Araya y Guarany
Hace 50 años, en noviembre de 1961, cantaron en vivo, ante los micrófonos de LU2 Radio Bahía Blanca (con una hora de diferencia uno de otro), los artistas Rosamel Araya y Horacio Guarany.
Dos hombres de prestigio, que en pocos años se habían afianzado como intérpretes de distintos ritmos: Araya (foto), de 25 años de edad, era cantante de boleros, nacido en Chile. Con su aspecto robusto y varonil y su voz dulzona, había comenzado su camino en Mendoza, con temas como Quémame los ojos, Arrepentida y Nuestros momentos.
Horacio Guarany era cultor del folklore. Nacido en Santa Fe, a sus 36 años, era uno de los máximos representantes del canto nacional, con temas que tenían un profundo contenido social. Había debutado en 1957 en Radio Belgrano, dejando en el olvido su nombre verdadero, tan extenso como inusual: Heraclio Catalín Rodríguez.
Araya cantó a las 20.37, con el auspicio de ferretería Meyer. Presentado como "uno de los máximos valores de la melodía tropical", lo acompañó el grupo Los Playeros. Guarany se paró delante del micrófono una hora después, y dio cuenta de ser "un fecundo compositor de lira clara" que había hecho universal "el acento vernáculo de nuestras canciones". Su siclo estelar era auspiciado por Casa Muñoz.
Además de presentarse en la primera emisora bahiense, Araya y Guarany actuaron en clubes de la ciudad y la zona, a lo largo de una semana.
Con más de 80 discos grabados, Rosamel Araya falleció en 1996, como consecuencia de una dolencia hepática. Guarany continúa, con 86 años de vida, explicando lo valioso de evitar que se calle el cantor para, así, impedir que se calle la vida.