Preparación edilicia: lecciones del temporal en Bahía Blanca
Lo sucedido el 7 de marzo debe servir de experiencia para que los edificios estén en condiciones de afrontar distintos tipos de emergencias.
Recibido en 1993, acumula 28 años de trayectoria en el periodismo local. Ex jefe de la sección Deportes y La Ciudad y actual secretario de Redacción de La Nueva. Ex profesor de los dos institutos de Periodismo de la ciudad. Especialista en temas deportivos, sociales y gremiales.
Tras el temporal que causó 18 muertes en Bahía Blanca, expertos debatieron estrategias edilicias y legales para responder a eventuales situaciones extremas.
A dos meses del temporal que causó 18 muertes y dejó más de 1.450 evacuados en nuestra ciudad, la empresa ConsorcioAbierto organizó un webinar dirigido a administradores de consorcios para compartir aprendizajes y herramientas para actuar frente a catástrofes climáticas.
El evento reunió a profesionales de Argentina y España, con el objetivo de fortalecer la preparación edilicia y la coordinación institucional en contextos de emergencia.
El 7 de marzo, las intensas lluvias provocaron inundaciones y, en consecuencia, graves daños materiales a lo largo de Bahía Blanca, dejando a varias zonas sin servicios básicos y a familias completas sin sus hogares.
En ese marco, el rol de los administradores de edificios fue clave para contener y asistir a los vecinos.
“A veces pensamos que estos hechos nunca nos van a ocurrir, pero, en definitiva, nadie está exento de estas circunstancias climatológicas que lamentablemente vemos cada vez más seguido. Tener, aunque sea, una mínima noción o estar preparados, vale muchísimo la pena”, admitió Albano Laiuppa, bahiense y fundador de ConsorcioAbierto.
Durante el encuentro, Sebastián Cucala, presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Valencia y Castellón, compartió su experiencia en España, tras las graves inundaciones de la DANA que afectaron a la provincia de Valencia en octubre de 2024.
"En algunas poblaciones el nivel del agua alcanzó los tres metros de altura, bloqueando accesos a edificios y causando daños enormes en viviendas y negocios", relató.
Cucala explicó que una de las primeras acciones fue coordinar a los administradores de consorcios de las zonas más afectadas, nombrando a referentes locales para establecer un flujo claro de información y necesidades.
La prioridad inicial fue restablecer servicios básicos como el agua y la luz, y luego gestionar la evacuación del agua estancada en plantas bajas y sótanos.
“En algunos casos, la recuperación de los edificios llevó meses, incluyendo tareas como el rescate de vehículos y la remoción de barro“, agregó.
El experto también remarcó la importancia de trabajar en conjunto con las autoridades locales y regionales, así como con el Consorcio de Compensación de Seguros, para acelerar las indemnizaciones.
Además, destacó la necesidad de facilitar líneas de financiación para que las comunidades de propietarios pudieran afrontar las reparaciones sin esperar los pagos de los seguros.
"Organización, coordinación interna y contacto fluido con las autoridades y proveedores de servicios son claves para actuar ante este tipo de catástrofes", ratificó Cucala.
El tercer disertante del encuentro fue el ingeniero civil Pablo Antonelli, quien advirtió sobre la revisión estructural posterior a una inundación.
Según explicó, el agua puede saturar el suelo y generar asentamientos que comprometen la estabilidad edilicia. También insistió en la necesidad de cortar la energía de inmediato y capacitar a los encargados para saber cómo hacerlo correctamente.
“El agua puede ocultar cables pelados y provocar accidentes fatales. Por eso, el primer paso siempre es cortar la energía”, advirtió.
Respecto de otras instalaciones, Antonelli mencionó la necesidad de revisar sistemas de gas, sanitarios y eléctricos, conocer la ubicación de las llaves de corte y contar con planos edilicios.
También recomendó mantener elevados los equipos en salas de máquinas, inspeccionar balcones, ventilaciones y fachadas, y evitar el uso de ascensores ante cortes de energía. Señaló que el mantenimiento debe ser integral y contemplar medidas preventivas, predictivas y correctivas.
En el plano legal, el abogado Martín Lermer abordó la responsabilidad de los administradores, quienes actúan por mandato legal, reglamentario y asambleario.
Según explicó, el Código Civil y Comercial establece responsabilidad ilimitada y solidaria en su artículo 160. En situaciones excepcionales, se analizan también los actos u omisiones ante la emergencia.
Lermer propuso un plan de acción para administradores que incluya: relevamiento de daños, priorización de reparaciones, gestión de seguros, asesoramiento legal, comunicación con consorcistas, convocatoria a asambleas y registro documental de cada paso. Señaló que registrar todas las acciones es fundamental para acreditar una correcta gestión ante futuros reclamos.
El seminario cerró con un mensaje común entre los especialistas: prepararse con antelación, articular con actores clave y documentar todo el proceso permite una respuesta más rápida y eficiente frente a catástrofes climáticas.