Bahía Blanca | Sabado, 04 de abril

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Llega al cine la estatura artística de Miguel Abuelo

BUENOS AIRES (Télam) -- Sergio "Cucho" Costantino, uno de los directores de Buen día, día, primer documental dedicado a la obra y a la compleja vida del artista Miguel Abuelo, afirmó que "él se merecía este reconocimiento público que permite apreciar gran parte de su obra oculta". El filme acerca del poeta, cantante, compositor y actor se estrena hoy en salas porteñas.




 BUENOS AIRES (Télam) -- Sergio "Cucho" Costantino, uno de los directores de Buen día, día, primer documental dedicado a la obra y a la compleja vida del artista Miguel Abuelo, afirmó que "él se merecía este reconocimiento público que permite apreciar gran parte de su obra oculta".


 El filme acerca del poeta, cantante, compositor y actor se estrena hoy en salas porteñas.


 "La nuestra es una película hecha con el corazón y para el corazón de las personas", sintetizó Costantino, quien compartió una estrecha amistad de dos años con Miguel Abuelo, fallecido el 26 de marzo de 1988.


 La película, que ya se proyectó en el marco del BAFICI 2009, reúne un material invaluable que contiene una treintena de canciones, archivo fotográfico, audio, poesías inéditas y una serie de entrevistas entre las que sobresalen las realizadas a Luis Alberto Spinetta, Andrés Calamaro, Daniel Melingo y "Cahorro" López.


 Otras voces que ayudan a perfilar al intérprete que entre 1971 y 1981 se radicó en Europa, son las de Alejandro Medina, Horacio Fontova y Miguel Cantilo.


 Con todo ese bagaje, el director fue armando una suerte de gran rompecabezas para acercar al espectador a la vida y al legado que dejó este artista del rock argentino.


 Buen día, día es el resultado de un trabajo artesanal que Costantino fue tejiendo desde hace cinco años con el aporte en la dirección de Pintos, y es también la concreción de un sueño que tiene desde hace 18 años, época en la que comenzó a estudiar dirección de cine.


 "La idea era mostrar esos temas que nadie conocía y homenajear a uno de los grandes poetas del rock que no sólo influyó a Spinetta --quien expresa su admiración por su poesía en la película-- sino a muchos artistas del rock".


 A Miguel se lo recuerda como al cantante loco que bailaba en Los Abuelos de la Nada y hay una generación que tiene 20 y pico que no lo conoce", sostuvo.


 Cuando empezó a pensar en la película, la gran pregunta que se hizo Costantino era qué contar de la vida de Miguel, hasta que un día se respondió: "quiero contar todo".


 "Miguel tenía una vida muy compleja, llena de aristas, además de ser músico era actor, él quería hacer una película", contó el realizador, quien desde que conoció a Abuelo quedó deslumbrado con su personalidad.


 "Lo conocí dos años antes de su muerte. Yo era amigo del sobrino, era increíble verlo, un fuera de serie, te sorprendía a cada instante. Era de esas personas que te marcan: a él le debo toda la pasión que tengo por la música, la poesía y el cine".


 La película bucea en la verdadera identidad y el espíritu del artista, a través de los pasos de su hijo, el Gato Azul, quien montado en su motocicleta reconstruye los pasos de su padre en diferentes barrios porteños y con la voz original del mismo Miguel de fondo.


 Para ello, Costantino supo explotar al máximo entrevistas que a lo largo de su vida le habían hecho Juan Alberto Badía, Alfredo Rosso y Víctor Pintos.


 "El tipo fue un buscador, el olvido lo hizo buscar, lo abandonaron, y un poco a Gato le pasó lo mismo. Su padre lo dejó cuando era un adolescente y la película lo ayudó a reconciliarse con la figura de Miguel, quien es un rockero con todo un `back' de locura encima y nada de dinero".


 Costantino recordó que fue en el último día de filmación cuando Gato regaló su primera sonrisa, después de haberse emocionado revisando una serie de fotos de su padre y de haber visitado los lugares a los que su arte lo había llevado.