Bahía Blanca | Lunes, 06 de abril

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Bahía Blanca | Lunes, 06 de abril

Fiesta Nacional del Camarón y el Langostino: detalles de una celebración que ya nos identifica

La celebración cerró su edición más convocante con música, identidad y comunidad, consolidándose como un clásico cultural de Semana Santa en la región y más allá.

José Palazzo llegó al Puerto de Bahía Blanca en modo bajista, entusiasmado por su presentación junto a Los Mentidores. El exitoso creador del histórico Cosquín Rock aprovechó la previa para recorrer con atención cada detalle de la Fiesta Nacional del Camarón y el Langostino, que anoche cerró una de sus ediciones más convocantes.

“Los felicité porque en sólo cuatro años hicieron un evento a la altura de los grandes festivales, algo que a mí me llevó no menos de veinte”, señaló el productor y músico cordobés.

El crecimiento de esta hermosa locura que vivimos los bahienses —y que como comunidad nos merecemos— resulta innegable. Imaginar su continuidad y expansión permite proyectar un futuro inspirador. Que así sea.

Pero vayamos a los hechos y empecemos por el final. El cierre de la cuarta jornada, anoche, bordeando la ría, fue verdaderamente emocionante. Las Pastillas del Abuelo renovaron su vínculo casi anual con Bahía Blanca, una relación que comenzó en un sofocante día de enero de 2008, cuando colmaron el Rossini junto a Diego Savoretti y Los Indescriptibles.


Fueron cuatro noches de emociones intensas, de familias, amigos y vecinos reunidos alrededor de un hecho cultural que reafirma una identidad propia: la manera bahiense de encontrarse y celebrar".

Sonaron sus canciones más coreadas y Pity agradeció reiteradamente el lazo construido con la ciudad. No es casual: llevan casi dos décadas visitándonos al menos una vez por temporada. También participaron en la grabación de “Mi gran debilidad”, de los locales Soldadores, y mantienen un vínculo cercano con el experimentado “Crespi” (Cristian Crespo).

Antes, Estelares recordó que los giros metafóricos dentro del rock siguen siendo tan necesarios como indispensables en tiempos complejos. Rock y baladas convivieron en un equilibrio sólido durante un gran show del grupo platense, que regresó a la ciudad recordando con precisión sus primeras visitas: Club Universitario y Parque de Mayo.

El momento más emotivo llegó durante la presentación de Soldadores. La banda atraviesa un crecimiento sostenido. Tras gran parte del repertorio, se sumaron al escenario Palazzo (Los Mentidores) en bajo y Fernández (Las Pastillas) en voz para interpretar “Mi gran debilidad”. Una reunión destinada a quedar en la memoria del festival.

Los Mentidores, en tanto, dejaron clara su propuesta: blues tradicional, directo a la raíz del género. Se percibe amor genuino por ese sonido que interpretan con naturalidad, como si hubieran nacido en el Mississippi aunque sus raíces sean comechingonas. Por momentos apareció una atmósfera cercana a la banda de Hugh Laurie, apenas un guiño fugaz que confirma las libres asociaciones de la música.

Dentro y fuera del Puerto, Ingeniero White vivió una jornada vibrante. El clima se comportó y acompañó a miles de personas que recorrieron ferias, stands, puestos gastronómicos y food trucks hasta bien entrada la noche.

Históricamente organizada por la Sociedad de Fomento de Ingeniero White, la fiesta encontró hace cuatro años un impulso decisivo con el acompañamiento del Puerto de Bahía Blanca. Esa decisión —y su continuidad— resultan fundamentales y merecen ser valoradas.

Hoy ya cuesta imaginar Semana Santa sin Camarón y Langostino. Fueron cuatro noches de emociones intensas, de familias, amigos y vecinos reunidos alrededor de un hecho cultural que reafirma una identidad propia: la manera bahiense de encontrarse y celebrar.

Porque seguimos eligiendo compartir.
Porque vivir es mejor mirando al de al lado.
Porque todo es más lindo con música.
Y con el corazón en la mano.

Más detalles

Mirá acá la conclusión del día 1 y 2.