Bahía Blanca | Viernes, 03 de abril

Bahía Blanca | Viernes, 03 de abril

Bahía Blanca | Viernes, 03 de abril

Con Marisa Masetti el show será para todo público

Notorios vienen resultando los giros temáticos, de texto y de puesta, que en las más recientes temporadas experimentó la Comedia Municipal de Bahía Blanca. Y es para bien. Ese proceso de renovación cada vez más contrastante se debe, en principio, a la naturaleza del organismo que desde su origen y cada seis meses, coloca a un director diferente al frente de la propuesta, a través de un llamado a concurso nacional para el primer semestre, que en el segundo se acota a nivel local.






 Notorios vienen resultando los giros temáticos, de texto y de puesta, que en las más recientes temporadas experimentó la Comedia Municipal de Bahía Blanca. Y es para bien.


 Ese proceso de renovación cada vez más contrastante se debe, en principio, a la naturaleza del organismo que desde su origen y cada seis meses, coloca a un director diferente al frente de la propuesta, a través de un llamado a concurso nacional para el primer semestre, que en el segundo se acota a nivel local.


 Luego, una tendencia de nuevos directores a presentar proyectos más arriesgados, de los jurados a seleccionarlos y del público --del centro y de los barrios-- a responder satisfactoriamente en cada caso, enfatizó este resultado, según responsables del Instituto Cultural bahiense.


 Es así como se llegó a estos días con la preparación de la puesta en escena de La microbiada, un título infantil y por ende apto para todo público, de la autora, actriz y directora rosarina Marcela Masetti, quien enmarca en el denominado teatro de movimiento, más musical que textual, y sin dudas, diferente a la mayoría de lo ya hecho.


 -- En el verano de 2004, Alejandro Méndez dirigió en el marco de la Comedia Municipal la obra infantil "De un plumazo", pero se trató de una propuesta alternativa a la que se realiza semestralmente. Pero un título infantil no resulta usual en el programa de la Comedia.


 -- Me lo han dicho algunos de los aspirantes que estuvimos entrevistando en las audiciones para asistentes de dirección.


 -- ¿A qué respondió su elección?


 -- La mayoría de los espectáculos que dirigí son para niños, aptos para todo público, aunque he hecho algunos para adultos. Mi línea de trabajo pasa por el teatro del movimiento, con puestas que no están acotadas a determinadas edades, y la respuesta que hemos tenido ha sido muy buena. Los grandes, al menos, no han desertado de ver las obras y en la función inaugural de La microbiada, en Azul, nos fue muy bien. Ahora tendremos un semestre para saber qué sucede en Bahía Blanca.


 "Por otra parte, en las puestas que yo he hecho siempre hubo un tratamiento de la obra con mucho respeto, no pensando que el otro, por tratarse de un chico, es inferior, que no entiende o que hay que explicarle todo. En todo caso, si no entiende algo, que haga preguntas".


 -- ¿Le genera alguna expectativa extra la idea de inaugurar una corriente dentro de un organismo tradicional en el espectro cultural de nuestra ciudad?


 -- Me parece interesante porque implica una valorización de un género que suele recibir una suerte de menosprecio respecto del teatro para adultos. Por otra parte, esta obra se despega bastante de las puestas tradicionales. "Comedia Municipal" suena a una noción estructurada o a un teatro más realista o clásico, y poner en escena una oferta desde el teatro infantil y del movimiento resulta un desafío.


 "Por supuesto, si la gente va a salir del teatro pensando en no volver más, resultará un problema para los que hacemos teatro y de allí el objetivo de cuidar el público y pensar en incentivar el gusto por un lenguaje nuevo".


Probada, pero todavía a prueba







 -- Ya había estado en Bahía Blanca.


 -- Sí, en el mes de octubre, para el fin de semana largo del Día de la Madre. Entonces, con mi grupo, presentamos en el teatro El Tablado un par de obras. Trajimos El rey enano, un espectáculo para niños que tiene unos tres años de estrenado, que habíamos llevado a Azul y que, a partir de contactos realizados allí con la gente de Bahía Blanca, decidimos hacer aquí. También Y sin embargo te quiero, que es de teatro-danza y tango.


 -- Le habrá servido como muestreo de la respuesta del público bahiense. Pero ésta es una apuesta mucho mayor. ¿Cómo le surgió la idea o la necesidad de responder a la convocatoria de directores?


 -- Me pareció interesante como posibilidad profesionalizada de convocatoria y el mecanismo con el que está armada la Comedia, que permite una rotación y una renovación que enriquecen.


 "Y, respecto de la respuesta de los bahienses, esperemos que resulte buena. Ahora tendremos seis meses para comprobarlo".



De todo un poco








 -- ¿Qué es lo distintivo del teatro del movimiento?


 -- Las obras que armo tienen un soporte escénico, visual; más apoyado en la plástica que se arma a través de la escenografía y el movimiento de los actores que en el texto escrito.


 "Un guión mío contiene más descripción de escenas y coreografías, que diálogos. El lenguaje está más diluido. Es otro teatro, el tipo de obras que en silencio que no son de mimo y que suelen verse mucho en las puestas de teatro contemporáneo".


 -- ¿Cuáles, de todos esos elementos, se verán en "La microbiada", una pieza para cuya puesta se audicionaron también a actores titiriteros?


 -- En La microbiada hay un juego con los tamaños de los personajes, que son microbios, algunos de ellos interpretados por actores. Pero, el juego escénico demanda que a otros debamos hacerlos con títeres. Ambos interactúan, y también hay danza y canciones. De hecho, se trata de la más musical de mis obras.


 -- ¿Puede adelantarnos qué cuenta?


 -- Sobre las aventuras y desventuras de un grupo de valientes microbios somatonautas, que andan buscando una casa donde pasar el invierno y diseñan una estrategia para invadir un cuerpo. Cuando les parece que ya ganaron, surgen las verdaderas batallas.


 -- La estrenó en el '98, pero este año --sin querer-- se pliega a una tendencia que se viene dando en el cine de realizar películas con bichitos como protagonistas. ¿Cree que esto contribuirá a atraer al público menudo?


 -- No lo sé. Pero sí, es cierto que puede ser un punto de partida atractivo para los chicos y ayudar a alivianar esa tarea de "mono relojero" que debemos realizar los directores, que tenemos que escribir, dirigir, a veces actuar, hacer escenografía y vestuario y además salir a vender lo que hacemos.


 -- La obra conlleva una enseñanza que apunta al cuidado de la salud. ¿Tuvo esto influencia en la decisión final del jurado?


 -- No sé si en el contexto de las distintas obras que se evaluaron apareció esa racionalidad o si fue puro azar. Pero sí me lo propuse yo como objetivo cuando la escribí porque, como psicóloga, trabajé en medicina social y el tema de la salud y la enfermedad me interesó.




Paradojas y afinidades









 -- Mencionó el menosprecio hacia el teatro para chicos, que en muchos casos se convierte casi en un teatro estacional, de vacaciones de invierno.


 -- Sí y es paradojal, porque desde el punto de vista de la dramaturgia, hacer teatro para chicos equivale a hacer un teatro menor. Pero en el plano comercial y pensado desde el teatro independiente, es una salida laboral más relevante.


 -- ¿En verdad lleva más gente?


 -- Sí, porque en ocasiones el papá que lleva a un chico al teatro no consume teatro para adultos. Al menos eso sucede en Rosario y tengo referencia de que en Bahía Blanca también.


 -- ¿A qué atribuye esa degradación intelectual?


 -- En una publicación reciente del Instituto Nacional del Teatro, también sobre teatro para chicos, grandes directores, gente de distintos lugares del país, coincidían en este punto. También nos ha pasado ver teatro para chicos muy feo y eso nos lleva a pensar que, desde dentro del género hay que hacer un mea culpa y prestigiar la propuesta. Claro que de nada de esto depende el éxito comercial.


 -- ¿A Marcela Masetti, qué le atrajo de escribir para chicos, un público que no se puede ir de la sala por sí solo pero expresa su aprobación o descontento sin medias tintas?


 -- Mi formación proviene de la danza contemporánea y el lenguaje del movimiento, que deriva de ella, tiene mucho que ver con los chicos, con su forma de jugar, de correr, de saltar. Me resulta afín, aunque la forma sea más estilizada o abstracta.


 "Claro que después ellos deciden; que cuando la propuesta les gusta se enganchan, y cuando no, se dispersan, empiezan a hablar e ir y venir por la sala. Creo que el modo de interesarlos es, precisamente, escribir para ellos sin subestimarlos".



El resultado








 Luego de una entrevista personal con los interesados en cubrir el cargo de asistente de dirección para el primer semestre de 2007 de la Comedia Municipal de Bahía Blanca, y de presenciar audiciones individuales y grupales de 29 actores, realizadas el miércoles y jueves pasados en el teatro El Tablado, la directora Marcela Masetti eligió su elenco.


 Los titulares --actrices, actores y actores titiriteros-- son Bernardo Villafañe, Diego Moon, Guillermina Galassi, Mailén Madsen, Diego Carlini, Lorena Carrique y Alexis Mondelo, mientras que como suplentes fueron nombrados Carla Pucci, Gustavo Vieminchx, María José Moggia, Gastón Tormo, Gabriela Villano, Delia Carlini y Yenni Matías.


 En la asistencia de dirección fue seleccionado Miguel Angel Mendiondo, quedando Alejandro Méndez como suplente.


 "La elección no fue sencilla. El elemento actoral y técnico que tuvimos oportunidad de ver y entrevistar es de una calidad interesante. Se nota formación y conocimiento de técnica, lo que habla muy bien de la disposición general que Bahía Blanca tiene de actores y directores", observó Masetti.





Trayectoria rosarina e internacional










 Marcela Masetti es psicóloga, profesora de Enseñanza Media y Superior de Psicología, magister en Estudios Sociales Aplicados (tesis "La danza moderna y posmoderna en Rosario", 2005).


 Además, fue profesora adjunta de la cátedra Medicina y Sociedad de la Escuela de Medicina de la Facultad de Ciencias Médicos de la UNR (1985-1991), así como profesora de la Escuela Superior de Teatro y Títeres, del Instituto Galileo Galilei y del Instituto Superior Provincial de Danzas.


 Bailarina, coreógrafa, docente de danza contemporánea y técnicas corporales, estudió danza clásica con Gladys y Norma Farulla. Se especializó en Danza Contemporánea con Cristina Prates y Ruth Pacotti. Realizó estudios de perfeccionamiento con Margarita Bali, Renate Schotellius, Sofía Balbé, Ana Itelman, Teresa Duggan, Valentina Bordenave, Ricardo Debarelli.


 También se especializó con maestros del exterior, realizando estudios en el Cunningham Studio y en el Movement Research (EE.UU.), con Nikki Castro, Vicky Shicks, Lisa Race, Rebecca Hilton, Becky Sieguel, Roxane D'Orleans Juste, Marga Guergué, Donna Uchizono, Lesa McLaughlin, David Dorfman y Alexis Eupierre.


 Integrante fundadora del Grupo de Danza Contemporánea de Rosario dirigido por Cristina Prates a lo largo de dieciséis años, participó de todos sus espectáculos como bailarina, presentándose en diversas ciudades del país y del exterior. Sus espectáculos más importantes Timoteo, Fragmentos y Vi luz y subí.


 Desde 1994, se desempeña como directora de la compañía Los Lord-dosis.