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Diego Andrade recordó a Ullmann: "Era amigo de todos, fue demasiado bueno"

El Pampa mantuvo una gran relación con Chiquito, gran colaborador del Midget, quien en las últimas horas se llamó a silencio. 

Foto: Archivo- La Nueva.

Todavía compungido e impactado por la noticia, Diego Andrade pasó por Diario Deportivo y le dedicó unas sentidas palabras a José "Chiquito" Ullmann, quien lamentable e inesperadamente ayer perdió la vida. 

El ex-campeón mantuvo un cercano vínculo con Chiquito, gran colaborador del Club Midgistas del Sur en las últimas décadas, cumpliendo un rol fundamental en el desarrollo del espectáculo.

Midget de luto: falleció Chiquito Ullmann

Ullmann, alguna vez piloto del recordado Super Prime, como también personalidad ligada al Speedway, tenía a cargo la tarea de remolcar las máquinas dañadas en las competencias midgísticas; función que realizó durante varios campeonatos.

Preparador, acompañante de sus hijos (Claudio y Marcelo, pilotos de la categoría) y, sobre todo, amigo de todos. Chiquito, como bien destacó "El Pampa", no tenía problemas con nadie, siempre estaba predispuesto a ayudar.

Entre todas sus facetas, Chiquito también hizo las veces de Papá Noel.

"Estoy muy conmovido, tuve una relación de más de 30 años con Chiquito. Se fue una parte importante de mi vida, sobre todo lo que es en relación al auto de carreras. Fue más que un amigo, como lo es Claudio su hijo, pero toda la familia del Gordo es grandiosa", contó Andrade.

"Lo que hizo construyendo los UTV para el rescate fue de enorme colaboración para el club. La gente no se imagina el laburo que es y lo difícil que era en el pasado poder remolcar los autos. Bueno él se encargó y lo hizo mucho más simple. El gordo va a quedar en el recuerdo de todos, él era amigo de todos, no tenía grietas", resaltó. 

Luego de obtener el subcampeonato en la temporada 2001/02, Andrade decidió reencontrarse con su viejo amigo y correr un auto de su autoría; aunque la aventura, por razones extradeportivas, concluyó de forma prematura.

Pero allí, como siempre que tuvieron la chance de unirse, la misión era vivir la aventura entre amigos. 

"Me tocó estar en su estructura corriendo un tiempo. Era un tipo muy bueno, un amigo, podías pasar mucho tiempo sin verlo y la relación no cambiaba. La amistad que tenía con mi viejo la trasladó conmigo, aunque el vínculo abarcó a las tres generaciones de nuestras familias", explicó Diego. 

"Tengo miles de historias y anécdotas con el Gordo, sobre todo de las veces que me cubría ante mi viejo cuando yo me las mandaba. La verdad que era un papá más. Este tipo de circunstancias te mueven un montón de cosas y te hacen recordar el pasado", se emocionó Andrade. 

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