Bahía Blanca | Jueves, 26 de marzo

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Enfermedades respiratorias en Bahía: impacto, prevención y diferencias

Resfrío, gripe estacional, Gripe A, Covid, neumonía y bronquiolitis: cómo diferenciar las infecciones características de esta época del año que colapsan las guardias de los hospitales bahienses. 

Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

¿Quién no escuchó por estos días la frase: “todo Bahía está engripado”?

Aunque no es del todo real, sí es verdad que las enfermedades respiratorias desembarcaron en nuestra ciudad con alto impacto tras los primeros fríos del otoño-invierno.

La gripe vino a reclamar su lugar en la temporada clásica de este tipo de patologías, destronando al Covid que había tenido su tiempo de fama tras su debut en 2020.

Tanto es así que actualmente no es catalogada como brote, pero sí se encuentra en categoría de alerta, de acuerdo a los criterios epidemiológicos que utilizan las autoridades sanitarias.

De hecho, es la enfermedad más prevalente entre las personas que se encuentran internadas con cuadros respiratorios en los distintos hospitales de nuestra ciudad, afectando todas las franjas etarias pero impactando aún más fuerte en los niños, en lo que se diagnostica como bronquiolitis.

Pero no es la única que circula en Bahía Blanca cuando el invierno está dando sus primeros pasos. Además, hay muchos casos de resfríos, Virus Sincicial Respiratorio (VSR), Covid y neumonía.

Como se puede observar en los gráficos de Región Sanitaria I, el número de infectados por Influenza (ETI) ha ido creciendo sostenidamente desde la primera semana del año. E incluso, los números en los picos máximos (semana 25) se han duplicado respecto al mismo período de 2023, donde la curva iba subiendo más paulatinamente.

En Bahía Blanca propiamente dicha, en el mismo período de tiempo, creció de 1.600 a 3.600, también en el momento de mayor contagio de gripe.

“Obviamente que este crecimiento de casos está estrechamente relacionado con la baja adherencia a la vacunación antigripal. Por eso, seguimos haciendo mucho hincapié en la importancia de acudir a los centros de vacunación. Está comprobado que la gravedad de los casos disminuyen sustancialmente si la persona está inoculada”, señaló Maximiliano Núñez Fariña, director del organismo provincial.

Y amplió: “La curva de contagios comenzará a disminuir con el receso escolar, ya que no hay tanta circulación de personas. Esa baja se notará en las próximas tres semanas y seguramente se producirá otro pico en la semana posterior al retorno de los alumnos a las aulas”.

En este sentido, hay un dato que no puede pasar desapercibido. La semana pasada, tanto el Hospital Penna como el Municipal estuvieron prácticamente colapsados con internaciones pediátricas que requerían el uso de respiradores.

“Por eso es tan importante concientizar a los padres que lleven a los hijos a vacunar, sobre todo aquellos que tienen entre 6 meses y dos años; concientizar a las embarazadas que se vacunen para inmunizar a sus hijos que llevan dentro del vientre y concientizar a las madres que tuvieron familia recientemente para que se vacunen y por medio de la lactancia le traspasen inmunidad a sus hijos”.

Efectivamente, las guardias dan cuenta de las nuevas infecciones. Y en ese sentido se hace la habitual advertencia para romper con el hábito que termina por afectar la atención en esos lugares: evitar ir a los hospitales si se puede pedir un turno para atención primaria, ya sea en consultorios o unidades sanitarias.

“Estas conductas son las que terminan por hacerlas colapsar e implican largas horas de espera”, resumió Núñez Fariña.

El frío, la principal causa

Con las bajas temperaturas del otoño en la Argentina, creció el riesgo de que haya más circulación de patógenos que causan infecciones respiratorias.

Uno de ellos es el virus de la gripe estacional, que puede ocasionar graves complicaciones en personas de 65 años y más, niños pequeños, personas gestantes y personas con enfermedades o condiciones crónicas, como diabetes.

Otro es el virus sincicial respiratorio, que puede causar bronquiolitis en bebés o cuadros graves en personas mayores o con enfermedades crónicas.

Además, se suma que aún el coronavirus, que causó la pandemia en 2020, se encuentra circulando en la ciudad, aunque no con tanta gravedad que en sus inicios.

El frío y los cambios abruptos de temperatura favorecen a las principales infecciones respiratorias (neumonía, laringitis, gripe) y agrava los casos de EPOC y asma.

Según el último informe del Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación, en las últimas 5 semanas los casos de gripe estacional aumentaron más del 200%. También se observaron más casos de bronquiolitis, neumonía y COVID-19.

El frío obstaculiza nuestras defensas. Puede presentarse fiebre, escalofríos, dolor de garganta y tos, que son el resultado de nuestro sistema inmunitario que reacciona ante los organismos invasores. Ya sean los virus respiratorios como algunas bacterias.

Todas estas enfermedades suelen tener síntomas en común. 

Según especialistas bahienses, la tos es un indicador de que algo no anda bien, puede ser una tos seca o tos con flemas o expectoración que cuando son de color amarillento indican algún tipo de infección.

Otro síntoma es presentar silbidos y presión en el pecho. Fatiga o dificultad para respirar, los estornudos, la fiebre y el dolor de cabeza también son parte de los principales indicadores de una enfermedad respiratoria. 

“La verdad es que estacionalmente, resulta difícil diferenciar síntomas; en especial durante el inicio de los diferentes cuadros. Las enfermedades virales suelen comenzar con rinitis, congestión nasal, cefalea y malestar general en todo el cuerpo. Y, dependiendo de la evolución, pueden autolimitarse en 48 a 72 horas; pero en algunos casos los síntomas pueden empeorar”, señaló el doctor Fernando Piumatti, especialista jerarquizado en neumonología y jefe de servicio de ese área en el Hospital Penna.

“Si bien son todos cuadros frecuentes cuando llega el otoño y el invierno, la diferencia es que están causados por gérmenes diferentes. El resfrío común presenta un cuadro más leve que la gripe estacional o la influenza, pero la realidad es que casi todos comienzan con síntomas similares, que pueden ser malestar general, dolor de garganta, un poco de congestión nasal y con el transcurso de los días va empeorando”, sumó María Soledad Pascual, especialista en Medicina familiar, Cuidados Paliativos y medicina del dolor y docente de la carrera de Medicina de la UNS.

“El resfrío, la gripe y la bronquiolitis son las patologías prevalentes para esta época del año. Son todas enfermedades respiratorias y son causadas por virus que comparten varios síntomas y características, pero muestran algunas diferencias que nos permiten diagnosticar una u otra”, manifestó por su parte Daniela Gerbi, especialista jerarquizada en Pediatría y Jefa de Unidad del Hospital de Día Pediátrico del Hospital Municipal.

Impresiona, por lo que se observa en la práctica diaria, que ha habido un aumento de este tipo de cuadros desde hace unas semanas.

“Y tenemos que tener en cuenta que aún no llegamos al pico de incidencia y de frío. Sí hay un dato certero, es que la tasa de vacunación antigripal en la población es baja. Esto es algo muy importante a tener en cuenta porque favorece la persistencia de la circulación viral, aumentando el contagio de persona a persona”, señaló Piumatti.

También Pascual mostró su preocupación por la escasa adhesión de la población a colocarse las vacunas correspondientes al plan de vacunación nacional.

“La tasa descendió mucho respecto a años anteriores, lo que explica un poco tanta circulación, debido a que hay más gente propensa al contagio. La vacuna de la gripe no sólo evita la manifestación de las formas graves de la infección, sino que evita la transmisibilidad”. 

Las diferencias

A grandes rasgos, los profesionales bahienses señalaron los síntomas que diferencian el resfrío, la gripe estacional, el Covid, la Influenza (Gripe A) y la bronquiolitis.

“En el resfrío no suele aparecer la fiebre. La sintomatología más característica es la congestión severa de la nariz, con estornudos frecuentes y molestia en la garganta. Tampoco da demasiado dolor muscular o de cabeza. Suele durar 5 o 6 días y remite solo. Se suele utilizar un procedimiento de sostén, como vapor de agua o nebulizaciones, para aliviar ese malestar y mejorar la congestión nasal para que se pueda descansar mejor”, explicó Pascual.

Los cuadros gripales característicos de esta estación del año son un poco más fuertes en cuanto a sintomatología. 

“Traen acarreados decaimiento, malestar general, dolores musculares, falta de apetito. Suma algún tipo de congestión nasal, con un poco más de catarro y moco más bajo. Presenta dolor de cabeza y de ojos. Los síntomas tienen mayor intensidad que el resfrío y aquí sí aparecen registros febriles más altos y más contínuos”, señaló Gerbi.

En tanto, la Influenza A y B está circulando mucho en la ciudad.

“Ambas cepas están contenidas en la vacuna que uno recomienda aplicarse. El cuadro se distingue por un inicio súbito. Uno está muy bien y al día siguiente pasa a estar muy mal, con bastante fiebre sostenida, con valores de 39, 40 y hasta 41 grados por espacio de 3 o 4 días. Suma dolor muscular, sensación de mucho cansancio, dolor de cabeza intenso y también de pecho, con dificultad para expectorar y escalofríos. No suele presentar demasiada congestión nasal o dolor de garganta. En los niños pueden aparecer diarrea o vómitos”, informó Pascual.

En estos casos, se suele recomendar reposo para poder superar el cuadro más rápidamente.

“También puede derivar en otitis, infecciones respiratorias altas bacterianas o crecer hasta la neumonía viral, que es la complicación más severa. Las mayores complicaciones las tienen los niños menores de 2 años, las mujeres embarazadas, los mayores de 65 o las personas con patologías cardiovasculares o respiratorias de base. Y, como dije, se pueden prevenir lo casos más severos con las vacunas que están incluidas en el Calendario Nacional”, añadió.

En el caso del Covid, no se están haciendo testeos para determinar si está circulando con mayor intensidad que en otros momentos del año.

“Básicamente ya es una gripe más, con la aparición de problemas digestivos, como puede ser diarrea. En algunos pacientes sigue habiendo pérdida de olfato o gusto. Y las complicaciones son las mismas que en la gripe, hasta llegar al punto más complicado que es la neumonía”, amplió Pascual.

En tanto, la bronquiolitis es más estacional y afecta principalmente a la población pediátrica.

“Puede comenzar como un simple resfrío y después progresar con el agravamiento de síntomas. Si se observa que el resfrío no mejora, eso ya es un indicio para hacer una consulta médica”, manifestó la especialista en Pediatría, Daniela Gerbi.

Precisamente, es una afección que se da en niños menores de 2 años y aparece con una obstrucción en la vía aérea inferior, de pequeño calibre, como pueden ser los bronquios o bronquiolos.

“Estos síntomas, además de la tos y la fiebre, que en algunos casos no está, producen agitación y dificultad al respirar, lo que también afecta la alimentación”.

También interfiere el descanso, porque los bebés o niños se ponen muy irritables o muy aletargados.

“Si se observa que están muy agitados o que, en situaciones normales, parece que han hecho un esfuerzo muscular grande o se percibe hundimiento de la parte abdominal por el esfuerzo para compensar esa falta de aire, amerita una consulta rápida”, amplió. 

Piumatti aclaró que la diferencia en el diagnóstico entre los distintos cuadros virales sólo se puede hacer mediante un testeo.

“Es lo que permite diferenciar cuál es el virus que está causando la enfermedad. Pero hay que aclarar que no está indicado testear a la población general; sino sólo a las personas con riesgo o cuadros graves y forma parte de la vigilancia epidemiológica”.

Es importante que la población recuerde que ya existe la vacunación contra el virus sincicial respiratorio y se aplica en personas que cursan un embarazo.

“Al aplicarse se previene la bronquiolitis en los menores de 6 meses”, señaló Gerbi.

También se recomienda reforzar la aplicación de las vacunas COVID, neumococo y contra la gripe, según las recomendaciones para cada inmunización.

La neumonía tan temida

Existen tres tipos de neumonía que se ven con frecuencia: la neumonía común, producida por el neumococo, la neumonía que afecta a pacientes inmunocomprometidos y la neumonía asociada al respirador.

En cuanto a estas dos últimas, son situaciones muy puntuales, donde la resistencia a los medicamentos es alta y se deben tratar con un mayor cuidado por parte de los especialistas.

La neumonía se destaca por sus tasas de mortalidad, según las estadísticas es la tercera causa de muerte en adultos. En nuestro país tiene el sexto lugar.

En la actualidad, se estima que el 50% de los adultos mayores deberán ser hospitalizados por complicaciones, mientras que el 17% de estos fallecen por su causa.

“La neumonía es un cuadro bacteriano con una mayor incidencia en invierno y se da en particular en población de riesgo como pacientes con enfermedades preexistentes que favorezcan infecciones por bacterias como EPOC, diabetes, enfermedades cardiacas o personas mayores de 65 años. Es menos prevalente que las infecciones virales en la población general”, resumió Piumatti.

“Tiene como característica saliente la frecuencia respiratoria elevada y un dolor bastante puntual en la espalda, en el sector que se junta el moco dentro del pulmón. Y suele ser acompañada de fiebre, aunque en los mayores de 65 años es menos habitual este síntoma, y mucho cansancio”, añadió Soledad Pascual.

¿Cuándo ir al hospital?

Las consultas y atenciones por enfermedades respiratorias de tipo infeccioso en las guardias de hospitales y centros asistenciales de Bahía Blanca se incrementaron notoriamente en las últimas semanas.

Pero no en todos los casos es necesario acudir a las guardias, sino que se pueden resolver en consultorios médicos particulares o bien en las disntintas unidades sanitarias de la ciudad.

“Si hablamos de la población en general, todo cuadro que se extienda más allá de las 48 a 72 horas de inicio de los síntomas, persistiendo con fiebre o si se agregan síntomas más específicos, como falta de aire o dolor puntual del tórax, amerita una consulto. No me refiero al dolor de todo el cuerpo que puede traer aparejado un cuadro viral común, sino a una puntada que empeore al respirar”, señaló Piumatti.

Y agregó: “Cuando hablamos de los pacientes que tienen enfermedades crónicas, es diferente, porque se requiere un seguimiento más cercano y exhaustivo por parte de su médico de cabecera”. 

María Soledad Pascual adhirió a que hay algunas cuestiones importantes a tener en cuenta para consultar a un médico.

“Hay que prestar atención a niños menores de 6 meses con registro febriles o dificultad respiratoria o si los observamos con dificultad para alimentarse o descansar debido a este cuadro. Allí sí hay que consultar rápidamente a un médico”.

En tanto, los adultos mayores deben estar atentos a los mismos síntomas y a la fiebre sostenida por 4 o 5 días.

“Siempre es mejor acudir primero a su médico de confianza, que en caso de observar posibles complicaciones seguramente lo derivará a un centro sanitario. 

Por lo general, son pocos los casos que necesiten una intervención urgente, por eso habría que evitar acudir como primera opción a una guardia hospitalaria”, amplió.

Ambos especialistas recomendaron no tomar antibióticos innecesariamente. 

“Si una persona tiene la infección por el virus de la gripe, el rinovirus o el COVID, no requiere el uso de antibióticos. Se deben ingerir sólo antifebriles, como puede ser el paracetamol y eventualmente el ibuprofeno”.

Métodos de prevención

La pandemia generada por el Covid 19 le ha enseñado a la población los métodos simples para disminuir el contagio, como son el lavado de manos y la ventilación de los ambientes.

“Con esos dos hábitos, se evitan muchos contagios. Con el frío, la gente atina a mantener los lugares cerrados y eso propicia la circulación de virus más fácilmente”, señaló Pascual.

También se sugiere el aislamiento preventivo en caso de padecer algunos de estos síntomas.

“Generalmente, cuando se enferma un integrante de la familia terminan cayendo todos. Al igual que en los lugares de trabajo, que son en espacios cerrados”.

Además, si alguien tiene síntomas respiratorios y tiene que ir hasta un centro de salud o hospital, se recomienda utilizar barbijo para no transmitir infecciones a otros.

“Pero también sabemos que es fundamental la vacunación como única herramienta para prevenir los cuadros graves y disminuir la circulación viral”, agregó Piumatti. 

Por el momento están disponibles la vacuna antigripal anual, las dósis de refuerzo contra el Covid  y recientemente se sumó la del Virus Sincicial Respiratorio. 

"La que se conoce habitualmente como la “vacuna para la neumonía”, previene, además, las formas graves de la enfermedad que genera de la bacteria Neumococco. Todas estas vacunas se encuentran disponibles para que la población que tiene indicación, pueda recibirlas”, señaló Piumatti.

Cuando se transitan estas enfermedades hay que tratar de mantenerse hidratados.  

Y también se recomienda humidificar los espacios, como por ejemplo con jarras con agua en las hornallas.

Las vacunas

--En la Argentina, a partir de marzo de 2024 se incorporó como estrategia la vacunación contra el virus sincicial respiratorio de personas gestantes entre las semanas 32 y 36 durante la época de circulación del virus. De esta manera se protege a los niños contra la bronquiolitis.

--En tanto, la vacuna antigripal se encuentra indicada, de manera prioritaria, para grupos de mayor riesgo de complicaciones, como adultos mayores de 65 años, personas con enfermedades crónicas (diabéticos, cardíacos y pulmonares) y con alteraciones de la inmunidad, niños o adolescentes que mantienen una terapia prolongada con ácido acetilsalicílico (aspirina) y trabajadores de la salud asistencial (médicos, enfermeros y aquellos que tienen contacto con pacientes de alto riesgo).

--Para protegerse de algunos tipos de neumonía, está disponible la vacuna que protege de infecciones graves causadas por la bacteria neumococo en el Calendario de Inmunizaciones oficial. Es para lactantes, personas de más de 65 años, aquellos con patologías crónicas y para quienes han recibido un trasplante de células hematopoyéticas.