Atragantamiento fatal: "La maniobra de Heimlich debería ser obligatoria en las escuelas"
El reciente fallecimiento de un joven en Punta Alta reavivó el debate sobre su importancia. Un experto explicó cómo actuar ante estas situaciones.
Periodista y comunicadora digital. Forma parte del equipo de redacción de La Nueva desde 2022, donde cubre eventos locales, regionales y nacionales, generando contenido para las ediciones impresa y digital.
"La maniobra de Heimlich debería ser obligatoria en las escuelas, como lo son los matafuegos o las salidas de emergencia".
Franco D'Angelo, instructor de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y despachador de emergencias médicas, es miembro de Manos que Salvan Vidas, un equipo de voluntarios compuesto por médicos, enfermeros y personal administrativo dedicado a brindar cursos y capacitaciones.
D'Angelo destacó que, lamentablemente, aún no existe una ley que obligue a las instituciones educativas a enseñar estas maniobras, algo que considera fundamental.
"Se ha hablado de esto en varios momentos, pero siempre se cajoneó", lamentó.
Consultado por La Nueva., el instructor se refirió al reciente caso ocurrido en Punta Alta, donde un joven de 27 años falleció tras atragantarse en un restaurante, y explicó cómo actuar correctamente en situaciones similares.
"Esto pasa más a menudo de lo que uno piensa, y lo peor es que ocurre en situaciones cotidianas, como comer", señaló. Sin embargo, aclaró que muchos de estos casos solo llegan a ser conocidos cuando se viralizan en las redes sociales.
Por esta razón, destacó la importancia de saber identificar y actuar ante una obstrucción de las vías respiratorias. "Existen dos tipos: parcial y total", explicó, antes de detallar las diferencias y cómo proceder en cada caso.
"Con la obstrucción de la vía aérea parcial la persona puede toser o emitir algún sonido, lo que indica que hay intercambio de aire. En este caso, no se debe hacer la maniobra de Heimlich, ni golpear la espalda, ni suministrar líquidos, mucho menos introducir los dedos. Lo correcto es animar a la persona a toser con fuerza para que el objeto salga por sí solo", enfatizó.
Con la obstrucción total es diferente. "La persona no puede hablar, toser ni emitir sonido alguno. Es un caso grave y requiere actuar rápido", destacó. Los signos más evidentes incluyen que la persona se lleve las manos al cuello y que su piel cambie de color, volviéndose roja o incluso morada.
Cómo realizar la maniobra de Heimlich
D'Angelo explicó los pasos esenciales para realizar correctamente la maniobra:
1. Posición inicial: colocar a la persona de pie si está sentada. Situarse detrás de ella, colocando un pie entre sus piernas para mayor estabilidad.
2. Manos en posición: abrazar a la persona desde atrás, cerrando un puño justo por encima del ombligo, en la zona del epigastrio, y envolver ese puño con la otra mano.
3. Movimiento: realizar compresiones rápidas y firmes hacia adentro y hacia arriba, como si se estuviera “paleando”. Estas compresiones utilizan el aire del diafragma para expulsar el objeto.
4. Repetición: continuar hasta que el objeto salga o la persona pierda la conciencia. En caso de inconsciencia, se debe iniciar RCP con compresiones en el centro del pecho.
"Es fundamental delegar a alguien la responsabilidad de llamar al servicio de emergencias mientras se actúa. En Argentina, el número es el 107, y hay que ser claros al brindar la información", recordó.
Casos especiales: bebés y personas solas
Cuando se trata de un bebé de menos de un año, el procedimiento es diferente.
Se debe colocar al niño o niña boca abajo sobre el antebrazo y darle cinco golpes firmes entre las escápulas (omóplatos) con el talón de la mano. Luego, girarlo boca arriba y realizar cinco compresiones en el pecho con dos dedos en el centro. Este ciclo se repite hasta que el objeto sea expulsado.
"Los bebés, al ser más frágiles y tener más cartílagos, suelen expulsar más rápido el objeto", explicó.
Por otro lado, si la persona que sufre la obstrucción está sola, D'Angelo recomienda buscar una superficie dura, como el respaldo de una silla, y presionar con fuerza el abdomen contra esa área repetidamente hasta liberar las vías respiratorias.
"Siempre decimos: 'La única RCP mal hecha es la que no se hace'. Pasar va a pasar; lo que hay que hacer es tratar de revertir ese cuadro. En el intento, puede haber fracturas de costillas o lesiones, pero salvar la vida es más importante", concluyó el especialista.