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Atención jurídica gratuita y convocatoria a estudiantes

El doctor Claudio Lofvall lleva a cabo un programa de atención jurídica gratuita en el Centro de Jubilados y Pensionados Civiles de Todas las Cajas, ubicado en Brown 525, los últimos viernes de cada mes, a partir de las 18. Paralelamente, el abogado efectuó una convocatoria a estudiantes de Derecho interesados en "ayudar y aprender".
Doctor Claudio Lofvall. (Agencia Punta Alta)


 El doctor Claudio Lofvall lleva a cabo un programa de atención jurídica gratuita en el Centro de Jubilados y Pensionados Civiles de Todas las Cajas, ubicado en Brown 525, los últimos viernes de cada mes, a partir de las 18.


 Paralelamente, el abogado efectuó una convocatoria a estudiantes de Derecho interesados en "ayudar y aprender".


 En este sentido dijo que el Derecho Previsional no se enseña en las universidades públicas, y mucho menos en las privadas.


 "El Estado forma abogados que no saben cómo defender a los que, con sus aportes, financiaron las universidades gratuitas donde estudiaron, y hoy son estafados en sus jubilaciones por el mismo Estado", aseveró.


 "Esta opción entre defender al Estado que me formó o a los sectores de la sociedad que financiaron la formación y se encuentran desprotegidos, da origen a esta convocatoria a los estudiantes de Derecho que quieran aprender ayudando a sus abuelos, formando un grupo de nietos abogados", dijo.

Compromiso. "Generalmente no se advierte un compromiso social distinto entre aquellos profesionales formados en universidades privadas y los egresados de las públicas, financiadas por los sectores que finalmente más dificultades tienen, para acceder a la justicia, la salud y a beneficios a los que llegan otros que a la hora de aportar, tributan menos a los gastos comunes", dijo Lofvall.




 Recordó que la educación pública no es financiada por los que más pueden y más se sirven de sus egresados. "Ni siquiera es financiada igualitariamente por todos, porque a la hora de tributar, son los sectores medios y bajos los que más pagan o menos evaden", recordó.


 En este sentido destacó que este programa que lleva adelante en el centro de Jubilados trata de fomentar ese compromiso social altruista en gratitud a la formación recibida y de utilizar mejor los recursos humanos que formó y forma el Estado.


 "No es tan ambicioso como para proponerse que muchos profesionales subsidiados embarren sus zapatos, aunque quizás lo logremos, pero su fundamental objetivo es acudir ya en ayuda de quien no puede acceder a la justicia o al asesoramiento profesional y simultáneamente, sembrar ese germen solidario en los que hoy se forman en instituciones públicas para que, aprendiendo a hacerlo, devuelvan algo a la comunidad de lo que la comunidad les brinda", dijo Lofvall.


 "Se trata, en suma, de un grupo de estudiantes honorarios con gratitud y un grupo de profesionales que no cobran sus honorarios en gratitud", dijo.

"Honorarios en gratitud". Lofvall mencionó que la educación pública y gratuita es un derecho y como tal, de él surgen también obligaciones, y de las más variadas. Están las legales en el ejercicio de la profesión y también las morales, fundadas en utilizar de algún modo los conocimientos obtenidos en contribuir al bien común.




 "Cuando la comunidad jurídicamente organizada se propone financiar universitarios, lo hace pensando en recibir de algún modo algo de ellos, además de brindarles un medio de crecimiento individual. Pero esa contraprestación no puede esperarse como obligación legal, porque ello le quitaría la característica de gratuidad a la educación", dijo.


 "La obligación de devolver, de recompensar, debe ser moral, nacida del fuero íntimo y exteriorizada como gratitud por lo recibido", agregó.


 Dijo que si el compromiso de devolver fuera una obligación legal, como pretenden algunos como alternativa al arancelamiento, la actividad realizada dejaría de ser solidaria y altruista para convertirse en un pago diferido por servicios prestados.


 Por ello agregó que fomentar el trabajo social de profesionales y estudiantes de universidades públicas es muy saludable y afín con los esfuerzos por construir una sociedad más justa. Y por lo expuesto, señaló que es un fomento que no puede hacer el Estado sino las organizaciones intermedias preocupadas por el crecimiento de la sociedad civil con pautas de solidaridad, equidad y justicia.


 "Atender la desprotección jurídica y las dificultades de acceso a la justicia del momento, con la participación de estudiantes que se formen en ese esquema de compromiso social, será la mejor semilla que podríamos sembrar en los profesionales de mañana", dijo Lofvall.