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La UNS y las víctimas del terrorismo de Estado

Se trata de volcar en los legajos de víctimas de ese terrorismo la verdad de lo sucedido en sus vidas.

La Universidad Nacional del Sur (UNS) llevó adelante un nuevo acto de reparación a víctimas del terrorismo de estado, el cuarto desde que fuera implementada esta política institucional.

Se trata de una acción que busca dejar en claro los motivos por los cuales determinados docentes y estudiantes debieron dejar sus carreras, abandonar sus cargos y en muchos casas emigrar o terminar desaparecidos como consecuencia de la persecución del Estado, entre 1974 y 1983.

Sus nombres cuentan historias de persecución, en este caso los de Oscar Bermúdez, Ernesto Bilder, Roberto Cignoli, Carlos Entraigas, María Graciela Izurieta, Eduardo Korsunsky, Alicia Partnoy, Guillermo Quartucci, Graciela Romero, Hugo Ruiz y Jorge Santos.

Se trata de personas cuyos vínculos con la UNS fueron interrumpidos en su momento y la institución ha decidido materializar esta instancia reparatoria, para que sus legajos y fichas estudiantiles incluyan una clara redacción de lo ocurrido: no los abandonaron por decisión libre, ni por sanciones u otros artificios, sino como consecuencia directa de un aparato criminal.

Los documentos serán recibidos por sus sobrevivientes o familiares, que además participarán del descubrimiento de las inscripciones en el Memorial emplazado en el edificio.

A los nombres mencionados se sumará el del estudiante Víctor Eduardo Oliva Troncoso, exiliado de la dictadura de Augusto Pinochet, cuyo ingreso a la UNS fue interrumpido con su asesinato a manos de la Triple A, en julio de 1975.

El proceso incluye la reconstrucción de las biografías de las víctimas, sus trayectorias, y los hechos que padecieron. La tarea fue realizada por un comité técnico conformado a ese fin por el Consejo Superior y en torno a especialistas.

No es un hecho menor la búsqueda de la verdad y que la misma quede debidamente certificada. Resulta meritorio que sea la universidad la que adecue esos legajos, como parte de un acto de justicia, hacia los involucrados y para sus familias, una reparación que es parte del difícil y penoso proceso de sanación.