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Rossetti comprometido por una joven testigo

El testimonio de una joven, que declaró ayer bajo reserva de identidad en el juicio oral por el homicidio del camarógrafo Eduardo Alberto González (50), comprometió al único procesado por el hecho, Cristian Maximiliano Rossetti (26), al vincularlo directamente con la autoría del delito. La mujer, entonces amiga del imputado y clave para encauzar la investigación --de esa manera se desligó del caso a Claudio Ariel García, hasta ese instancia detenido por el homicidio y luego sobreseido definitivamente--, aseguró que Rossetti le fue dando pistas del hecho hasta que le terminó por confesar su autoría.

 El testimonio de una joven, que declaró ayer bajo reserva de identidad en el juicio oral por el homicidio del camarógrafo Eduardo Alberto González (50), comprometió al único procesado por el hecho, Cristian Maximiliano Rossetti (26), al vincularlo directamente con la autoría del delito.


 La mujer, entonces amiga del imputado y clave para encauzar la investigación --de esa manera se desligó del caso a Claudio Ariel García, hasta ese instancia detenido por el homicidio y luego sobreseido definitivamente--, aseguró que Rossetti le fue dando pistas del hecho hasta que le terminó por confesar su autoría.


 Para el desarrollo de todo el testimonio, los jueces decidieron alejar algunos metros de su posición natural al encausado, a fin de que la chica no lo tuviera a la vista y, de esa manera, declarara con menos presión.


 "Me gustó matarlo, le pegué tres tiros", le habría admitido el acusado a la declarante, para luego informarle que había enterrado el arma homicida --un revólver calibre 32 propiedad de la víctima-- en el patio de su casa.


 Este último dato fue confirmado en uno de los allanamientos al domicilio de Guardia Vieja 1051, donde, tras la realización de distintas excavaciones, se logró recuperar el arma.


 La testigo, que sabía que Rossetti había trabajado con González, indicó que, como ella no le creía, el joven le fue dando datos certeros de que lo había ultimado y esas pistas se confirmaron con el correr de los días.


 Dijo que decidió hacer la denuncia una vez que se sintió amenazada por el imputado, quien le habría advertido que "le iba a pasar lo mismo que a González".

Más declaraciones




 Dos efectivos de la DDI también declararon en la víspera ante el Tribunal en lo Criminal Nº 1 y ratificaron detalles de aquel allanamiento y de uno previo, en la misma finca, donde se lograron incautar distintos efectos de electrónica y audio que habían sido sustraídos de la casa de González, en Castelar 2446, en oportunidad del sangriento ataque, registrado a mediados de agosto de 2006.


 También se escuchó la palabra de otra joven, hermana de la chica a la que Rossetti le vendió el teléfono celular Airam 342, de color negro --que le pertenecía a la víctima--, quien confirmó sus dichos de primera instancia.


 Por último comparecieron testigos de concepto para hablar sobre la personalidad del camarógrafo asesinado.


 El debate, a cargo de los jueces Enrique José Montironi, María Laura Pinto y Miguel Alberto Adrover, continuará hoy con una veintena de testigos y se presume que el jueves se realizarán los alegatos.


 A su vez, no se descarta que hoy preste declaración Rossetti, quien es asesorado por la defensora oficial Claudia Fortunatti.


 El fiscal de juicio, doctor Emilio José Marra, estima que se trató de un homicidio en ocasión de robo, delito que prevé penas de 10 a 25 años de cárcel.