Eduardo Newbery
Hace cien años, en junio de 1908, el dentista y deportista Eduardo Newbery realizó con éxito su cuarto vuelo a bordo del globo Pampero.
Incentivado por su hermano Jorge, entusiasta practicante de esta actividad, Eduardo, de 30 años, quien en principio se manifestó adherente a los deportes náuticos, se sintió cautivado por la posibilidad de volar. Así, organizó su primera travesía aeroestática, a bordo del globo Pampero, propiedad del Aero Club Argentino. Entre abril y mayo de 1908, realizó tres ascensiones, la última de casi tres horas, uniendo Palermo con Lomas de Zamora. La cuarta prueba, que evocamos, la hizo acompañado de su amigo Luis de Irigoyen: recorrieron 143 kilómetros.
Luego, Newbery decidió encarar un desafío mayor, tratando de establecer un récord de distancia y permanencia en el aire. Esto ocurrió el 17 de octubre de 1908, con el Pampero elevándose desde la quinta Los Ombúes, propiedad del empresario Ernesto Tornquist. Con provisiones para dos días, 6 bolsas de arena, 2 salvavidas y 10 palomas mensajeras despegó Newbery, acompañado del sargento Romero, quien ocasionalmente había llegado al lugar para proveer las palomas.
Tras dos horas de vuelo sin novedades, los envolvió la noche. Camino a Tandil, comenzó la tragedia. El viento viró. A la altura de Las Flores, Newbery casi tocó tierra se desprendió de más lastre del aconsejado. A gran altura voló toda la noche, de acuerdo con las conjeturas de su hermano Jorge, creyendo estar en marcha hacia La Pampa. Al amanecer, se encontró sobre el Océano, a unos 300 kilómetros de la costa. Ninguna de las palomas logró orientarse desde ese lugar. Jamás se encontraron restos del globo y de sus tripulantes.