Tres proyectos locales fueron seleccionados por la Fundación Williams
En el marco de los Fondos Complementarios para la Investigación con Impacto en el Territorio Argentino.
Tres proyectos investigativos de profesionales de distintos organismos de nuestra ciudad fueron seleccionados en una de las convocatorias más competitivas del país, como es la que desarrolla año tras año la Fundación Williams.
Precisamente, la Fundación Williams es una organización sin fines de lucro creada en 1943 por Thomas J. Williams y Ana King Williams. En sus más de 80 años de actividad ha realizado innumerables aportes a personas e instituciones con la finalidad de mejorar el bienestar del país, utilizando como herramientas principales la expansión del conocimiento y el desarrollo de la cultura.
En este caso, las iniciativas locales fueron escogidas en el marco de edición 2024 de los Fondos Complementarios para la Investigación con Impacto en el Territorio Argentino.
“Queremos destacar que esta edición del concurso fue muy competitiva. Sobre un total récord de 1.239 proyectos recibidos hubo un alto porcentaje de proyectos de excelente calidad con equipos de alto nivel. Se seleccionó un total de 97 proyectos”, señalaron desde la organización del concurso.
De esos 97, los tres locales son proyectos de investigación desarrollados por equipos del Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET-UNS) y del Instituto Geológico del Sur (INGEOSUR, CONICET-UNS).
Este concurso tiene como objetivo apoyar proyectos de investigación en curso que trabajen sobre temas, objetos, problemas o fenómenos particulares del territorio argentino en las siguientes áreas del conocimiento: Ciencias de la Tierra, del Agua y de la Atmósfera; Ciencias Agrarias; Ciencias Ambientales y Biología.
“La Fundación Williams está interesada en contribuir a la producción de conocimiento sobre temas, objetos de investigación, y fenómenos característicos del territorio argentino que tengan proyección hacia la discusión científica global de alto nivel”, se amplió.
Se tiene previsto brindar apoyo a proyectos de investigación en marcha, con aprobación y reconocimiento institucional, que cuenten o no con otras fuentes de financiamiento vigentes. Los responsables de los proyectos deberán ser investigadores del sistema científico del país con antecedentes comprobables en su tema de investigación y con sede de trabajo en una organización argentina dedicada a la investigación científica. Y se podrán solicitar subsidios de hasta 20.000.000 de pesos argentinos por proyecto.
Soluciones sostenibles para ambientes acuáticos
Desde el IADO, un equipo liderado por Sandra Botté, investigadora del CONICET, trabajará en el desarrollo de soluciones basadas en biorremediación y fitorremediación para mitigar la contaminación por metales en ambientes acuáticos. Estas estrategias aprovechan la acción de microorganismos y plantas para limpiar cuerpos de agua afectados, ofreciendo herramientas sostenibles para proteger los ecosistemas.
“La ciencia nos permite crear soluciones desde la naturaleza para problemas que afectan tanto a los ecosistemas como a las comunidades humanas. Este proyecto es un paso hacia la recuperación de ambientes degradados y la prevención de futuros impactos”, destacó Botté.
Conservación de marismas como filtros naturales
Otro proyecto del IADO, liderado por la investigadora Vanesa Negrín, abordará el papel de las marismas como filtros naturales para contaminantes orgánicos.
Este ecosistema cumple funciones clave para mejorar la calidad del agua y preservar la biodiversidad. El estudio permitirá comprender cómo potenciar estas capacidades naturales, contribuyendo a la gestión sostenible de los recursos hídricos.
Recursos naturales en la Cuenca Neuquina
Por su parte, el INGEOSUR llevará adelante un proyecto liderado por Martín Turienzo, investigador del CONICET, centrado en los procesos geológicos asociados a la orogenia andina en la Cuenca Neuquina. El análisis de la deformación, exhumación y magmatismo permitirá identificar zonas con potencial para la exploración y explotación de recursos como petróleo, gas y minerales, clave para el desarrollo económico de la región.
“Entender los procesos geológicos en base al estudio de campo de las rocas deformadas nos da herramientas para proponer modelos que evalúen la configuración geológica del subsuelo, esencial para la prospección y hallazgo de nuevos recursos energéticos”, señaló Turienzo.