Un contacto peligroso
El doctor Héctor Lanza, jefe del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Eva Perón, explicó cuáles son las causas y cuáles los nuevos tratamientos para combatir los herpes labiales.
Este fue el diálogo mantenido:
--¿Qué causa la aparición del herpes?
--El origen del herpes labial está en la infección del organismo por virus herpes simplex. Dentro de estos, el que produce más casos de contagio es el herpes simplex tipo I (VHS-I). Es un virus muy contagioso y se transmite de una persona enferma a otra que no lo está. El herpes labial suele aparecer en los alrededores de la boca, aunque también puede hacerlo dentro de esta.
--¿Cómo se contagia?
--Se puede contagiar fácilmente a través de besos, saliva o de contacto con la piel. Otras veces, el contagio se produce mediante instrumentos infectados, como cepillos de dientes, hojas de afeitar u otros objetos infectados como vasos, toallas, etc.
"La infecciones por este tipo se producen no sólo cuando hay presencia de granos, ampollas o heridas abiertas, sino cuando el individuo esta infectado, muchas veces sin saberlo".
--¿Uno se da cuenta fácilmente de estar contagiado?
--Se considera que hasta un 75 por ciento de las personas infectadas por este tipo de herpes lo desconocen. Esta es la causa por la cual estos virus se van expandiendo cada día más. La producción de este se da en períodos en los que el sistema inmune se deprime, como en etapas de gripe, estrés, deshidratación, desnutrición, etc.
"Se estima que un 80 por ciento de la población padece algún tipo de infección herpética".
--¿Existe posibilidades de cura?
--El herpes no tiene cura y, una vez que alguien se infecta, el virus permanece en el cuerpo en las células nerviosas, generalmente debajo de la piel. A menudo se mantiene latente o inactivo en estas células, a veces por muchos años o de por vida. Con frecuencia, la infección se reactiva y el virus se traslada nuevamente hasta la piel y las mucosas y reaparecen los conocidos síntomas.
"Algunas personas sufren uno o dos episodios por año, mientras otros los padecen con mayor frecuencia. Hay individuos con una predisposición especial a presentarlo y determinadas circunstancias pueden reactivar con mayor facilidad el virus".
Síntomas
A. Primera infección
Es la mas fuerte y dolorosa.
Suele estar precedida por síntomas que se asemejan a muchas enfermedades infecciosas: fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, agotamiento, falta de ganas de comer, hinchazón de los ganglios linfáticos, etcétera.
Este tipo de síntomas se suelen dar entre los 2 y 20 días después de producirse la infección.
Posteriormente, el herpes labial produce los primeros síntomas visibles.
Después de un período de picazón, dolor o sensación de ardor, se forman granos que se transforman en ampollas y estas, a su vez, revientan y producen costras que suelen sanar, sin dejar ninguna cicatriz en una semana o semana y media.
En los momentos peores de la enfermedad, cuando las heridas están abiertas, la enfermedad puede contagiarse a otras partes del cuerpo.
Cuando se transmite hacia los ojos resulta muy peligroso porque puede producir ceguera.
B. Infecciones recurrentes
Posteriormente, se pueden producir brotes con síntomas parecidos, aunque en menos intensidad con una frecuencia variable.
Las ampollas suelen aparecer en los sitios donde aparecieron anteriormente o cerca de ellos, aunque suelen durar menos tiempo y producir menos dolor.
Prevención y tratamiento
La prevención en esta enfermedad es muy difícil, porque el contagio se puede producir sin que el transmisor manifieste signos visibles de la enfermedad.
A pesar de esto, el contagio es más fácil cuando existan ampollas o heridas, en cuyo caso se debe evitar.
La prevención del herpes no siempre es posible, pero pueden adoptarse algunas medidas para minimizar los brotes.
En este sentido, es importante reducir las situaciones de estrés para evitar reapariciones, así como lavarse frecuentemente las manos durante una exacerbación de la infección, ya que una higiene adecuada puede eliminar el riesgo de propagar la infección hacia otras áreas del cuerpo como, por ejemplo, los ojos.
En el caso del herpes labial, es recomendable el uso de pantallas solares, con filtros de adecuada graduación, para evitar los efectos de los rayos ultravioleta durante los meses de verano.
El herpes labial es una enfermedad que no tiene curación pero cuyos síntomas pueden mejorarse y retrasar sus períodos de recurrencia si se aplica el tratamiento adecuado.
Es muy importante la visita al médico, si se presumen síntomas de esta enfermedad, para que haga el diagnóstico apropiado.
Un tratamiento adecuado permite que los síntomas desaparezcan antes, que no sean tan dolorosos o que no haya infecciones secundarias como consecuencia de las heridas.
Lo nuevo
En el Primer Congreso Iberolatinoamericano de Dermatología Pediátrica, se presentó un dispositivo revolucionario, de origen alemán, un lápiz electrónico que actúa por generación de ondas termoeléctricas.
Aplicado en la zona del futuro brote, ante los primeros síntomas que preceden a la erupción, habitualmente muy bien conocidos por el paciente, como picor, ardor, dolor, sensación de inflamación, etc. inhibe la replicación viral abortando el brote de herpes y el desarrollo de las vesículas, controlando la diseminación de la infección.
Causas
* Estrés.
* Períodos de ansiedad.
* Defensas bajas (luego de episodios febriles).
* Exposición a clima muy frío.
* Exposición prolongada al sol.