Festejar la Navidad sale 26% más caro
Pese al clima festivo, los alimentos de la mesa navideña no paran de subir. El tradicional relevamiento anual de "La Nueva Provincia" en cuatro de las bocas de expendio minorista más concurridas de la ciudad, entre los días 12 y 14 del corriente, arrojó para el conjunto de artículos que integra la canasta tomada como referencia un aumento del 25,92% .
Así, una completísima nómina de 22 artículos navideños, compuesta por dos cortes de carne vacuna (peceto y matambre), pollo, nueces, almendras, budines, pan dulce y sidras entre otros --ver cuadro--, sumó, en promedio, 760,89 pesos frente a los 604,23 del año pasado.
Si la comparación se remonta al año 2009, el aumento de la misma canasta se extiende al 62%, ya que, por ese entonces, los mismos productos se podían adquirir por 496,76 pesos.
Para estas Navidades, a la cabeza de los aumentos aparecen las nueces con cáscara, cuyo precio se incrementó más del 106% en los últimos doce meses, seguido de cerca por el ananá de primera marca, con un valor al público casi un 96% más caro que en las últimas fiestas.
Consumir el clásico pan dulce de primerísima marca (Arcor, Bagley o Terrabusi) cuesta en estas Navidades alrededor de 21,23 pesos en su presentación de 500 gramos, nada menos que un 74% por encima de su valor promedio de 2010.
Los budines (Terrabusi), otro clásico de las mesas navideñas, presentados en paquetes de 250 gramos, tienen un valor medio de 11,75 pesos, con un máximo de 12,50 pesos y un mínimo de 11,50, exactamente 1 peso de diferencia entre supermercados.
Si se quiere acceder a productos más económicos (segundas marcas) habrá que pagar casi un 40% más con relación al 2010, ya que su precio no baja de los 9,99 pesos, en promedio.
Pese a ello, las subas en los artículos considerados se moderaron con relación a las Navidades del año pasado, ya que el aumento porcentual entre 2009 y 2010 acarició el 30%.
Ese año, la disparada en los valores al público de la carne bovina --73,39% interanual para el matambre y 108% para el peceto, respectivamente-- influyó fuertemente sobre el valor final de la canasta.
En la actualidad, con un consumo per cápita de carne bovina que se desplomó tras los fuertes incrementos, una sensación de alivio llegó a los mostradores, de forma que, aunque elevados, los precios adquirieron cierta estabilidad: mientras el precio del matambre sólo subió 4,89%, el del peceto bajó un 10% en el último año.
Papá Moreno. La lista de productos que la ahora polifuncional secretaría de Comercio Interior, comandada por Guillermo Moreno, "acordó" con supermercadistas de todo el país sólo pudo encontrarse en uno de los establecimientos visitados.
Se trata de una nómina de productos seleccionados de marcas como: Noel, La Farruca, Roig y Limay, que suman un total de 21,28 pesos, un 7% más que su valor en el 2010, como anticipó el funcionario.
Contiene los siguientes productos unitarios: pan dulce de 400 gramos, turrón de maní de 80 gramos, budín de 170 gramos, maní con chocolate de 80 gramos, garrapiñada de maní de 80 gramos, tableta de maní de 60 gramos, confites frutales de 100 gramos, una sidra PET de 910 centímetros cúbicos, y una gaseosa lima-limón de 2,5 litros.
El cliente tiene la posibilidad de reemplazar algunos productos de la canasta por otros, sin importar la cantidad y sin que esto modifique su precio unitario.
En una de las cadenas minorista con presencia nacional, la canasta navideña compuesta por cinco productos básicos (sidra, pan dulce, garrapiñada, turrón y budín) se vende a 13,17 pesos.
"Si se analiza hoy el kilo vivo en (el mercado de) Liniers en promedio está prácticamente en el mismo precio que tenía el año pasado, por lo que se ha cerrado con las principales cadenas de supermercados que los últimos 15 días de diciembre, el precio del asado, del animal liviano, novillito o ternera, va a ser el mismo que el año pasado, es decir alrededor de 20 pesos", aseguró Moreno unos quince días atrás.
"Nuestra política no es de precios fijos y uniformes, sino que respetamos la especificidad de cada una de las cadenas y dentro incluso de cada una de las cadenas, el impacto sobre cada segmento poblacional que hacen" dijo el funcionario. Les queda ahora a los consumidores la tarea de participar en la "búsqueda del asado".