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Murió Ezequiel Crisol, hacedor y protagonista de las últimas décadas

Su pasión peronista y su austeridad identificaron los 75 años en el gremio mercantil. Hijo de un ordenanza de Tribunales, fue seminarista en La Plata y, siendo muy joven, ingresó en la tienda New London. Tenía 96 años.
Murió Ezequiel Crisol, hacedor y protagonista de las últimas décadas. La ciudad. La Nueva. Bahía Blanca

Por Adrián Luciani / aluciani@lanueva.com

A los 96 años falleció ayer Ezequiel Crisol, figura emblemática del sindicalismo local y actor indiscutido de la vida política, social y deportiva de la ciudad durante buena parte del siglo XX.

Fue un dirigente especial, a tal punto que jamás se tomó vacaciones y su único capital, luego de 75 años de labor gremial en lugares destacados, era un departamento ubicado en Estomba al 100, al que accedió como adjudicatario por medio de un sorteo interno en la Asociación Empleados de Comercio.

Don Ezequiel, el mismo que en 1925 fuera atropellado por un tranvía o el mismo que hace 22 anos perdiera por un puñado de votos la carrera a la intendencia frente a Jaime Linares, falleció en el Hospital Privado del Sur luego de varios días de convalecencia producto de una dolencia cardiorrespiratoria.

Había nacido en calle Alsina 209, donde estaban los Tribunales, y su padre trabajaba como ordenanza. Hizo la primaria en la Escuela Nº 4 de calle Lamadrid y fue seminarista en La Plata junto Raúl Primatesta, quien luego fuera cardenal primado de la Argentina.

Tras abandonar el seminario, volvió para estudiar en la Escuela de Comercio y luego dejó para trabajar en un periódico judicial que se llamaba "Justicia".

“Al poco tiempo me fui de sacristán a Puan, con un sacerdote que me ofreció ese trabajo porque acá no ganaba mucho y en 1937 volví para ingresar en la tienda New London. Tenía 17 o 18 años. Ahí trabaje 30 años hasta que en 1968 me vine a la Asociación Empleados de Comercio.

"En realidad, al gremio ingresé cuando surgió el peronismo, pero primero actué como tesorero, luego como secretario y finalmente como presidente. En 1960 empecé a estar al frente de la AEC y por esos años atendía incluso en la misma New London”.

Austero por donde se lo mire, dejó traslucir como principal virtud una modestia a toda prueba, la misma que lo llevó a minimizar el título de Ciudadano Ilustre de la Provincia de Buenos Aires otorgado por la Cámara de Diputados bonaerense.