Juan Pedro Heguy El otro lado de un gran campeón

Juan Pedro Heguy El otro lado de un gran campeón

9/1/2006 | 09:00 | El calor comienza a apretar. La mañana le está dejando paso al mediodía y el sol se hace sentir demasiado. Juan Pedro Heguy camina tranquilo y controla las tareas que efectúa la cosechadora, que está levantando el trigo sembrado en su campo cercano a Villalonga. Es hora de recoger los frutos y el esfuerzo del trabajo diario, de dedicarse a la principal actividad de este hombre bonachón y de buenos modales.

Juan Pedro Heguy El otro lado de un gran campeón

Juan Pedro Heguy El otro lado de un gran campeón. Deportes. La Nueva. Bahía Blanca


 El calor comienza a apretar. La mañana le está dejando paso al mediodía y el sol se hace sentir demasiado. Juan Pedro Heguy camina tranquilo y controla las tareas que efectúa la cosechadora, que está levantando el trigo sembrado en su campo cercano a Villalonga.


 Es hora de recoger los frutos y el esfuerzo del trabajo diario, de dedicarse a la principal actividad de este hombre bonachón y de buenos modales.


 Pero, más allá de las exigencias y de que el panorama será complicado casi hasta marzo, Heguy tiene tiempo de pensar en los fierros.


 "De acá hasta fines de febrero o principios de marzo estoy complicado. Estamos con el trigo, después vendrá la cebolla y finalmente el girasol. El trabajo se realiza con una máquina propia que tengo y algunos `tanteros'. No manejo yo, pero a veces voy a relevar a los muchachos para que puedan almorzar. Estoy más para dirigir y supervisar", cuenta.


 Las escasas horas libres las gasta en su otra pasión, el automovilismo. Una actividad que le dio grandes satisfacciones y le permite gozar del bicampeonato de la Clase 2 del Turismo Nacional, que obtuvo a fines de noviembre en Bahía.


 Así de simple son las cosas para el villalonguense, que disfruta de su mejor presente en el deporte a los 48 años. A tal punto que desde el 5 de febrero irá en busca de un nuevo desafío: repetir las grandes actuaciones en la Clase 3, una categoría con motores con mayor potencia, mejor tecnología y una exigencia más pronunciada.


 "En esta época también me dedico al automovilismo. Sergio (Torres) arrancó el motor del Astra hace algunos días y aparentemente anda muy bien", resalta.


 "Queríamos probar antes de fines de año, pero como Sergio estaba un poco atrasado con el motor, Pablo (Arana) desarmó todo el auto para chequear y pintar. Por eso quedará todo para después de las vacaciones. Calculo que probaremos y para el 20 de enero iremos a lo de (Oreste) Berta, porque queremos llegar bien al debut", añade.


 No son muchos los pilotos que tienen la posibilidad de conseguir dos títulos consecutivos a nivel nacional. Pero parece que los corredores de Villalonga están tocados por la varita mágica, ya Heguy siguió los pasos de su cuñado, Néstor Percaz.


 "La Clase 2 es una categoría que siento mucho, más allá de que por distintos motivos haya decidido cambiar a la Clase 3 y de marca. Este logro es muy importante, porque uno siempre trata de mejorar día a día para conseguir un campeonato; ni hablar cuando se da la posibilidad de alcanzar dos consecutivos, uno inesperado como fue este último", recalca.


 "¿Si ahora me respetan más? Sí, pero será diferente cuando me cambie de categoría, ya que si tengo la posibilidad de andar bien puede ser que me quieran tratar como un intruso. Quizás ahí comenzaremos nuevamente con algunos roces, pero espero que me pueda llevar bien con todos y hacer buenas carreras como en la Clase 2", confía.


"Me entienden"







 Al desafío de encarar una temporada en otra categoría, Juan Heguy le agrega el traspaso de marca, con todo lo que eso significa. Luego de ser bicampeón con Ford pasará a correr con Chevrolet.


 Pero el villalonguense explicó los motivos.


 "Muchos me preguntan por el cambio, ya que había tenido ofrecimientos de Ford. Pero debo decir la verdad. Cuando tenía 13 años perdí a mi padre y a los 15 a mi tío, que eran dos únicos hermanos. Mi papá era hincha de Chevrolet y mi tío de Ford. Por esas cosas de la vida se dio la posibilidad de correr con un Escort y ganar dos campeonatos. Y eso seguro que le hubiese gustado a mi tío".


 "Tal vez este sea el último auto que construya, porque sé que tengo algunos años y es probable que en dos o tres deje el automovilismo. Y antes de retirarme quería correr con Chevrolet, que fue la marca que siempre le gustó a mi padre. La decisión llegó por eso y por el gran apoyo de muchas firmas que me dieron una mano muy grande para poder hacer real el cambio".


 --Seguramente que la gente de Ford, sobre todo de Villalonga, le debe decir que es una especie de traición. ¿Cómo lo toma usted?


 --Lo toman como una traición, pero cuando les cuento por qué lo hago me entienden y me felicitan. Lo comenté porque es la verdad y no tenía otra que explicarle a los fanáticos de Ford. Estaba convencido de que contando la situación me lo iban a entender mejor y no iban a tener resentimiento.


Yo tengo fe







 --¿Es posible repetir un campeonato como el de la Clase 2?


 --Creo que sí. Me gusta mucho el auto y tengo fe en que andará bien. También tengo fe en cuanto al trabajo que está haciendo Sergio (Torres) con los motores, ya que en la primera puesta en marcha se mostró muy bien, y que yo voy a poder seguir haciendo las cosas bien. No sé si podré ganar un campeonato, pero seguro que voy a estar luchando en los puestos de adelante.


 --¿Le puede costar algún período de adaptación?


 --Es como hablábamos al principio, puede costar el conocimiento con el resto de los pilotos de la categoría. De todos modos, me parece que vamos a empezar bien.


 --Más allá de lo técnico, ¿qué similitudes y diferencias encuentra entre ambas clases?


 --La Clase 3 tiene algunos kilogramos más, pero a su vez mucha mejor goma. Eso hace que el auto frene y doble mejor. Tengo idea de que debería ser más fácil para llevarlo, porque con el auto de Clase 2 hay que ir al límite. La rueda es muy chica, de muy poca superficie de apoyo y eso hace que sea un coche difícil para manejar. Por eso creo que el Clase 3 es más fácil, pero también sé que tiene un poco más de potencia, aunque no creo que ese aspecto influya tanto.


 --¿Tuvo la posibilidad de girar en el auto de Néstor Percaz como para sentir la potencia?


 --No, nunca giré en un Clase 3. Estoy esperando que esté listo el mío para que sea el primero. Veremos cuándo lo podemos lograr, porque queremos ir al rodillo de Berta.


 --Después de cuatro campeonatos consecutivos que consiguieron en Villalonga entre usted y Percaz, ¿ve algún sucesor entre los pilotos de la zona que compiten en la Clase 2?


 --Sí. A Diego (Ilgner) y Adrián (Percaz, su sobrino) les tengo mucha fe y siempre hablo con ellos que en situaciones riesgosas deben mantener la cabeza fría y no deben arriesgar, porque es lo principal para sumar puntos. De a poco le van a ir tomando la mano. No sé si este año, pero a corto plazo van a estar peleando los campeonatos.


 --A ellos le estaría faltando la experiencia que le sobra a usted por los años dentro de la actividad.


 --Lógico. Eso se siente mucho a la hora de tener que pelear el campeonato. Es una parte muy importante para ser protagonista de la temporada.

En primera persona






 --¿Cuál es su mayor virtud arriba del auto?


 --Manejar bien... Ja, ja, ja (estalla en una fuerte risa). No, en realidad es la tranquilidad.


 --¿Y su mayor defecto?


 --Si bien soy tranquilo, cuando alguien me quiere apurar se me sale la cadena muy fácil. No sé medir algunas consecuencias, aunque ahora logré superarlo un poco. Soy muy temperamental. Recuerdo que en una carrera de Mar del Plata estuvimos involucrados Pedro Pisandelli, Emanuel Moriatis y yo en un incidente. A la carrera siguiente largábamos los tres nuevamente juntos en el mismo circuito y el Comisario Deportivo nos hizo colocar cámaras para vigilar lo que hacíamos porque veníamos con la mente medio retorcida.


PARA GRISADO

No al TC









 --¿Le gustaría correr en otra categoría?


 --Sí, pensé varias veces en correr en TC, pero ya no lo puedo hacer, por más ayuda que tenga. Son 18 carreras al año y demandan cuatro o cinco días, lo que significa medio año en eso. Me gustaría, pero soy consciente que sería muy difícil de lograr a esta altura.


 --¿Ya está descartado o lo puede considerar en un futuro?


 --No, ya está descartado. Tengo mis objetivos cumplidos con esto, por lo que tendría que ser una propuesta muy buena para cambiar a algo así.


A un toque







 --¿Un dirigente político?


 --¡¡¡Uy!!! ¡Qué pregunta difícil! Creo que no hay. No sé. El presidente (Néstor Kirchner) que tenemos ahora está tratando de pagar algo, por lo que parece diferente. Pero no tengo un referente o alguien que me guste.


 --¿Qué piensa cuando se mira al espejo?


 --Que viejo me estoy poniendo (risas).


 --¿Cómo es su relación con el periodismo?


 --Muy buena. Trato a todos de la mejor forma. A veces, cuando el auto no funciona no me gusta hablar. Pero es mi manera de ser.


 --¿A quién le regalaría una brújula?


 --Ja, ja, ja... ¡Qué difícil! Con el que diga voy a quedar mal. A mi sobrino (Adrián), para que no ande tan perdido.


 --¿Disfruta de algún otro deporte?


 --Muy poco. A veces me "engancho" con algún partido de tenis o de básquetbol, por Emanuel Ginóbili. Pero el que realmente me gusta es el automovilismo. No soy loco por ningún otro. El fútbol me gusta, pero miro si se juega un Mundial, ya que no soy de seguir mucho. Miro algunos partidos porque a mi hijo le gusta.


 --¿Qué es lo que más disfruta?


 --Todo. Cuando estoy en Villalonga aprovecho los ratos que estoy con mi familia o cuando salgo de vacaciones con ellos. Además, los tres o cuatro días de cada competencia.


 --¿Confía en la gente?


 --Sí, soy de confiar mucho. Gracias a Dios siempre estuve rodeado de mucha gente buena y eso hace que confíe.


 --¿Hay mucha mentira en el ambiente?


 --(Se ríe) Si sos contra, seguro. Es medio j... La mayoría no te dice la verdad.


 --¿Con qué sueña?


 --Con poder seguir disfrutando muchos años más del automovilismo y estar como estoy hoy en el futuro. Que esto sea mucho más largo.


En números

1
victoria consiguió Juan Heguy en la última temporada de la Clase 2 del Turismo Nacional. Fue en La Plata, en el marco de la séptima fecha del certamen.

6
podios consiguió a lo largo de todo el campeonato. Además de la mencionada competencia platense, fue segundo en Bahía y tercero en Pigüé, Córdoba y en las dos competencias de Olavarría.

8
carreras ganadas ostenta el villalonguense en su historial dentro de la categoría. Esa cantidad le permitió quedarse con los títulos 2004 y 2005.

48
años tiene Juan Pedro Heguy. Nació en Villalonga, 11 de junio de 1957. Está casado con Norma Graciela Núñez, con quien tiene dos hijos, Joana Vanina y Juan Andrés.

245
unidades consiguió para quedarse con el campeonato. Superó por siete puntos al tresarroyense Marcelo González y por 12 al pigüense Fernando Gómez Fredes.























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