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Marino, el protagonista de un partido de película: arrancó de defensor, atajó un penal y terminó de "9"

El capitán de Libertad contó cómo vivió el histórico clásico ante Comercial. Fue 1 a 1 con un gol del Topo Sabatini sobre la hora.

Fotos: Archivo-La Nueva.

Lautaro Marino, defensor y capitán de Libertad, fue uno de los protagonistas principales de un partido de película y que quedará en la historia de la Liga del Sur.

El equipo de Villa Rosas empató el clásico ante Puerto Comercial, por 1 a 1, con un final lleno de matices, pequeños historias y miles de sentimientos.

Los de Ingeniero White ganaban 1 a 0, con gol de Nazareno Romero.

A los 88 minutos Tomás Becerra, el arquero milrrayita, vio la roja por una falta que fue penal y como su equipo ya no tenía cambios, Marino agarró los aguantes y su puso bajo los tres palos.

El defensor, a pura intuición, le atajó el disparo al goleador del torneo. A la postre, Marino se fue al área a jugar de 9 y llegó el empate agónico de Mauro Sabatini.

Para repasar todo lo que pasó en el Puerto, Marino pasó ayer por Diario Deportivo, programa que se emite de lunes a viernes (de 13:30 a 14:30) en La Nueva Play.

"Fue una locura los últimos cinco minutos que vivimos todos en cancha de Comercial", admitió Coco.

"Justo se dio esa jugada que echan al arquero, llego al área y el Topo Sabatini me dice: 'voy al arco yo'. Y me acordé que él estaba operado del hombro y le dije 'despreocupate, voy yo'. Total, quedaban dos minutos", agregó Marino.

Tras ponerse los guantes, debía esperar el remate de Romero, quien lleva 12 goles en el certamen y ya había marcado un tanto en la tarde whitense.

"Tomi Becerra me dijo que me la cruzaba. Me paré abajo de los tres palos y Naza abrió el pie, yo intuí que iba a ir ahí la pelota y gracias a Dios la pude despedir para el costado", siguió.

"Automáticamente, en la siguiente jugada, me dejé los guantes y me fui a buscar el empate que gracias a Dios llegó y nos trajimos un punto de Comercial", se alegró.

Lo curioso es que al momento de ir al área, Marino le cedió su lugar en el arco a su compañero Pereyra.

"La verdad que estuve rápido, fui corriendo hasta la mitad de la cancha y le avisé al árbitro. Yo sabía que se podía cambiar el arquero, el que no entendía nada era mi compañero, el Polenta", recordó entre risas.

"Después del gol volví a la zaga central y me temblaba el cuerpo de todo lo que habíamos vivido".

-Lautaro, ¿en los picados sos de ir al arco?

-Este año siempre atajó Lucas Machaín, mirá lo que es el destino, si hubiera estado en cancha atajaba Macha. Porque en la semana lo había hecho muy bien y le tocaba. Yo sólo anteriormente le he hecho con mis amigos, me gusta.

Esta situación similar, aunque sin abandonar el arco, Marino la vivió en 2021 en La Armonía cuando reemplazó a Evangelisti, quien vio la roja ante Olimpo.

"El central se lució en el tiro libre de Seisdedos, desviando el balón que finalmente dio en el horizontal y salió", explicó la crónica de La Nueva. de aquel día.

-En el penal le tiraste toda la presión a Nazareno, vos no tenía nada que perder...

-Me acuerdo que cuando me estaba poniendo los guantes le dije a Naza: "Decime qué vas a hacer" y me decía "¡No, no, no!".

"Me paré mal a propósito -agregó-, me puse más a la izquierda para dejarle el palo libre para que vaya ahí. Se acomodaron todos los planetas y la saqué. La verdad que fue una tarde de película".

"Conseguimos un punto que puede ser importantísimo. La sensación de felicidad desde que me puse los guantes hasta que terminó deben haber pasado cuatro o cinco minutos. Después del gol el cuerpo me explotaba, no daba más", reconoció.

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