Bahía Blanca | Jueves, 26 de marzo

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Las maniobras que salvan vidas

Se trata de prácticas sencillas y accesibles que pueden salvar vidas.

Como suele suceder muchas veces, se necesita un hecho de consecuencias fatales para generar conciencia sobre determinadas conductas, la necesidad de realizar ciertos mantenimientos o tener nociones básicas de cómo actuar ante una emergencia.

Eso ha sucedido ahora con la penosa muerte de un joven en Punta Alta, quien se atragantó mientras cenaba y no hubo quien pudiese rescatarlo de esa delicada situación.

De inmediato se comenzó a hablar de la "maniobra de Heimlich” que se debe aplicar en esos casos, consistente en compresiones abdominales que permiten retirar el objeto atorado.

La maniobra fue implementada por el médico norteamericano Henry Heimlich (1920-2016) en 1974 y era, hasta hace 20 años, la única recomendada para una obstrucción traqueal.

A partir de lo ocurrido en Punta Alta, se planteó la importancia de enseñar este tipo de acciones en las escuelas, estén o no establecidas en el programa de alguna materia.

De todas maneras, no se trata de una práctica que se debe aplicar en todos los casos de ahogamiento, lo cual exige que sea un especialista quien brinde las explicaciones del caso.

Por ejemplo, si la obstrucción permite toser o emitir algún sonido, no se debe hacer esa maniobra, ni golpearle la espalda o suministrarle líquidos. Lo correcto es animar a la persona a toser para que el objeto salga.

Si la obstrucción es total y la persona no puede hablar ni toser, el caso es grave. Se debe colocar a la persona de pie, situarse detrás de ella y abrazarla desde atrás, cerrando un puño justo por encima del ombligo y envolverlo con la otra mano.

A partir de ahí, realizar compresiones rápidas y firmes hacia adentro y hacia arriba hasta que el objeto salga. En caso de inconsciencia se deben realizar masajes cardíacos.

Tan importante es también saber realizar la técnica de Reanimación Cardiopulmonar (RCP), que tantas vidas ha salvado.

Más allá que una charla o clase no va a ser suficiente para tener la práctica adecuada, los rescatistas siempre señalan que el único auxilio mal hecho es el que no se hace. Todo intento por revertir un cuadro que puede ser fatal es válido, como también lo es enseñar su práctica.