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La legendaria Escocia victoriana

El espíritu de la Reina Victoria, que rigió desde 1837 a 1902, sigue presente en esta ciudad donde lo moderno nunca desplazará a lo tradicional. Los escoceses dicen que el tiempo victoriano no se encuentra en las rígidas fechas del calendario, sino en lo que ellos hicieron, como llegar en los barcos que construían a las cuatro esquinas del mundo.
La legendaria Escocia victoriana . La ciudad. La Nueva. Bahía Blanca


 El espíritu de la Reina Victoria, que rigió desde 1837 a 1902, sigue presente en esta ciudad donde lo moderno nunca desplazará a lo tradicional.


 Los escoceses dicen que el tiempo victoriano no se encuentra en las rígidas fechas del calendario, sino en lo que ellos hicieron, como llegar en los barcos que construían a las cuatro esquinas del mundo.


 Y en los ferrocarriles, puentes y presas que levantaron sus ingenieros en la India, Australia y América del Sur.


 Aquellos hombres dejaron en edificios públicos, estaciones de trenes, galerías de arte y hoteles, el estilo arquitectónico victoriano, que más allá de arreglos y reconstrucciones, conservaron intacta la atmósfera de la época.


 Si bien Edimburgo es una ciudad pequeña, hay en ella 16 mil edificios catalogados oficialmente como de "importancia histórica", y en el casco céntrico no hay ninguna construcción que rompa esa estética de urbe del siglo XIX.

Con sabor añejo




 Lo cierto es que cuando se nombra a Escocia se piensa en los tartanes, las gaitas, las faldas escocesas y los castillos, pero este país que ocupa la parte septentrional del Reino Unido es también el golf, la pesca, los festivales y las islas cercanas.


 Lo curioso es que muchas de las excursiones que se realizan actualmente en tren y en barco siguen los mismos itinerarios que recorrieron los turistas de los viejos tiempos, una similitud que los responsables de la Oficina de Promoción intensifican a propósito.


 Los que buscan sus famosos "pubs" no tienen más que recorrer la Rose Street, una de las calles más bellas de Edimburgo, donde están estos reducidos reductos de paredes azulejadas, vidrieras de colores y barras de madera oscura y tallada.


 Los "pubs" ya no están solamente en Edimburgo, sino que se los encuentra por toda Escocia.


 De todas formas, lo que permanece único y muy visitado es el Scotch Whisky Heritage Centre, donde los turistas se sientan sobre un barril para escuchar la historia de 300 años de la famosa bebida escocesa.


 Un "maestro mezclador" explica la fórmula del whisky y muestra una pequeña destilería y un holograma con su imagen, antes de una prolongada degustación.


 Como si se tratara de un rito --y, tal vez, ya lo sea-- al salir de este lugar hay que caminar apenas unos metros hacia la izquierda y entrar al Ensign Ewart, el pub más antiguo de Edimburgo que funciona desde 1690, donde ahora, además de beber, se puede comer y escuchar música.


 Cerca de allí está la Royal Mile, histórica calle del corazón de la ciudad vieja, que nace en el milenario Palacio de Holyroodhouse, en cuyos jardines se levanta una abadía del siglo XII, la residencia oficial de la reina en Escocia.


 Subiendo por esta calle hacia la colina en la que está el Castillo de Edimburgo, un tramo que se ramifica en callejones medievales, está la Catedral de High Kirk of Saint Giles, decorada con estatuas de madera, entre ellas la talla de un ángel tocando la gaita.


 Un poco más adelante está el callejón Brodie's Close y una historia que une a dos hombres: William Brodie, un ignoto comerciante y carpintero, y el célebre escritor Robert Louis Stevenson, hijo dilecto de la ciudad.


 Se cuenta que William era un respetable ciudadano durante el día y un despiadado ladrón por las noches, que terminó ahorcado en la plaza pública en 1788, en un patíbulo que él mismo había construido para ajusticiar a sus víctimas.


 Las andanzas de Will, el hombre de la doble vida, fueron la fuente de inspiración de Stevenson para escribir su obra máxima: "El extraño caso del Dr. Jekill y Mr. Hyde".


 El escritor, uno de los más queridos de Escocia, nació en 1850 en el número 8 de Howard Place, y era hijo y nieto de constructores de faros.


 Y, finalmente, la Royal Mile --"la milla real"-- une al Holyroodhouse Palace con el Castillo de Edimburgo, que se construyó sobre una colina de roca volcánica que 2 mil años atrás ya funcionaba como una ciudadela.


 Entre los muros oscuros de este castillo se vivieron deslumbrantes coronaciones, traiciones y asedios sangrientos.


 Aún lo rodea un foso profundo que se cruza a través de un arco almenado y de un portal de madera custodiado por dos caballeros medievales de hierro.


 Adentro, las calles suben y bajan descubriendo laberintos, escaleras y recovecos, que desembocan en los balcones donde están emplazados los cañones que apuntan al mar.


 El Castillo de Edimburgo es famoso por su museo de armas antiguas y por su cementerio de perros, fieles compañeros de los caballeros del medioevo, y también por su lúgubres mazmorras.


 En cambio, María Estuardo fue uno de los personajes de la historia escocesa que ocupó los confortables departamentos reales.


 Pero los tesoros del castillo, bien custodiados, son la Piedra del Destino, sobre la que se coronó desde el año 842 a los reyes de Escocia, que en 1296 fue robada por Eduardo I, en ese entonces soberano inglés, y que permaneció en la abadía londinense de Westminster hasta 1996, año en que fue restituida a su pueblo.

La joya mejor




 También está allí la Corona de Escocia, hecha de oro, perlas, diamantes y amatistas; un cetro de plata con una esfera de cristal de roca, y la Espada del Estado, decorada con bellotas y hojas de roble, ambos elementos de la simbología cristiana.


 El cetro, la espada y la corona permanecieron ocultos, fuera del castillo, desde 1652, para impedir que cayeran en poder del invasor inglés Oliverio Cromwell, hasta que en 1707, aprobada la unión de Inglaterra y Escocia, reaparecieron para cumplir sus funciones.


 La época victoriana también trajo cambios en la moda que hoy serían considerados revolucionarios, y al teatro de esos días se lo recuerda tanto por sus melodramas como por su esplendor.


 Muchos edificios se conservan tal cuál eran, como el Royal Lyceum Theatre de Edimburgo, resplandeciente en sus azules y dorados, y con adornos de felpa propios del fin de siglo.


 Los hoteles victorianos mantienen intactas sus fachadas pero han adoptado las mejores cosas de la modernidad, mientras que los "hoteles de la suerte" se encuentran en lo que la Reina Victoria llamaba "mis tierras altas tan queridas", y que se originaron a partir de viejos pabellones de caza.


 Los habitantes de Edimburgo saben que a lo largo de la historia su ciudad ha sido deseada por reyes que intentaron dominarla. Y saben que muchos hombres lucharon por ella, defendiendo con sus vidas las joyas sagradas de la Corona. Las joyas fueron la excusa perfecta pera apoderarse de esa ciudad, la mejor joya de la corona británica.


 El historiador Paul Jhonson afirma que "si hay algo que demuestra que los escoceses son especiales es que, a pesar de estar físicamente conectados a Inglaterra, han logrado sobrevivir como pueblo, con su propia cultura, instituciones, ideas y leyes".

Datos de interés

Como una boutique






 The Bonham Hotel, de Edimburgo, fue elegido como el Hotel Boutique del año 2005. Tiene una galería permanente de obras de arte y está cerca de la zona comercial.

De shopping




 En la Royal Mile se encuentra Harvey Nichols y en este paraíso de compras, las casas de Prada, Donna Karan, Yves Saint Laurent y Paul Smith, entre otras marcas.

La Boutique de Belinda Robertson




 Aquí se visten muchas estrellas, entre ellas Sharon Stone. Existen diseños hechos con el mejor cashmere escocés e incrustaciones de cristal Swarovski.

Hoyo en 1




 Existen en toda Escocia 540 campos de golf. Ya no rige la prohibición que el Rey Jacobo II impuso durante su reinado, alegando que este deporte distraía a los jóvenes cortesanos.

Muy bienvenido




 Los gaélicos dicen "Ceud Mile Failte", que significa "Cien veces bienvenido".

La promoción




 Visit Britain, registrada como British Tourist Authority, es el organismo oficial que promociona a Gran Bretaña como destino turístico. Gran Bretaña engloba a Escocia, Gales, Inglaterra e Irlanda del Norte.

Dónde informarse




 Más informes, se pueden conseguir llamando al (011) 4312-3092 o en la web: www.visitbritain.com.ar

El Parque Temático "Dynamic Earth"




 Está cerca del Palacio Holyroodhouse, en Edimburgo. Es un parque techado donde se recorre la historia de la tierra. Tiene un volcán a punto de estallar, una selva tropical, un ambiente polar y un río de lava.

Tours a la tierra de los "highlanders"




 Se realiza en el día desde Edimburgo y comprende el lugar donde vivían los héroes medievales de la independencia escocesa, como Rob Roy, Robert the Bruce y William Wallace.

Corina Canale/Especial para "La Nueva Provincia"