Se practican en el Otamendi de Buenos Aires

Un cirujano bahiense ya utiliza la robótica en intervenciones quirúrgicas

19/9/2021 | 06:30 |

"La cirugía robótica es una tecnología que incrementa la destreza medica y la calidad de vida de los pacientes", señaló el doctor Alejandro D'Orazio, uno de los pocos certificados en el país para utilizar el Da Vinci Xi.

Fotos: Pablo Presti-La Nueva.

Por Pablo Andrés Alvarez / palvarez@lanueva.com
Audionota: Florencia Albanesi (LU2)

   La medicina es una ciencia que siempre se ha apoyado en otras disciplinas para poder evolucionar. Ya sea a nivel químico y farmacéutico con el uso de los medicamentos, a nivel físico para entender cómo funcionan determinados sistemas y demás.

   Pero a nivel tecnológico los avances que a simple vista tenían una utilidad concreta, han podido extrapolarse al campo médico. Gracias a la genialidad de los creadores de estos avances tecnológicos, ya se puede ayudar a muchísimas personas enfermas.

   Es el caso de la cirugía robótica, es una tecnología que incrementa la destreza medica y mejora notoriamente la calidad de vida de los pacientes.

   De esto puede dar fe el doctor Alejandro D´Orazio (MN 115030), quien es el primer cirujano robótico bahiense y uno de los pocos en el país en estar certificado para operar a través del robot Da Vinci Xi.

   Precisamente, el Da Vinci Xi llegó a Argentina, adquirido en una inversión millonaria por el Sanatorio Otamendi de Buenos Aires, para revolucionar las cirugías urológicas, a la vez que se proyecta ampliar a otros campos.

   “A partir de la adquisición de este equipo se conformó un equipo de cirujanos que requieren una altísima capacitación, a tal punto que debemos estar certificados mediante normas internacionales para poder utilizarlo”, señaló el facultativo bahiense, también Director Médico del Centro de Cirugía Urologica de nuestra ciudad.

   Entre los cirujanos certificados, apenas dos son del interior del país. Uno de ellos es este doctor bahiense que egresó de la Universidad de Mendoza en 2004 e hizo su residencia en el Hospital Churruca y en el Instituto Alexander Fleming de Buenos Aires.

   “En 2008 me fui a Burdeos, Francia, a especializarme en robótica. Fui a una de las clínicas más importantes del mundo en este tipo de cirugías y donde ya se desarrollaban estas técnicas. Para esos tiempos, en Argentina, no existía algo parecido en mi especialidad, ya sea para intervenir tumores de riñones, cáncer renal y cáncer de próstata, por ejemplo”.

   Pese a las múltiples ofertas que le llegaron, decidió volver al país en 2010 y a Bahía Blanca.

   “Para ese entonces, estaba capacitado para laparascopía y también para la tecnología que vendría, que sería la robótica”.

   Y la robótica llegó.

   A tal punto que en el Otamendi ya se conformó el programa de cirugía robótica multidisciplinar, del cual D'Orazio es parte.

   “La robótica empuja los límites a los que se puede llegar. Por ejemplo, en un cáncer de riñon, sabemos que la laparascopía no alcanza. Con este sistema, se logra y se reducen los riesgos al mínimo, además de achicarse el proceso de recuperación post operativo. Incluso, hasta empieza a tallar una cuestión estética, porque prácticamente no quedan marcas de la escisión”, contó.

   Para que se tome dimensión de lo que es la capacitación, uno de los ejercicios que realizó D'Orazio fue pelar una uva dentro de una botella y volver a colocarle la piel, suturándola por completo.

   “El robot tiene una visión que supera por enorme diferencia a la humana. Y lo que se busca, en definitiva, es ser cada vez menos agresivos e invasivos. Y este sistema permite”.

   Y agregó: “En mi especialidad, la cirugía robótica es la evolución de la cirugía laparoscópica. El aporte de esta tecnología esta en la precisión y en la visión, lo que nos permite realizar cirugías cada vez mas complejas en forma mini invasiva. De esta manera, el paciente resuelve problemas de salud serios, como pueden ser un cáncer renal o un cáncer de próstata, con menor dolor postoperatorio y logra una recuperación temprana a sus actividades habituales”.

   --¿El cirujano no pierde protagonismo?

   --No. Porque sigue siendo quién comanda la intervención y quien toma las decisiones. La robótica es el instrumento que brinda exactitud quirúrgica, como al principio fue el bisturí tradicional, por así compararlo. 

   “La cirugía robotica es una tecnología que incrementa la destreza medica y mejora notoriamente la calidad de vida de los pacientes. Si hay un error en la intervención, la comete el cirujano. El robot hace lo que el cirujano determina, pero minimiza los errores involuntarios, como puede ser un temblor de manos.

   El avance en las técnicas de operación no solo representa beneficios para el paciente sino que los profesionales destacan otras características, como la capacidad de realizar intervenciones de forma conjunta, tener mejor visibilidad del campo a operar y mayor comodidad, lo cual facilita la realización de intervenciones complejas y extensas sin agotarse.

   “El sistema presenta brazos articulados, comandados por el cirujano, que ingresan al abdomen a través de mini incisiones; las pinzas son como “manos en miniatura” que tienen una precisión sobrehumana, ya que pueden girar 360 grados en cualquier posición y además anulan los temblores esenciales, lo que hace que los movimientos sean mas finos y delicados que los de nuestras propias manos".

   “A su vez, uno de los grandes avances del Da Vinci Xi es la visión que le ofrece al cirujano, ya que es en 3D real (no 3D generado) y en calidad 4K, lo que nos da una sensación de estar inmerso en el abdomen del paciente y eso permite una capacidad de interpretar la anatomía abdominal de una manera superior”.

   Las cirugías con este robot se realizan en el sanatorio Otamendi, de Buenos Aires.

   “Nosotros viajamos con el paciente, realizamos la cirugía y tenemos un equipo que se encarga de la logística en forma completa. El paciente hace lo más difícil, que es confiar su salud en nuestro equipo y  nosotros nos tomamos esa confianza con la mayor responsabilidad. Le damos solución a cada paso del procedimiento, lo que tiene que ver con lo estrictamente medico como así también con los pormenores que se encuentran al ir a Buenos Aires y operarse allí”, puntualizó.

   --¿Cualquier cirujano puede utilizar este robot?

   --Para poder utilizar esta tecnología además de tener formación en centros en donde se realizan este tipo de cirugía hace años, el fabricante solicita una certificación, que realmente es muy exigente. De esa manera, los pacientes tienen la garantía de que el profesional que los está atendiendo se encuentra debidamente entrenado y capacitado.

   --¿Se proyecta que se utilice en otras especialidades?

   --Hoy por hoy, la cirugía urológica es la que más se beneficia con este sistema, pero esa frontera se está ampliando, porque está indicada en múltiples especialidades quirúrgicas. Actualmente existe el Grupo Robótico Area Sur, integrado por los doctores Juan Pablo Cristobo, Gabriel Egidi, Sergio Cantarelli y Marcos Ferreccio, quienes están en proceso de certificación  y próximamente van a poder ofrecer este sistema para distintas cirugías, como pueden ser cáncer de colon, bariátricas y ginecológicas, entre otras. 

   Según señaló D'Orazio, el Da Vinci Xi está operativo en la Argentina desde marzo 2021 y Bahía Blanca, pese a la distancia, es una de las ciudades de la que más pacientes accedieron a esta tecnología.

   --¿La robótica puede reemplazar al médico en algún momento de avance tecnológico?

   --Es un debate complejo. Es real que la inteligencia artificial avanza a pasos agigantados, pero el criterio del cirujano es irremplazable porque los eventos que pueden surgir en una cirugía son múltiples y la experiencia para resolverlos no es trasladable. Sí creo que en algún momento de la historia de la humanidad se logre, pero creo que falta bastante desarrollo aún para que se instrumente. Obviamente que en algún momento, esta técnica se va a masificar, porque los avances tecnológicos seguirán avanzando para el bien de la humanidad. Pero hoy, está al alcance de los bahienses mediante nuestra capacitación.

   --¿En lo personal, que queda?

   --Hoy estoy utilizando la máxima tecnología aspirable en este momento. Pero sé que esto irá perfeccionándose cada vez más y habrá que seguir capacitándose para estar a la altura. Hoy no hay nada mejor que ésto. El desafío es hacerlo cada vez mejor, con cirugías cada vez más desafiantes desde el punto de vista médico.

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