Los ojos del alma nunca se cierran
LOS ANGELES (EFE) -- Con la muerte de Ray Charles, el mítico cantante, pianista y compositor ciego que llevó la combinación de soul, gospel y blues a nuevas dimensiones, el mundo se quedó ayer sin uno de sus principales íconos musicales.
Ciego desde niño y huérfano desde los 15, Ray se dedicó, desde los comienzos de su carrera, a explorar las fronteras entre diferentes estilos musicales y en todos ellos dejó la huella de su profunda y cálida voz, y su acento sureño.
Fue uno de los mayores innovadores de los Estados Unidos, fusionando la música gospel de las iglesias negras con la sensualidad del blues, para crear un nuevo género lleno de emoción que caló tan profundo como su nombre: soul (alma).
Charles falleció ayer, a los 73 años, en su hogar de Beverly Hills, en Los Angeles (California), debido a complicaciones de la grave enfermedad del hígado que padecía.
Otro gigante de la música, el fallecido Frank Sinatra, le dijo una vez a Charles que lo consideraba el único genio en este negocio, pero el músico ciego le respondió con la rapidez con que solía hacerlo, diciéndole: "Art Tatum (el famoso pianista negro de jazz) era un genio, Einstein también. Yo no, yo sólo tengo el blues (la tristeza inherente a este tipo de música)".
Lo cierto es que tuviera los blues o cantara jazz, country, baladas o incursionara en cualquier otro género, Ray Charles dejó su sello en una impresionante trayectoria que lo llevó desde el Carnegie Hall al Albert Hall e incluso al Palacio de Buckingham.
El artista combinó la emoción abierta de la música religiosa negra con la sofisticación de la clásica que estudió y lo mezcló con la raigambre íntima del alma que dio vida al soul y lo llevó, con él, a todo el mundo.
Charles, quien tuvo influencias tan diversas como Chopin y Sibelius, Tatum, Artie Shaw y Nat King Cole, ayudó a revolucionar la música popular en la década de 1950, allanando el camino a artistas de la talla de Elvis Presley, Buddy Holly, Chuck Berry y Sam Cooke para la creación de lo que se conoció como rock and roll.
El niño y el drama
Ray, que a los cinco años vio cómo su hermano moría ahogado en la bañera de su casa, luchó contra su adicción a la heroína durante 20 años, y fue arrestado por el consumo de esta sustancia en 1965.
Ray Charles Robinson nació el 23 de septiembre de 1930 en Albany, en el estado de Georgia, y creció en Greenville, Florida.
Tras la muerte de su madre, cuando tenía 15 años, Charles abandonó la escuela y se mudó a Jacksonville, también en Florida, para estudiar música. Dos años más tarde, después de haber tocado con una banda de jazz y un grupo llamado Florida Playboys, tomó los 600 dólares que tenía y se fue a Seattle, en la costa oeste, al otro extremo del país.
Pronto pasó a llamarse Ray Charles --para evitar confusión con el boxeador "Sugar" Ray Robinson-- y grabó su primer disco (Confession blues), en 1948.
Entre 1954 y 1959, Charles grabó una serie de grandes éxitos, tales como Yes, indeed, Hallelujah, I love her so, Drown in my own tears y Night time is the right time, antes de grabar What'd I say?, su primer disco, que vendió más de un millón de copias.
Después, en 1959, a la edad de 29 años, cambió el sello Atlantic por ABC y grabó varias canciones sentimentales como Ruby y Georgia on my mind, que se convirtieron en éxitos inmediatos.
Después vinieron superéxitos como Hit the road, Jack y Let's go get Stoned y, en 1963, grabó I can't stop loving you, que vendió más de tres millones de copias.
En 1986, Ray Charles fue honrado por el fallecido ex presidente Ronald Reagan por su contribución extraordinaria al arte en Estados Unidos.
Charles tuvo al menos nueve hijos con cinco mujeres diferentes. Su matrimonio de 20 años con Della, una de las integrantes del grupo Raelettes que acompañó al cantante durante varios años, terminó en divorcio en 1977.
El músico apareció en público por última vez a finales de abril, junto con Clint Eastwood, para participar en un homenaje organizado por la ciudad de Los Angeles, donde residía.
Charles llegó en silla de ruedas, no pudo ponerse de pie y agradeció el homenaje con un murmullo a las autoridades de la ciudad, que dieron carácter histórico al edificio en el que grabó muchas de sus canciones.
"Estoy un poco débil ahora, pero me voy a poner más fuerte", dijo entonces, pero su deterioro ya era evidente.
Charles, que se consideraba amigo del activista Martin Luther King Jr., sostuvo en su biografía de 1978 que había nacido con la música dentro suyo.
Un emblema. Charles tomó la tradicional melodía religiosa My Jesus is all the world to me (Jesús es todo el mundo para mí) y le agregó una letra "profana", resultando una canción que, por primera vez, fue un éxito tanto para negros como para blancos, en 1954 --cuando aún existía la segregación racial-- y se convirtió en una pieza vital del repertorio de cualquier cantante de blues.
"Para los negros, ese tema fue una celebración de la negritud sin religión; para los blancos, abrió las puertas que siempre habían estado cerradas de un mundo mágico, fascinante", consideró Peter Guralnick, un historiador de la música.
"Me atacaron porque alguna gente pensaba que lo que había hecho era abominar la iglesia, pero entonces la gente comenzó a darse cuenta. `Este hombre está cantando lo que siente. Tiene que cantarlo como lo siente' y fue entonces cuando dejé de tratar de parecerme a nadie", admitió Charles en una entrevista.
Entonces, calificó lo que hacía como música del alma y una década después fue reconocida como un género diferente.
Pasos por el tiempo
* Su canción más conocida es, posiblemente, Georgia on my mind, un homenaje al estado donde nació, en 1930. A pesar de que no es una composición suya ni él fue el primero en interpretarla, Charles elevó el tema a un nivel que ningún otro cantante logró alcanzar, hasta el punto de que se hizo tremendamente famosa en todo el país y fue nombrada, en 1979, canción oficial del estado de Georgia.
* Charles, un gran pianista, consiguió un total de 12 premios Grammy, nueve de ellos entre 1960 y 1966.
* Su primera grabación llegó en 1951, y durante esa década se asentó poco a poco como intérprete de rythm & blues.
* Su gran salto a la fama llegó en la década de 1960, especialmente con What'd I say, tema en el que Charles combinó un teclado eléctrico con aires de rock.
* Fue uno de los pocos intérpretes negros que llegó al número 1 de la lista Country de la revista musical "Billboard", en un dúo con Willie Nelson, gracias a la canción Seven spanish angels.