Delitos sexuales: la importancia de las escuelas para “escuchar” a las víctimas
La reciente condena a 28 años de prisión contra un hombre acusado de violar durante un largo tiempo a su hijastra permite, una vez más, marcar la relevancia del ámbito educativo para que las víctimas puedan hablar y confesar sus padecimientos.
Audionota: Romina Farías
“Desde que las escuelas trabajan ESI (Educación Sexual Integral) hay un 500% más de denuncias desde esos lugares”, aseguró en los últimos días Renata Vismara, integrante de la Asociación Civil “Mundanas”, en el marco de una jornada sobre abuso sexual realizada en la localidad pampeana de General Pico.
El ámbito educativo representa el sitio donde las víctimas suelen encontrar el espacio y la contención necesaria para revelar lo que están sufriendo, o a partir del que logran comprender por la situación que están atravesando y encuentran la fuerza suficiente para ponerle un freno.
Esto último le sucedió a una joven de nuestra ciudad que venía sufriendo abusos por parte de la expareja de su madre y decidió romper el silencio tras una clase de Salud y Adolescencia.
“Tuvimos que hacer una investigación sobre abuso sexual y me tocó de unas chicas que se terminaron suicidando y vi tantos casos de víctimas que no decían nada y terminaron mal, por lo que llegó un momento en que empecé a tener miedo de mí misma”, relató.
La menor le reveló lo que sucedía a un compañero, quien le aconsejó que lo hablara con su madre.
Luego de varios intentos logró contarle a su progenitora, quien de inmediato denunció al hombre.
En los últimos días, el Tribunal en lo Criminal Nº 1, integrado por los jueces Christian Alberto Yesari, Ricardo Gutiérrez y Eugenio Casas, sentenció al acusado a 28 años de cárcel.
Recientemente también se conoció el caso de una pequeña que le reveló a una docente que era ofrecida sexualmente por su madre, a cambio de dinero.
El hecho fue denunciado y la Justicia ordenó al detención de la mujer.
Un lugar confiable
La titular de la ONG “Creer, Sí”, Clelia Severini, destacó el rol de las escuelas para “advertir situaciones de abuso y brindar una primera ayuda, orientando el caso hacia donde corresponde”.
“Es importante que ellos consideren a ese espacio como un lugar seguro y confiable para poder hablar. Así como los chicos eligen el momento de poder hacerlo, también lo hacen con el lugar y la persona con la que van a hablar, ya que ellos suponen que les puede brindar ayuda. Que esto suceda allí habla de la calidad y calidez del personal docente”, siguió diciendo.
La responsable de la entidad bahiense señaló que “hemos recibido y tratado muchos chicos en los que se han detectados situaciones abusivas en los establecimientos educativos”.
“Esto nos habla de la necesidad de que todos los docentes se formen e informen sobre el tema. En la escuela cuentan con la ESI, que da una herramienta muy importante para introducir a los chicos en estos temas y esto también provoca que después puedan hablar”.
Severini resaltó que toda la comunidad tiene que tomar seriamente la responsabilidad de actuar para prevenir los abusos.
“El hecho de realizar acciones de prevención y atención respecto del abuso sexual es una responsabilidad de toda la sociedad, no podemos reducirlo o simplificarlo a determinados ámbitos”.
Importancia
La psicóloga Eliana Sigot, integrante de la ONG puntaltense Involucrate, que trabaja en la prevención del abuso sexual infantil, destacó que “la ESI es muy importante y la escuela cumple un rol fundamental en la vida del niño y la niña”.
La profesional también señaló que resulta primordial que los educadores conozcan los protocolos.
“Si un menor habla y solo nos quedamos con eso, porque no sabemos qué hacer, es como si no sucediera nada. Siempre hacemos hincapié en que los docentes tienen que estar actualizados, informados y deben capacitarse sobre el tema”, agregó.
Sigot añadió que “es importante que si ese niño o niña habla, que la escuela cumpla el paso a paso del protocolo existente para que se llegue a hacer la denuncia y prospere”.