Bahía Blanca | Sabado, 04 de abril

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Bahía Blanca | Sabado, 04 de abril

CantArte y Ars, mucho más que un encuentro coral

Los grupos corales CantArte, de Punta Alta, y Ars, de Bahía Blanca, dirigidos por los maestros Edgardo Matoso y Fabiana Vidal, respectivamente, cerraron su actividad anual con un encuentro desarrollado en la sala de conferencias de la Biblioteca Juan bautista Alberdi. El motivo del encuentro fue la celebración del noveno aniversario de existencia de ambos grupos de canto, apenas una excusa para sobrellevar el aguacero de la tarde dominguera, hacer la delicias de una importante cantidad de público que colmó las instalaciones de la sala, que se vio momentáneamente invadida por los ruidosos festejos de la parcialidad boquense.




 Los grupos corales CantArte, de Punta Alta, y Ars, de Bahía Blanca, dirigidos por los maestros Edgardo Matoso y Fabiana Vidal, respectivamente, cerraron su actividad anual con un encuentro desarrollado en la sala de conferencias de la Biblioteca Juan bautista Alberdi.


 El motivo del encuentro fue la celebración del noveno aniversario de existencia de ambos grupos de canto, apenas una excusa para sobrellevar el aguacero de la tarde dominguera, hacer la delicias de una importante cantidad de público que colmó las instalaciones de la sala, que se vio momentáneamente invadida por los ruidosos festejos de la parcialidad boquense.


 Abrió el concierto el grupo anfitrión, CantArte con una chacarera doble La Sachapera, de Oscar Valles y Carlos Carabajal para seguir con dos canciones de cuna, la mundialmente famosa Duerme negrito, nana caribeña oportunamente recopilada por Atahualpa Yupanqui --en este caso con el acompañamiento en guitarra de la bahiense Fabiana Vidal--, y la tonada Tristeza de los hermanos Pepe y Ñaño Núñez, con versión coral de Martí.


 Posteriormente, presentaron la cumbia El Pescador, de José Barrios y arreglos de Mario Witis y continuaron con una balada, This Boy, de John Lennon y Paul McCartney, interpretada, como no podía ser de otra manera, por el coreuta Silvio Schwindt, alguien que The Beatles sabe mucho por tradición familiar y por integrar The Wilson's Band.


 La zamba Allá lejos y hace tiempo del poeta mendocino Armando Tejada Gómez, musicalizada por el pianista Ariel Ramírez fue la sexta pieza antes de los dos temas finales.


 Una hermosa versión de la canción de amor Oh, melancolía del juglar cubano Silvio Rodríguez en una versión coral de Liliana Cangiano y la canción colombiana Ay cosita linda, inmortalizada por el recordado Nat King Cole y cuya autoría pertenece al inefable Francisco "Pacho" Galán, el creador del merecumbé.


 El pedido de bis de los asistentes fue aceptado con gusto y con la canción Locuras, del citado Silvio Rodríguez.


 
Una sensación diferente. La segunda parte del espectáculo comenzó de una manera infrecuente para los oídos del público puntaltense. Los integrantes del grupo vocal Ars, desplegados alrededor de la sala y con la intención de generar una sensación envolvente, interpretaron la pieza Lux Aurumque, del creador experimental norteamericano Eric Whitacre, para dar la sensación de un alumbramiento que dejó a todos ensimismados.



 La segunda obra fue la melodía contundente del Gloria de la Misa Brevis del compositor noruego Knut Nystedt. A continuación, cantaron los arreglos musicales del poema Cantos del fuego, del poeta español Federico García Lorca, arreglados por otro poeta, Dante Andreo.


 Apenas repuesto de semejante comienzo estaba el público cuando, por un cambio de programa obligado, los cantantes realizaron el ensemble de voces masculinas en latín y femeninas en un ruego nativo del muy difícil tema Lacrymosa, del cubano Calixto Alvarez, que, como siempre acontece cuando es interpretado en cualquier lugar del mundo, deja atónitos a los oyentes y con su piel erizada de la emoción.


 El repertorio tuvo su continuidad con un negro spiritual, el famoso texto anónimo referente al encuentro en la tierra prometida, Walk Together Children, y la impactante canción gospel Snap to it, de Marty Mc Call y James Ward, el primero de ellos integrantes de First Call, famoso trío de música cristiana contemporánea, que invita al público a chasquear los dedos al son de la melodía y la cierra con el golpeteo de las palmas de los coreutas en sus piernas. Por supuesto, las ovaciones se prolongaron extensamente.


 Las dos últimas piezas fueron una bella versión africana de un tema navideño, African Noel, acompañada de tamboril, campanas y pandereta, y, a pedido del público, el bis con una nostálgica versión de Anhelo, de Domingo Zerpa y Carlos Guastavino.


 El festejo de la primera década de existencia de las agrupaciones en ciernes para el año venidero, alimentan grandes expectativas para los cultores de la música coral, si se repiten espectáculos de alta calidad como este encuentro.