Bahía Blanca | Viernes, 03 de abril

Bahía Blanca | Viernes, 03 de abril

Bahía Blanca | Viernes, 03 de abril

Ramiro Santiago está devolviendo en Bahía algo de todo lo que recibió en Estados Unidos

Se encuentra de visita su amigo, casi un hermano, Stetson Smithson, compañero de la Universidad.

 Stetson, Ramiro Santiago, Julián Luini y Pedro Santiago, en el Dow.

Twitter: @rodriguezefe

Instagram: ferodriguez_

Un bahiense, un croata y un estadounidense quedaron unidos a fuego por el básquetbol universitario, al punto de llevar grabado el mismo tatuaje: "Es lo que nos representa", argumenta Ramiro Santiago, hoy anfitrión de Stetson Smithson.

"Hace un año que no lo veía, me dijo que quería visitarme, pero yo pensé que era broma, hasta que me confesó que había comprado los pasajes. Y acá estamos, disfrutando al máximo", asegura el bahiense, que se encuentra en pleno receso, tras su paso por Botafogo de Brasil, donde probablemente regrese.

"La comida es increíble, con todos los diferentes tipos de carne, y el helado ¡es perfecto!", resalta Stetson.

Aunque aclara: "Los horarios de las comidas son muy diferentes, me tomó un poco de tiempo adaptarme a eso", sin ser un impedimento para disfrutar de nuestra gastronomía.

Lo cierto es que compartiendo vacaciones entre amigos todo se disfruta, más allá que lamentan la ausencia del croata Dorian Benković.

"No pudo venir porque se rompió la rodilla y está recuperándose", contó Rama.

Santiago y su familia le estarán eternamente agradecidos a Stetson y sus padres, Michael y Theresa.

"Es uno de mis mejores amigos. Cuando llegué a la Universidad de Harding no conocía a nadie y su familia de alguna manera me adoptó. Se portaron sumamente bien conmigo. Es más, el papá tiene una empresa que coloca cables y el año pasado le dio trabajo a mi hermano (Pedro), se quedó como tres meses. Es gente de diez", resalta Ramiro.

Por eso, ahora, de local, es momento de devolver todo lo recibido, y con el básquetbol como carta de presentación, los Santiago ya metieron a su amigo en el "mundo del básquetbol bahiense".

"Esta ciudad tiene una profunda conexión con el básquetbol. Todas las noches veo gente de diferentes edades jugando", destaca, haciendo referencia a la actividad en el Dow, donde concurren a diario.

"Lo que más me sorprendió fue cuántas personas grandes todavía juegan, inclusive, mayores de 60 años. No tenemos eso en Estados Unidos", comparó Stetson.

"Realmente me encanta la ciudad, la gente es muy amable", resaltó Stetson, a quien le resta una temporada universitaria.

"Ojalá el próximo año podamos jugar juntos en la NBB, Europa o donde sea", se ilusionó Ramiro.

"Si Dios quiere, espero jugar básquetbol profesionalmente durante muchos años más. ¡Quizás, incluso en Argentina!", avisó el estadounidense.

Algo quedó claro: Stetson la está pasando muy bien en Bahía, dentro y fuera de la cancha. Es que se siente como en su casa, disfrutando en familia. Mejor así.