Mercado lácteo del futuro: las razones de la transformación hacia una mayor demanda
La expectativa es que las economías en desarrollo tengan un dinamismo mayor que el de las desarrolladas. Más allá del incremento de la población, un mayor dinamismo económico derivará en más consumo.
Periodista. Círculo de Periodistas Deportivos de Bahía Blanca. Fue redactor de la revista Encestando (1985-2000). Desde 1987 trabaja en el diario La Nueva Provincia (hoy La Nueva.). Pasó por las secciones Deportes, La Región y La Ciudad, donde se desempeña actualmente. Está especializado en periodismo agropecuario desde 2001. Miembro de la Asociación Bonaerense de Periodistas Agropecuarios. Responsable de las páginas webs de la Asociación de Ganaderos (AGA) y de Abopa.
El panorama lácteo mundial se encamina hacia una transformación sin precedentes impulsada por la demografía y la evolución económica. Según las proyecciones, el consumo mundial por habitante aumentará de 119,1 litros de leche equivalente en la actualidad a 134 litros para el año 2054. Este incremento, sumado al crecimiento poblacional, plantea un desafío de producción masivo para las próximas décadas.
De acuerdo con un trabajo de investigación publicado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), que replica un trabajo de Mercedes Baraibar y Natalia Di Candia, de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca del Uruguay, se insiste en que las tendencias poblacionales y económicas permiten anticipar el aumento en la demanda de lácteos debido al crecimiento de la población, al crecimiento de los ingresos medios y a los cambios en las preferencias de los consumidores.
Este proceso sucederá no solamente porque se espera que la población global aumente, sino que lo hará en regiones que se encuentran lejos de su frontera de consumo de lácteos. En efecto, para el año 2100 el 80 % de la población se encontrará en África o Asia y la mitad del crecimiento mundial ocurrirá en nueve países: India, Nigeria, Pakistán, República Democrática del Congo, Etiopia, los Estados Unidos, Uganda e Indonesia.
Incluso, hay otro hecho que afecta positivamente la demanda de lácteos: el aumento del ingreso por habitante.
“En este sentido, se espera que las economías en desarrollo tengan un dinamismo mayor que el de las economías desarrolladas; es decir, que en estas regiones, además del aumento poblacional, se espera mayor consumo de lácteos por el movimiento económico”, se indica.
El crecimiento del ingreso medio será más dinámico en los países en desarrollo: en 2025 la tasa de crecimiento anual se preveía de 2,7 % y una evolución hacia 2030 a 2,9 %.
Los países desarrollados experimentarán un menor crecimiento, partiendo de una tasa de 0,9 % en 2025 hasta 1,4 % en 2030.
El mayor dinamismo en los ingresos medios ocurre —principalmente— en países potenciales demandantes de lácteos. India partirá de una tasa de 5,3 % hasta 5,7 % en 2030; Indonesia de 3,6 % a 4,3 %; Malasia pasará de 2,9 % a 3 % y Vietnam de 4,3 % a 4,6 %.
También que estos cambios poblacionales se encuentran atravesados por dos fenómenos: globalización y urbanización. Y que ambos permean los hábitos de consumo de las poblaciones.
“En efecto, se estima que para 2050 el 70 % de la población vivirá en áreas urbanas y, junto con la globalización, se espera el aumento del consumo de lácteos a través de la expansión de cadenas de comida rápida (pizzerías y hamburgueserías), el desarrollo del sector hotelero y gastronómico, y el auge de la pastelería y la confitería, que incrementan el uso de manteca, crema y quesos”, se asegura.
Por su parte, la leche en polvo seguirá siendo utilizada para la reconstitución de otros productos lácteos y como ingrediente en diversas aplicaciones alimenticias. La leche en polvo aumentará a escala global: 1,1 % para la leche en polvo descremada (LPD) y 0,8 % para la leche en polvo entera (LPE).
Los países en desarrollo muestran una tasa de crecimiento de 2,2 % para LPD y 1,1 % para LPE. Para los países desarrollados, se visualiza una caída, para la LPD de 0,5 % y para la LPE de 1,6 %. El principal uso de la leche en polvo seguirá siendo como materia prima de las industrias, tanto como ingrediente de otros productos como en su reconstitución en leche líquida.
“Si bien hay una demanda por lácteos tradicionales lácteos en forma de productos frescos y procesados, existe otra parte, asociada a mayores ingresos, que demandará alimentos funcionales y buscará productos sofisticados que estén en línea con la creciente valoración de la salud y el bienestar”, se agrega.
Existe un hecho determinante que afecta positivamente la demanda de los lácteos: el aumento del ingreso por habitante.
“En este sentido, el suero de leche se ha transformado en un elemento estratégico, ya que es posible la obtención de fórmulas nutricionales, yogures con proteína extra, formulas infantiles y proteína de leche, no solo como insumo sino como producto de consumo final, algo de mucha demanda en el área del deporte”, se sostuvo.
Los siguientes son los argumentos que explican el fenómeno del mercado lácteo:
—El desafío de la escala: para el año 2054 se estima que la población mundial alcance los 9.796 millones de personas, lo que elevaría el consumo total a 1.312.664 millones de litros. Este volumen representa un aumento de 344.738 millones de litros adicionales respecto a la producción de 2024.
Para dimensionar el crecimiento, los expertos señalan que el suministro adicional necesario equivaldría a que Europa triplique su producción actual y Nueva Zelanda la duplique.
Incluso, en un escenario donde el consumo per cápita se mantuviera estancado en los niveles de 2024, el simple aumento de la población exigiría producir 198.777 millones de litros adicionales.
—Motores económicos: el crecimiento de la demanda está intrínsecamente ligado al aumento del ingreso por habitante, que permite a los consumidores acceder a bienes de alto valor como, por ejemplo, quesos y alimentos funcionales.
Se espera que este dinamismo sea más pronunciado en los países en desarrollo respecto de la tasa de crecimiento del ingreso medio, ya que se proyecta un aumento anual de entre el 2,7 % y el 2,9 % hacia 2030 en economías emergentes. En este aspecto, se destacan naciones como India, con tasas de crecimiento proyectadas del 5,7 %, y Vietnam, con un 4,6 % para el año 2030.
Respecto de la urbanización y globalización, se trata de fenómenos que han facilitado la adopción de hábitos occidentales, como el consumo de quesos procesados y pizzas a través de cadenas de comida rápida, además de impulsar la demanda en el sector de hotelería, panadería y repostería de estilo francés.
—Tendencias por categorías de productos: hacia el año 2034, el mercado mostrará comportamientos divergentes según el tipo de producto y la región, con el siguiente desglose:
Lácteos frescos: se proyecta un crecimiento mundial del 15 % en el consumo per cápita, liderado casi exclusivamente por países en desarrollo como India y Pakistán, donde estos productos representan el 90 % por habitante.
Lácteos procesados: crecerán un 9 % per cápita (impulsados por la sofisticación de las dietas y la urbanización).
Quesos y manteca: el queso mantiene una tasa de crecimiento anual del 0,9 % en países desarrollados y del 1,6 % en los países en desarrollo. Más específicamente en cuanto a la manteca, aunque se reduce el consumo de grasas en algunas zonas, su demanda crece con fuerza en forma de ghee (NdR: se trata de un producto originario de la India que se obtiene al calentar la manteca lentamente hasta que el agua se evapora y los sólidos lácteos, como lactosa y caseína, se separan y se caramelizan, dejando solo la grasa pura con un sabor a nuez) en la región de Asia del Sur.
Leche en polvo: mientras que en los países desarrollados se prevé una caída en su consumo, en los restantes la demanda de leche en polvo descremada crecerá un 2,2 %, consolidándose como una materia prima esencial para la industria procesadora.
—La sofisticación del mercado: uno de los cambios más notables es la transformación del suero de leche, que pasó de ser un residuo a un ingrediente de alto valor.
El mercado de alimentos funcionales está en auge debido al requerimiento de productos especializados para diferentes etapas de la vida. En tal sentido, se espera que la demanda mundial de suero crezca a una tasa anual del 7,5 % entre 2024 y 2032.
Asimismo, en los Estados Unidos y Europa el suero es valorado principalmente para la nutrición deportiva; en cambio, en China, India y Vietnam, su uso está más asociado a la salud general y el bienestar.
Impulsados por la sofisticación de las dietas y la urbanización, los productos lácteos procesados crecerán un 9 % per cápita.
Por otra parte, se interpreta que el envejecimiento de la población global está impulsando aplicaciones del suero para combatir la sarcopenia y fortalecer el sistema óseo en adultos mayores.
Respecto de la Argentina, que es un importante productor de leche mundial, no deja de ser una oportunidad para consolidar su posición, siempre y cuando puedan corregirse cuestiones internas que desemboquen en una mayor exportación (porque la demanda estará).
Alimentos funcionales: el boom del suero
De acuerdo con el trabajo de investigación de Mercedes Baraibar y Natalia Di Candia, el mercado está inmerso en un proceso de sofisticación desde hace treinta años.
Según Weston (2013, citado en Smithers, 2015), los consumidores demandan alimentos y bebidas seguras, saludables, sabrosas y convenientes. Esto ha llevado a que el mercado ofrezca productos especializados, adaptados a cada estilo de vida y grupo etario. La industria láctea ha respondido a estas necesidades y el suero de leche es un gran aliado en este sentido.
¿De qué se trata? Este producto era un desecho tras la producción de queso que, hoy, es altamente valorado.
A partir del procesamiento del suero se producen diversas aplicaciones, que tienen lugar en todas las etapas de la vida: fórmulas infantiles, nutrición para atletas, preparaciones para el control de peso, fortalecimiento de huesos, músculos y sarcopenia, entre otros.
Los principales motivos son las preferencias del consumidor por dietas altas en proteínas y por los suplementos deportivos. La población y las tendencias de mercado en cada región determinan las aplicaciones de mayor consumo. El panorama alimentario internacional ha vivido una metamorfosis radical motivada por las nuevas exigencias de los compradores contemporáneos.
En la actualidad, las decisiones de compra se centran en tres pilares fundamentales: el cuidado de la salud, el respeto por la vida animal y la preservación de la naturaleza. Esta tendencia refleja una búsqueda constante de productos que no solo sean seguros y nutritivos, sino que también aporten una funcionalidad real al organismo.
En consecuencia, la industria ha tenido que adaptarse para ofrecer soluciones que prioricen la calidad de vida y el bienestar integral de las personas. Este fenómeno demuestra que el consumo moderno está guiado por una conciencia ética y sanitaria mucho más profunda que en épocas anteriores.