Puerto Rosales duplica exportaciones al ritmo del desarrollo de Vaca Muerta
El puerto movilizó más de 6,1 millones de toneladas durante los primeros cuatro meses del año y sigue batiendo récords.
El crecimiento de Vaca Muerta ya no solo se refleja en los yacimientos de la Cuenca Neuquina. También se hace cada vez más visible en Puerto Rosales, donde el movimiento de petróleo atraviesa un año récord y confirma el papel estratégico que el complejo del sur bonaerense ocupa dentro del nuevo mapa energético argentino.
Las estadísticas correspondientes a los primeros cuatro meses de 2026 muestran con claridad esa transformación.
Entre enero y abril se movilizaron 6.187.484 toneladas de hidrocarburos y derivados, mientras que las exportaciones alcanzaron 3.374.039 toneladas, prácticamente el doble de las registradas durante el mismo período del año pasado.
El incremento responde al crecimiento sostenido de la producción de petróleo no convencional y a la mayor capacidad para transportar el crudo desde Neuquén hasta la costa bonaerense mediante el sistema de oleoductos que desemboca en Rosales.
Durante ese período también operaron 105 buques, una muestra del creciente protagonismo que el puerto ganó como principal puerta de salida de buena parte del petróleo producido en Vaca Muerta. Los embarques tienen como destino distintos mercados internacionales, acompañando el crecimiento que registran las exportaciones energéticas argentinas.
Mayores inversiones en infraestructura
El salto exportador también refleja las inversiones realizadas en infraestructura durante los últimos años, que permitieron acompañar el aumento de la producción y ampliar la capacidad para despachar petróleo hacia el exterior.
La ampliación del sistema de transporte resultó determinante para sostener el ritmo de crecimiento sin que la capacidad disponible se transformara en una limitante para las operadoras.
Puerto Rosales parece poner en duda su sello de ser una terminal orientada principalmente al abastecimiento del mercado interno. Hoy constituye uno de los principales nodos energéticos del país y una pieza indispensable para sostener el crecimiento de las exportaciones de crudo.
La mayor actividad no solo se observa en los muelles. También impulsa el trabajo de remolcadores, prácticos, agencias marítimas, empresas de servicios, transportistas y proveedores que participan en cada operación de carga, generando un efecto multiplicador sobre la economía regional.
En paralelo, la producción de Vaca Muerta continúa marcando récords y las principales operadoras mantienen planes para seguir incrementando la extracción durante los próximos años.
El escenario obliga a ampliar de manera permanente la infraestructura de transporte y exportación para evitar nuevos cuellos de botella y acompañar el crecimiento previsto para la próxima década.
En ese contexto avanza el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que contempla la construcción de un nuevo oleoducto y una terminal marítima en Punta Colorada, Río Negro.
Una vez operativo permitirá incrementar de manera significativa la capacidad exportadora del país y abrir una nueva etapa para la industria petrolera argentina, aunque Puerto Rosales seguirá teniendo un rol central dentro del sistema logístico.
Un gran presente petrolero
Mientras tanto, el puerto del sur bonaerense continúa absorbiendo buena parte del incremento de la producción neuquina.
Las cifras registradas durante este año muestran que atraviesa uno de los momentos de mayor actividad de su historia y que su evolución permanece estrechamente ligada al desarrollo de Vaca Muerta.
Las proyecciones de producción indican que esa tendencia continuará durante los próximos años.
Si el desarrollo de Vaca Muerta mantiene el ritmo actual y las nuevas obras de infraestructura avanzan según lo previsto, Puerto Rosales seguirá consolidándose como una de las principales puertas de salida del petróleo argentino hacia el mundo y como un actor decisivo en la estrategia exportadora del país.