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Falleció Fernando Peña, un aliado de la polémica

El actor y animador radial Fernando Peña, creador de personajes como Milagritos López, Martín Revoira Lynch, falleció en la tarde de ayer en la clínica Alexander Fleming de la Capital a causa de un cáncer. Nacido en Montevideo hace 46 años, Peña fue un trotamundos que a partir de esa experiencia vital fue construyendo una galería de irreverentes personajes que pasaron por la radio y el teatro.
Falleció Fernando Peña, un aliado de la polémica. Aplausos. La Nueva. Bahía Blanca

 BUENOS AIRES (Télam) -- El actor y animador radial Fernando Peña, creador de personajes como Milagritos López, Martín Revoira Lynch, falleció en la tarde de ayer en la clínica Alexander Fleming de esta Capital a causa de un cáncer.


 Nacido en Montevideo hace 46 años, Peña fue un trotamundos que a partir de esa experiencia vital fue construyendo una galería de irreverentes personajes que pasaron por la radio y el teatro.


 El artista, que era portador de VIH, fue internado de urgencia anteayer a causa de un cáncer y su deceso se produjo en la víspera según lo anunció Matías Martin, su colega en FM Metro.


 A partir de esa noticia, la emisora levantó toda su programación en homenaje al artista que pasó una década frente a sus micrófonos.


 Peña llegó a la radio de la mano de Lalo Mir, quien descubrió a un comisario de abordo que imitaba a una señora mayor caribeña, Milagros López, por el micrófono de un avión de Eastern Airlines, cuando se aprestaba a realizar un vuelo rumbo a Chile.

Galería de personajes




 Mir pidió conocerlo, Peña le presentó varios de sus personajes y a partir de allí fue derecho a Rock and Pop, su primer hogar, donde cautivó a la gente.


 La fama le llegó de la mano de personajes como el "concheto" de San Isidro, Martín Revoira Lynch, su caribeña Milagros Dolores Guadalupe López López, Rafael Orestes Porelorti, el gay Roberto María Flores y el obrero Rubén Ramón Sixto Alegre (Palito).


 También creó a Cristina Patricia Megahertz (La Mega) y Ricardo Alfredo Ñuñoa Cruz (Dick Alfredo), que llegó a conducir el programa Grafitti en FM Energy.


 Los oyentes de la Rock and Pop recuerdan los segmentos delirantes de conversaciones con la Negra Elizabeth Vernaci, y las "peleas" de Revoira Lynch con Lalo.


 Peña era hijo de un hombre de los medios, el recordado comentarista deportivo Pepe Peña --quien trabajó con Dante Panzeri--, su madre María José "Malena" Mendizábal, y tenía un hermano, menor que él, que vive en Estados Unidos y es músico.

Un tipo conocido




 Luego de un tiempo bajo el padrinazgo de Lalo y Vernaci, Peña tuvo su primer ciclo radial y creó El parquímetro con el que recaló en La Metro, donde este año cumplió 10 años y realizó una loca maratón que estuvo al aire durante 24 horas.


 Por ese entonces y ya instalado en los medios, no dejó de pasar por el living de Susana Giménez en Telefé.


 En pleno gobierno de Fernando de la Rúa, el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer) le levantó el programa por las malas palabras que lanzaba al éter, en un caso que fue denunciado como de censura y que le generó un escándalo a la administración aliancista.


 En 2002, luego de sufrir una fuerte pulmonía, Peña dio a conocer que era portador de VIH y que debía ingerir constantemente los cócteles recetados por los médicos para combatir ese mal.

Humor fuerte




 Inmediatamente pasó al teatro donde realizó varias y polémicas obras por su crudeza y su humor fuerte como Esquizopeña, intimidad rioplatense (2001); Esquizopeña, el musical (2003); Mugre (2003), La burlona tragedia del corpiño (2004), Ni la más p..., Sit down tragedy, Gracias por volar conmigo (2006), casi todos escritos por él.


 También sorprendió con la obra My name is Albert with an A en donde interpretaba a un asesino serial, y con El niño muerto en el Paseo La Plaza, una pieza con fuerte contenido autobiográfico.


 En 2008 estrenó Diálogo de una prostituta con su cliente, escrito por Dacia Maraini, que fue lo último que hizo sobre las tablas.


 En televisión, su primera aparición fue en la miniserie Sol negro interpretando al loco René, cuando ese unitario se emitió por América.


 También participó en un capítulo de la miniserie Epitafios y fue hacedor del programa La isla flotante transmitido por Canal 7 en 2006 y que en 13 programas presentó a la mayoría de sus personajes.


 Este año le dio vida por dos capítulos a Fernando, el ex novio de Charly (Diego Reinhold) en Los exitosos Pells que emite Telefé.


 Su prolífica actividad hizo que en 2007 escribiera el libro Gracias por volar conmigo, que incluye un cd de audio con anécdotas contadas por Peña y que fue un suceso de ventas.

Cuatro pasos a pleno por nuestra ciudad




 Peña fue uno de los actores que generaron un perfil propio en el que la transgresión, el humor y el dolor se entrelazaban desconcertando a gran parte del público, salvo a aquellos seguidores que supieron leer las entrelíneas de sus textos.


 Estuvo en cuatro oportunidades en Bahía Blanca. En cada una de sus visitas dejó su impronta y... su polémica.


 La primera fue en marzo de 2003, en el Rossini Teatro Bar, con su unipersonal Mugre.


 "No es una mera inconformidad ni un hecho caprichoso. No es una cosa de enfant terrible lo que tengo. Tampoco es una cuestión de querer ser polémico o transgresor, sino el resultado de una profunda convicción surgida de un ejercicio filosófico de mi parte que tiene bastante de desesperación y, otro tanto, de ternura. No quiero decirle a los seres humanos que son una reverenda porquería, sino que les estoy pidiendo, por favor que cambien", dijo en aquella oportunidad a este matutino.


 Debido al éxito obtenido, regresó con el mismo espectáculo a la misma sala el 17 de junio de ese año.


 Al año siguiente, el 3 de abril, repitió en el Rossini, pero con La burlona tragedia del corpiño. un drama tragicómico que homenajeaba a las mujeres.


 "La vida de los objetos inanimados cambia el rumbo de nuestras vidas", dijo el actor para afirmar para este diario que lo suyo no era para pocos, sino para quienes lo entiendan.


 "Pueden ser cuatro millones o uno solo", sostuvo para añadir que le gustaría que la gente estuviera más permeable y entendiera bien lo que trata de transmitir.


 "No es una cuestión de que me plantee hacer las cosas para pocos. Algunos se quedan con un discurso de mi obra y siempre sacan a relucir la parte transgresora".


 A propósito del término con el cual se lo solía calificar, Peña aseguró que "se lo colocan mal a todos aquellos que saben porque lo hacen; por ejemplo a mí, que lo hago bien a propósito".


 "El miedo de la sociedad a que le muestren algo distinto es lo que lleva a poner enseguida el mote de transgresor a cosas que, simplemente, son distintas", subrayó.


 Finalmente, realizó tres noches consecutivas, 5, 6 y 7 de agosto de 2005, con su show Yo, chancho y glamoroso, acompañado por Sofía Gala Casteglione y elenco, en el Sueños Teatro Concert (Holdich y Almafuerte).


 Se trató de una crítica irónica y corrosiva a la televisión como emergente de la sociedad sólo como Peña podía hacerlo.