Bahía Blanca | Sabado, 04 de abril

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Pampa Energía busca US$ 1.500 millones para construir una planta de urea en Bahía Blanca

El BID Invest evalúa un pedido de financiamiento clave para el proyecto de Fertil Pampa en el área portuaria e industrial de la ciudad.

El complejo industrial se levantaría en proximidades de la central termoeléctrica whitense. Foto Archivo

Pampa Energía avanza en la estructuración de un financiamiento por hasta US$ 1.500 millones para desarrollar una nueva planta de urea en Bahía Blanca.

Se trata de un proyecto que combina integración energética, producción industrial y logística portuaria, con impacto directo en el abastecimiento nacional y sudamericano de fertilizantes 

La iniciativa, impulsada a través de la firma subsidiaria Fertil Pampa S.A.U., ya fue presentada ante el BID Invest, brazo del sector privado del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que analiza un esquema de financiamiento. Este incluye un préstamo directo de hasta US$ 300 millones y la movilización de otros US$ 1.200 millones mediante créditos sindicados y préstamos paralelos.

El proyecto se encuentra en estado "propuesto" y tiene como fecha estimada de tratamiento en el Directorio Ejecutivo del organismo el 15 de diciembre de 2026, un paso clave para definir su avance hacia la etapa de ejecución.

Si bien Pampa Energía no se pronunció oficialmente al respecto, pudo saberse que la empresa continúa con la evaluación del proyecto en las tierras ya reservadas al Puerto.

La planta, según lo presentado ante el BID, se instalará en la zona portuaria de Bahía Blanca, sobre un predio de aproximadamente 80 hectáreas, y estará orientada a la producción de urea granulada, uno de los fertilizantes más demandados por el sector agroindustrial.

El complejo incluirá una planta de amoníaco y dióxido de carbono, dos líneas de producción de urea de 3.000 toneladas diarias cada una, unidades auxiliares y sistemas de almacenamiento y despacho.

La configuración del proyecto también contempla infraestructura asociada para garantizar el abastecimiento de insumos críticos. 

Entre ellas, se prevé la construcción de un ducto de gas natural, la conexión al sistema eléctrico nacional, una planta de tratamiento de agua y un viaducto de 230 metros que vinculará el predio con el muelle Comandante Luis Piedrabuena, desde donde se canalizarán las operaciones logísticas.

Este último punto refuerza el perfil portuario del proyecto, que no solo apunta al abastecimiento del mercado interno sino también a la posibilidad de exportar fertilizantes a la región, aprovechando la infraestructura existente en el complejo bahiense.

La localización no es menor. Bahía Blanca concentra uno de los principales nodos energéticos y petroquímicos del país, con acceso directo a los gasoductos que transportan el fluido desde Vaca Muerta, disponibilidad de infraestructura industrial y una plataforma portuaria consolidada para el comercio exterior.

En ese contexto, la planta se integra a una estrategia más amplia de Pampa Energía, orientada a transformar su producción de gas en productos de mayor valor agregado. 

La urea, cuyo insumo principal es el gas natural, aparece como una oportunidad directa para capturar valor en la cadena agroindustrial.

Actualmente, la Argentina depende en gran medida de importaciones para abastecer su demanda de fertilizantes, lo que genera una fuerte exposición a la volatilidad de los precios internacionales. 

El desarrollo de una nueva planta permitiría reducir esa dependencia, mejorar la previsibilidad de costos para el sector agrícola y fortalecer la competitividad exportadora.

El proyecto también se inserta en un escenario de creciente competencia y expansión en el negocio de fertilizantes en Bahía Blanca. 

A esta iniciativa se suma la intención de ampliar la capacidad instalada con una nueva planta en el complejo existente, lo que abre un nuevo capítulo en la escala productiva del polo petroquímico local y anticipa un salto en la oferta regional.

La inversión también se inserta en un escenario de creciente expansión del negocio de fertilizantes en Bahía Blanca. En tal sentido, cabe recordar la intención de Adecoagro, flamante propietaria de Profertil, de avanzar con una nueva planta en el complejo existente, configurando un nuevo mapa industrial que anticipa un salto en la escala productiva del polo petroquímico local y refuerza su posicionamiento como hub regional para el abastecimiento de insumos clave del agro.

En términos de ejecución, la obra se desarrollaría bajo un contrato EPC (ingeniería, provisión y construcción) y demandaría entre tres años y medio y cuatro años hasta su puesta en marcha. 

Luego, el ciclo operativo previsto se extenderá por al menos 30 años, con paradas programadas para mantenimiento cada cuatro años.

El esquema financiero en evaluación, junto con la escala industrial del proyecto, lo ubican entre las inversiones más relevantes en carpeta dentro del sector energético y petroquímico argentino.