La "azola", una planta acuática que reduce la contaminación
BUENOS AIRES (Télam) -- Estudiantes del nivel de Educación General Básica (EGB) y Polimodal de la ciudad bonaerense de Miramar cultivaron un helecho flotante en aguas servidas y lograron bajar los índices de contaminación, experiencia con la que ganaron la 34º Feria de Ciencia y Técnica de la provincia de Buenos Aires.
Los jóvenes estudiaron durante dos años las aplicaciones de un helecho de la zona, llamado "azola", como fertilizante natural en cultivos hortícolas, y desde noviembre último experimentan su aplicación en aguas cloacales, porque según las pruebas de laboratorio tiene propiedades descontaminantes.
El equipo de investigación está compuesto por Sabrina Rago, del primer año Polimodal de la Escuela de Educación Media "Rodolfo Walsh"; Hugo Hacha y Belén Vizcarra, de octavo EGB del Colegio "Presbítero Juan Masiglio", y los profesores de Biología María Cristina Badaraco y Gustavo Hernández.
El proyecto --denominado "Depurazola"--, pasó con éxito las pruebas reactivas del laboratorio escolar y los jóvenes aspiran a ganar la competencia nacional de ciencia y técnica y viajar a Estados Unidos a la feria mundial, en tanto este año ampliarán la investigación para probar su eficacia a gran escala.
"La azola tiene unas raíces largas que favorecen la proliferación de bacterias que descontaminan el agua --explicó Badaraco--. Restan ensayos químicos para comprobar qué grado específico de descontaminación alcanza".
Rago, Hacha y Vizcarra utilizaron para experimentar aguas de la planta de efluentes cloacales de la localidad vecina de Comandante Nicanor Otamendi, porque en Miramar no hay centros de tratamiento y las aguas cloacales son arrojadas al mar.
Los chicos pusieron pequeñas extracciones de agua servida en peceras donde cultivaron la planta y, después de un período de adaptación, comprobaron que la azola disminuyó el grado de contaminación inicial que presentaban las muestras.
"Si se comprueban los mismos efectos a gran escala, la azola podría utilizarse en las piletas de todas las plantas depuradoras de agua", señaló Badaraco, quien consideró que así se aceleraría el proceso de descontaminación y mejoraría la calidad del agua que después se libera en cauces naturales.
"El proyecto empezó hace dos años, utilizando azola como fertilizante --explicó Rago--. Lo comparamos con turba europea y turba del sur, que son depuradoras de suelo, y funcionó muy bien. A fines del año pasado lo empezamos a implementar como depuradora de agua".
El profesor Hernández precisó que generalmente, la turba que se utiliza en los cultivos hortícolas locales se extrae de Tierra del Fuego, porque tiene propiedades que no se encuentran en ninguna otra turba en ningún otro lado en el mundo.
La turba fueguina crece sólo dos milímetros al año y es tan requerida para los cultivos de todo el país, que empieza a escasear, mientras la azola crece más rápido y en lagunas locales y, según este equipo investigador, es tan eficaz como la sureña.