a encontrar afuera. Hasta hoy tengo la esperanza de que esté vivo, pero habiendo tierra, barro, agua y marea, y no tener lo necesario para sacar eso..."
El matrimonio tiene dos hijos y la mujer piensa en el momento en que deberá decirles a sus hijos lo ocurrido con su padre.
"Ahora no sé cómo decirles a mis dos hijos que su papá murió ahí adentro, que se quedó ahí enterrado. Dejaron dos hijos sin papá, pudiéndolo rescatar en ese momento", enfatizó.
Silencio. Desde IGM Construcciones, la subcontratista que realizaba la obra para Louis Dreyfus, se mantienen en silencio. Durante un contacto telefónico de este diario con la central de la empresa, en Olavarría, se limitaron a informar ayer que el gerente general, ingeniero Guillermo Milia, "ahora está abocado al tema de la familia del operario" y que después "va a emitir una solicitada".