Joaquín Moro: “Apunto a que mi nombre aparezca todos los fines de semana que juegan Los Pumas”
Después de una gran temporada debut en Leicester Tigers (Inglaterra), el tercera línea bahiense fue titular ante Sudáfrica y ahora apunta a consolidarse en el seleccionado argentino.
Periodista de La Nueva desde 1995, especializado en rugby y básquetbol; con colaboraciones en casi todas las secciones de la redacción (locales, policiales, regionales, Ritmo Joven, revista Nueva, Espectáculos)
Joaquín Moro no necesitó demasiado tiempo para entender que la competencia iba a ser una constante. Desde que desembarcó en Inglaterra para jugar en Leicester Tigers hasta su reciente oportunidad como titular en Los Pumas frente a Sudáfrica, el tercera línea bahiense construyó su camino a fuerza de rendimiento y perseverancia.
Y vaya si los aprendizajes y el crecimiento fueron a todo rirmo para este deportista de 25 años: en sólo cinco temporadas pasó de debutar en Los Pumitas a ser una de las opciones del head coach Felipe Contepomi en el XV albiceleste. No fue magia: detrás hubo un proceso de formación en su club de base (Argentino) y de tecnificación en el Centro de Rugby URS, de madurez/proyección en Belgrano Athletic (URBA) y de inserción al alto rendimiento/profesionalismo a través del sistema UAR y de la franquicia Pampas (2024-25).
Hoy, mientras entrena con el seleccionado argentino de rugby y espera una oportunidad frente a Australia, en los últimos tests matches del equipo en el país (sábado venidero en Jujuy y sábado 5 en Mendoza), "Joaco" analizó para "La Nueva." pasado y presente de la temporada 2026.
En cuanto a lo más reciente, la titularidad ante los Springboks no lo tomó por sorpresa. Las ausencias en la tercera línea le abrieron una puerta, pero Moro sabe que en Los Pumas ninguna oportunidad está garantizada.
—¿Qué significó para vos tener la oportunidad de ser titular ante Sudáfrica?
—Fue una oportunidad, un desafío enorme. Pero no me sorprendió porque, dadas las ausencias que se dieron en el equipo en ese momento, creo que tenía que tomar un poco más de protagonismo en la tercera línea. No me sorprendió haber arrancado el partido como titular, pero obviamente durante la semana te toca competir, te toca ganarte el puesto. No es que ya arrancás considerado desde el principio.
—¿Cómo viviste ese partido desde lo emocional y desde lo personal?
—Primero, tuvo una carga emocional importante. Lo disfruté mucho: jugar en Vélez, con toda mi familia mirando, con todos mis amigos, con el estadio lleno y toda gente argentina. Por ahí uno se deja acostumbrar a eso. Después, jugar contra los bicampeones del mundo, con todo lo que eso conlleva y con el desafío que es enfrentarlos. En cuanto al desempeño personal, me sentí cómodo. Creo que lo hice bien. Y, más allá del resultado, que no fue lo que fuimos a buscar, creo que el equipo tuvo un buen rendimiento y tuvimos un buen partido.
—¿Qué significa competir por un puesto en la tercera línea y tener como compañero a un referente como Pablo Matera?
—Ante todo, es uno de los jugadores más importantes en la historia de Los Pumas, con todo lo que eso conlleva. Y después es un líder nato: su palabra tiene mucho peso en el equipo. Cada vez que habla se lo escucha muy atentamente, por toda la experiencia que tiene. Para mí es muy enriquecedor compartir puesto con él y competir contra él porque pasó por un montón de etapas distintas del rugby, por muchos clubes y por diferentes procesos en Los Pumas. Yo no hago otra cosa que aprender y disfrutar de estar en competencia con él y con todos los otros jugadores que hay en mi puesto, que creo que es el más competitivo de Los Pumas hoy en día.
—¿Esa competencia interna también te obliga a mejorar?
—Obviamente, primero también a aprender. La tercera línea está integrada hoy por jugadores de élite, que juegan en clubes de Europa y en grandes clubes, y que son titulares. Todos. Entonces eso hace que uno mejore un montón en los entrenamientos y que tenga más valor. Pero, más que nada, hace que uno mejore mucho en el entrenamiento. Y mientras no estás en Los Pumas pasa lo mismo: estando en el club tenés que decir “yo tengo que apretar”, porque si no mejoro o no estoy a la altura, el tren pasa. Jugar en Los Pumas te obliga a mantenerse en constante competencia.
—¿Tu gran temporada debut en la Premiership con Leicester Tigers fue determinante para lograr una convocatoria como contra Sudáfrica?
—Fue un factor determinante, creo yo. Más allá de que ya me habían llamado al Seleccionado cuando estaba en Pampas hace unos años, creo que hoy en día me encuentro mejor preparado, con un roce internacional distinto. El haber jugado tantos minutos y haberlo hecho bien también creo que fue algo que me gané desde ese lado. Hubo un par de convocatorias en las que no estuve el año pasado, más que nada a fin de año, y cuando no te toca estar, es el momento de apretar en el club y competir ahí, que es lo que te lleva a Los Pumas. Así que sí, creo que fue un factor determinante haber tenido una buena temporada en Leicester.
—A propósito, ¿Qué balance hacés de tu primera temporada en la Premiership?
—Recontra positivo. O más que positivo. Primero encontré un lugar en el que me siento cómodo, en el que tengo muy buenas amistades. La gente del club es de diez. Y además, en cuanto a lo deportivo, jugué casi 30 partidos en el año, que es un montonazo. Me gané un puesto siendo titular y terminé jugando de titular la temporada. Llegamos a semifinales con el equipo, jugamos la Copa Europea, aunque perdimos temprano. Pero en la liga, que es lo que más importancia le dan ellos, terminamos en semifinales. Después ganamos la Copa de la Liga. Entonces sí, fue mucho más que positivo. La verdad que fue inmejorable.
—¿Cuánto evolucionó tu juego después de esta primera experiencia en Inglaterra?
—Creo que mi juego evolucionó mucho en base a la cultura y al ADN que tiene mi club en Inglaterra. Lo que ellos juegan es mucho el juego de forwards, el contacto, ser físico. Creo que hoy en día mi juego evolucionó un montón en ese aspecto. Capaz que si ves videos míos jugando anteriormente, cuando estaba acá en Buenos Aires, creo que evolucioné en esos aspectos. Principalmente porque en Leicester ese es el ADN, lo que ellos te transmiten y lo que quieren transmitir a la gente. Creo que todo eso me llevó a evolucionar.
—¿Cómo fueron estos primeros meses viviendo en Inglaterra y la adaptación a una nueva vida?
—Los primeros meses fueron obviamente difíciles en cuanto a todo, porque son muchos cambios. Ya en la segunda parte del año me sentí mucho más afianzado con todo: la vida, el idioma, los amigos y la adaptación al país. Hoy en día estoy muy cómodo. Me queda otro año más en el club y, la verdad, estoy contento. Las cosas han salido como esperaba.
—¿Cuáles son tus objetivos ahora? ¿Apuntás a jugar contra algún rival específico o a alguna meta en particular?
—Creo que hoy en día el objetivo es más a largo plazo: pasar a ser un jugador de Los Pumas en todas las convocatorias. O sea, ser un jugador de Los Pumas, no estar a veces en algunas listas, sino ser constante, poder ganarme un lugar y competir por ser titular. A lo que apunto es a que mi nombre aparezca todos los fines de semana que juegan Los Pumas en el equipo, básicamente.