Bahía Blanca | Miércoles, 07 de enero

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La historia de los Reyes Magos: entre el relato bíblico y la tradición popular

El Evangelio de Mateo es la única fuente bíblica que menciona a los sabios de Oriente, cuya figura fue transformándose con el paso de los siglos.

La historia detrás del origen de los Reyes Magos

La historia de los Reyes Magos ocupa un lugar central en la tradición cristiana y en las celebraciones asociadas a la Navidad. Sin embargo, el origen de estos personajes y su papel en el relato del nacimiento de Jesús presentan matices que difieren de la versión popularmente difundida.

Según el Evangelio de Mateo —única fuente bíblica que los menciona—, no se habla de reyes ni se especifica su número. El texto los define simplemente como "sabios de Oriente", una denominación que, de acuerdo con estudios históricos y culturales, podría remitir a sacerdotes o astrólogos vinculados a antiguas civilizaciones orientales, como Persia o Babilonia. En esas sociedades, estas figuras cumplían funciones religiosas y asesoraban a los gobernantes en la interpretación de señales celestes.

El relato bíblico indica que estos sabios siguieron una estrella que los condujo hasta el lugar donde se encontraba Jesús. Allí, lo encontraron junto a María y le ofrecieron tres presentes: oro, incienso y mirra. Aunque el Evangelio no explica el significado de estos obsequios, con el tiempo se les atribuyó un fuerte simbolismo religioso, vinculado tanto a la realeza como a la divinidad y a la condición humana de Jesús.

La llegada de los magos a Jerusalén despertó la preocupación del rey Herodes, quien, al enterarse del nacimiento de un niño señalado como "rey", los convocó y les pidió que regresaran para informarle dónde se encontraba. Sin embargo, tras recibir una advertencia en sueños, los sabios evitaron volver a verlo y regresaron a su tierra por un camino distinto. Después de este episodio, no vuelven a aparecer en los textos bíblicos.

Con el paso de los siglos, la tradición cristiana fue ampliando y reinterpretando este relato. Los sabios de Oriente pasaron a ser conocidos como reyes y se les asignaron nombres y lugares de origen: Melchor, Gaspar y Baltasar, asociados respectivamente a regiones como Persia, la India y Arabia. Estas precisiones no figuran en los Evangelios, sino que surgieron de textos posteriores y de la iconografía religiosa.

También la cronología de su visita fue definida por la tradición. A diferencia de las representaciones que los sitúan en Belén la misma noche del nacimiento de Jesús, la celebración cristiana conmemora su llegada doce días después, durante la festividad de la Epifanía o Día de Reyes. Esta conmemoración es una de las más antiguas del calendario cristiano y se celebra en distintas fechas según la confesión: el 6 de enero para la Iglesia católica romana y el 19 de enero para las iglesias ortodoxas.

A lo largo del tiempo, la figura de los Reyes Magos trascendió el relato bíblico y se integró al folclore, la liturgia y las celebraciones familiares en distintas partes del mundo. Aunque su historia combina elementos históricos, simbólicos y tradicionales, su presencia sigue siendo una de las más representativas del imaginario cristiano vinculado al nacimiento de Jesús. (Infobae)