Bahía Blanca | Jueves, 26 de marzo

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Técnicas pendulares para no encajarse en médanos políticos

El 2025 será un año de grandes desafíos para el gobierno bonaerense.

Fotos: Archivo La Nueva.

El calendario 2025 promete ser desafiante para la provincia de Buenos Aires. Por un lado, el gobernador Axel Kicillof deberá seguir lidiando con un Gobierno nacional que le mezquina recursos para enfrentar diversos tópicos. Por ejemplo, para la lucha contra el narcotráfico, el principal motor de las bandas de crimen organizado que operan sobre el mapa territorial.

Muchas veces, la mutación del delito va de la mano de la realidad económica. La seguridad requiere inversión estatal. Días atrás, el ministro del área más “picante” de todo el staff bonaerense, Javier Alonso, advirtió que el impacto del ajuste fiscal impulsado por el presidente Javier Milei, le permitió a la Nación “recortar” unos 700 mil millones de pesos establecidos por ley para combatir la inseguridad en territorio provincial.

“Quieren vender un Conurbano descontrolado, y eso no es así”, afirmó el funcionario, que le tocó reemplazar nada menos que al “indomable” exministro Sergio Berni, aunque reconoció que “la violencia está en aumento desde 2024” y que esta afecta la convivencia ciudadana. “En la comunicación pública se habla de eliminar al otro. Vivimos tiempos violentos que no ayudan a llevar tranquilidad”, puntualizó Alonso.

También Kicillof aseguró que algunas definiciones de Milei fomentan una escalada de violencia social. Lo dijo tras las controvertidas declaraciones en el Foro Económico Mundial de Davos, cuando el Presidente cuestionó políticas de género y calificó al feminismo y la equidad como parte de un “monstruo” ideológico.

El descontento social por la inseguridad también tiene un trasfondo político. Oficialistas y opositores se imputan mutuamente por utilizar la seguridad como herramienta electoral. “Vamos a seguir trabajando para invertir para mejorar la seguridad sin fuegos artificiales ni chicanas”, destacó el Gobernador en un tiró por elevación hacia referentes de La Libertad Avanza y sus potenciales socios electorales del PRO de Mauricio Macri.

En rigor, la estructural crisis de inseguridad en la PBA siempre aparece sobre el escenario proselitista. Tal vez, la “agenda política” podría desnaturalizar la violencia discursiva e intentar alcanzar un “punto de equilibrio” que permita debatir propuestas y bajar ciertos niveles de discusiones electoralistas cercanas a la intolerancia por determinada postura ideológica.

Frente al actual “cambio de paradigma” como dice el Gobierno libertario, una idea más seductora para el electorado bonaerense resultaría escuchar “menos disputas y más soluciones" para superar la coyuntura económica a pesar de la relativa baja de la inflación.

La “proyección nacional” de Kicillof buscando posicionarse como el principal referente opositor a Milei, es algo que “La Cámpora” resiste con firmeza. Insisten con la lealtad del movimiento partidario hacía Cristina de Kirchner. No obstante, el Gobernador no retrocede aunque hace equilibrio y procura desmarcarse.

Desde hace meses, incluso, procura mostrarse como un dirigente político capaz de construir un espacio con todos aquellos que tengan en común los consensos básicos de la democracia, “a diferencia de los que apoyan el autoritarismo que está mostrando el Gobierno nacional”, según aseguran sobre las diagonales.

La creación de una “nueva” alternativa electoral con raíces bonaerenses, excede los límites del kirchnerismo. Ese amplio frente podría incluir a sectores del radicalismo y otras estructuras políticas, además de organizaciones sociales y sindicales. Son aristas inconfundibles que obligan a tomar fuertes decisiones.

Días atrás en orillas del mar, Kicillof recibió el respaldo de u numeroso grupo de intendentes en caso de avanzar con la posibilidad de desdoblar las elecciones legislativas y que se hagan en una fecha distinta del calendario nacional, una decisión política que podría acentuar las tensiones internas dentro del universo kirchnerista y especialmente con CFK quien prefiere elecciones simultáneas en el plan de polarizar a todo o nada con el gobierno de Milei en el principal bastión del peronismo como es la Provincia.

Por supuesto, el kirchnerismo no descarta “jugar” a Cristina de Kirchner como candidata bonaerense. Es una de las figuras políticas más convocantes pero a su vez, la que genera más divisiones dentro del electorado. El Frente Renovador del tigrense Sergio Massa aparece en una zona de neutralidad con "identidad propia", aunque no pocos alcaldes municipales juegan abiertamente con Kicillof.
Independientemente de la falta de certezas, lo cierto es que un adelantamiento de las “legislativas bonaerenses” es una posibilidad que también seduce a la cúpula de la UCR. El retorno del debate por las “reelecciones indefinidas” de los intendentes amenaza con volver al centro de la escena legislativa como “prenda de negociación política” ya que involucra tanto al oficialismo gobernante como a la oposición con responsabilidad de gestión municipal.

Con mate en mano y el termo debajo del brazo, Kicillof sentó a todo su gabinete ministerial en el Salón Dorado de calle 6 para poner sobre la mesa cuestiones como la gestión de recursos presupuestarios en medio de la intensa “guerra fría” que mantiene con el Gobierno libertario por los recortes de transferencias por el contexto de ajuste nacional. En el encuentro, el Gobernador aprovechó también para pedir “auteridad” ante la decisión política de Milei de buscar “ahogar a nuestra Provincia”, insistió.

A la temática veraniega, hay que sumarle la insistente demanda gremial en reclamo de recomposición salarial (para docentes, trabajadores estatales, profesionales de la salud pública y policías en general) tras varios meses sin novedades de bolsillo. 

En paralelo, una fracción de la oposición legislativa sigue litigando con el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, por invisibilizar la crisis que atraviesa la obra social estatal IOMA (organismo a cargo de funcionarios ultrakirchneristas alistados en La Cámpora), como así también la falta de respuesta en temas como la inseguridad y en el área de transporte que derivó en la renuncia anticipada del ex ministro Jorge D'Onofrio, investigado en una causa judicial por presuntas irregularidades en las contrataciones de empresas privadas dentro de la VTV.