La Provincia aprobó una obra de casi 1.000 millones de pesos para Villalonga y Stroeder
Se trata de la construcción de la nueva planta potabilizadora, que solucionará los graves problemas de abastecimiento de agua potable que se producen cada verano en ambas comunidades.
Juan Ignacio Schwerdt / jschwerdt@lanueva.com
El gobierno bonaerense adjudicó la obra de ampliación de la planta potabilizadora de Villalonga, un proyecto cuyo costo inicial es de casi 1.000 millones de pesos. La obra permitirá dejar atrás los graves problemas de abastecimiento de agua potable que sufría no solo esta comunidad, sino la de Stroeder.
La firma del contrato de obra fue anunciada al intendente de Patagones, José Luis Zara, por el subsecretario de Recursos Hídricos bonaerense, Guillermo Jelinski.
De acuerdo con la información oficial, la empresa que se adjudicó la obra es Aguas y Procesos SA, de Capital Federal, que había presentado una cotización de 998.883.882,14 pesos.
El presupuesto oficial de los trabajos era de 783.602.554 pesos. Tomando en cuenta que la empresa solicitó un 27,5% más, se temió que la licitación pudiera ser declarada desierta, aunque finalmente eso no sucedió.
La otra firma que participó de la compulsa, Bridge Hydrogen SA, de Sunchales, provincia de Santa Fe, había ofrecido hacerse cargo del proyecto por 1.020.105.960,40 pesos, por lo que fue descartada.
“Fue una gran noticia que se adjudicara la obra, porque la licitación se había efectuado el 23 de mayo. Hace unos días se firmó el contrato y restan algunos trámites, pero entendemos que en un mes y medio, una vez que reciban el anticipo, estarían en condiciones de arrancar”, dijo a La Nueva. el intendente Zara.
El plazo de ejecución de los trabajos es de 580 días.
La planta actual de Villalonga fue construida en la década del ’70 con el objetivo de abastecer de agua potable no sólo a esta localidad, sino también a la de Stroeder.
Sin embargo, debido al crecimiento poblacional y a la falta de mantenimiento, hace unos años empezó a tener serias dificultades para producir el agua potable que demandaban ambas comunidades, especialmente en los meses de verano.
Comenzaron entonces las gestiones ante ABSA para ampliar la capacidad de potabilización, lo que en un principio se intentó resolver sumando módulos móviles a la planta entre diciembre y febrero de cada temporada estival.
En la actualidad hay tres tipos de módulos de baja capacidad, pero siguen sin poder abastecer la creciente demanda debido al desgaste por la cantidad de años que tienen.
“La nueva planta, en cambio, constará de dos módulos con capacidad para procesar 100 metros cúbicos por hora cada uno. Se trata de un caudal importante, que supondrá una solución importante para ambas poblaciones”, enfatizó Zara.
El jefe comunal hizo hincapié en que la futura planta “reemplazará a esos módulos que se han ido incrementando a pedido del municipio desde el comienzo de mi gestión”.
“Cuando era concejal se había puesto un módulo (en el 2013); luego, cuando asumí, se colocó otro, dejando de lado uno antiguo; y ahora, hace dos años, se agregó uno que venía de Médanos. Son todos distintos, y tienen distinto nivel de desgaste”, describió.
“Lo que se busca ahora es concentrar todo en una planta más moderna, aunque algunos de los módulos antiguos quedarán como reemplazo por cualquier inconveniente”, añadió.
Según consta en el pliego de la obra, la construcción de la planta se desarrollará en sobre la calle 23 de la localidad de Villalonga, perteneciente a la Región 7 de la concesión de ABSA, “para aumentar la capacidad de producción a mínima de agua potable a 200 metros cúbicos por hora”.
Se tratará de una planta compacta para tratamiento de potabilización convencional (con coagulación, floculación, sedimentadores y filtrado).
En forma complementaria, se ejecutará una cisterna de 100 metros cúbicos que almacenará agua tratada que servirá para realizar el contralavado de los filtros.
“Se plantea además la ejecución de una platea donde se apoyarán los nuevos módulos de la planta potabilizadora. Asimismo, para poder contener eventuales perdidas de los tanques de productos químicos se plantea la ejecución de cubas antiderrame”, se indicó.
Completarán la obra civil la ejecución de una sala de tableros, una platea para poder apoyar el grupo electrógeno a instalar y la construcción de un galpón de almacenamiento y preparado del polielectrolito.
La falta de agua y las usurpaciones
Esta semana, luego de casi dos días de tensiones, debates y negociaciones con los vecinos, fue levantada en Villalonga una toma ilegal de terrenos en el denominado Loteo Roumec.
Se trata de una parcela ubicada en el acceso a la localidad, frente al sector industrial, que vecinos autoconvocados pretendieron usurpar por la acuciante falta de lotes que hay en la localidad.
Dicha parcela es privada, pero sus dueños –la familia Roumec- están en tratativas desde hace años con el municipio para cederla. Esto permitiría a la comuna contar con una buena cantidad de terrenos con los cuales hacer frente a la demanda de cientos de familias.
“Uno de los motivos por los cuales esta operatoria está trabada –señaló el intendente Zara- es precisamente la falta de agua. Debido a que la planta potabilizadora está al límite, no se autorizan ampliaciones de la red domiciliaria, por lo que es imposible llevar adelante nuevos loteos”.
“Con esta nueva planta no solo tendremos más agua, sino la posibilidad de otorgar la factibilidad a nuevos loteos, con lo que habrá más terrenos disponibles que podrán ser urbanizados”, añadió.
El problema de la falta de agua fue expuesto a los vecinos que tomaron las tierras por los propios funcionarios municipales, y finalmente accedieron a dejar los lotes con el compromiso, por parte de la comuna, de que se aceleren las gestiones por las obras necesarias.