Pedido de justicia por Verónica Díaz
VIEDMA (A) -- Dolor e impotencia acompañaron, en la tarde de ayer, una marcha de silencio que tuvo como objetivo pedir por el esclarecimiento de la muerte de la joven Verónica Díaz, fallecida el último jueves tras recibir un inyección de hierro falsificada, contra la anemia que padecía.
Acompañaron, a las más 200 personas que participaron de la marcha, pancartas con la foto de Verónica y frases como: "Que la negligencia de los demás no se cobre otra vida"; "Para que la negligencia no se lleve a otra `Verito"; "La comunidad de Viedma reclama justicia" y "Por el descanso de Verito, su familia pide justicia".
La manifestación, que se inició en la escalera 4 del barrio José María Guido, fue encabezada por los padres de Verónica Díaz, Nicolás y Graciela, y por sus cinco hermanos, Mónica, Vanesa, Matías, Emanuel y Lucas.
El primer lugar de detención, tras recorrer en contramano la calle Rivadavia, fue el Hospital Artémides Zatti, desde donde se suministró el medicamento adulterado al Centro de Salud del barrio.
Allí permanecieron por unos diez minutos, sin que ninguna autoridad se de por enterada de la presencia de los manifestantes, que siguieron camino hacia el ministerio de Salud de la provincia.
En este organismo provincial fueron recibidos, los padres y la hermana mayor, Mónica, por la ministro de Salud, Adriana Gutiérrez, en su propio despacho.
La funcionaria provincial ya se había comunicado --telefónicamente, por la mañana-- con Nicolás.
"Quiero acompañar a los padres de Verónica", señaló Mercedes una de las participantes de la marcha.
"Se siente mucho dolor e impotencia por todo. Las cosas pasan y uno no sabe cómo se pueden resolver", agregó.
"Estamos colaborando con la familia. Siento mucha bronca, porque la conocía; éramos compañeros de trabajo", agregó Claudio, otro de los participantes de la marcha de silencio de la víspera.
GRISADO
En Buenos Aires.
En la tarde de hoy, el padre de Verónica (Nicolás) se reunirá --a las 16-- en Buenos Aires con el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García. Su idea es plantear el caso de la muerte de su hija ante las autoridades nacionales y pedir mayores controles en la compra de medicamentos de los hospitales públicos del país.
Un caso en Bariloche
BARILOCHE -- Una mujer fue internada, ayer, en un hospital de esta ciudad, luego de haber recibido dos dosis de una partida apócrifa de la inyección ferrosa Yectafer.
La mujer, que fue internada en el hospital Ramón Carillo de esta ciudad, se encuentra en buen estado, según informó el director del centro de salud, Norberto Delfino.
En tanto, en la provincia de Entre Ríos, tres mujeres oriundas de Diamante se encuentran internadas en el hospital San Martín de Paraná, porque hace un tiempo recibieron inyecciones de este medicamento que podrían haber estado adulteradas, mientras que otras dos, que recién habían dado a luz, fueron derivadas hasta el hospital de Niños San Roque, de la capital.
El interventor de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), Manuel Limeres, dijo que el lote "mellizo" de las inyecciones ferrosas ya no está en el mercado.
"Hay distintas distribuciones que se han comercializado en más de una provincia", explicó, en declaraciones realizadas a radio América.
La partida apócrifa del inyectable Yectafer tenía la numeración de lote 03100718, vencimiento en octubre de 2006 y, según el coordinador del Programa Nacional de Pesquisa de Medicamentos Ilegítimos, Julio Rodríguez, fue introducida en la cadena de comercialización en forma paralela al producto verdadero.
"No es nuevo".
Por su parte, el ministro de Salud, Ginés González García, dijo que desde hace muchos años operan en el país organizaciones delictivas difíciles de detectar, que se dedican a falsear medicamentos, como presuntamente ocurrió con la inyección ferrosa "Yectafer".
El funcionario nacional afirmó que existen dos sistemas de fabricación de medicamentos.
"Uno de ellos es formal, por el que se somete a los controles de la ANMAT, y otro de trama policial, que busca perjudicar a la sociedad y a los laboratorios, y que es bien difícil "de detectar", señaló.
"La fabricación de partidas apócrifas de medicamentos, lamentablemente, viene sucediendo desde hace bastantes años en la Argentina y en el mundo", reconoció el titular de la cartera de Salud de la Nación. (DyN).