Bahía Blanca | Martes, 06 de diciembre

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Presencias y ausencias significativas a un lado y otro de la grieta

Con la visita de Horacio Rodríguez Larreta quedó de manifiesto cómo se está moviendo la coalición Juntos de Bahía Blanca en el marco de la interna nacional. Y la movilización a favor de Cristina expuso quiénes son los fieles en este distrito.

Larreta, en su visita del viernes a Bahía. (Fotos: Pablo Presi y Tomás Bernabé - La Nueva.)

Maximiliano Allica / mallica@lanueva.com

   En medio de un clima nacional convulsionado por los incidentes del fin de semana frente al domicilio de Cristina Kirchner, así como por la profundización de la interna en Juntos por el Cambio tras las críticas de Patricia Bullrich a Horacio Rodríguez Larreta, en Bahía Blanca se produjeron dos eventos que muestran el correlato local de ambos episodios.

   El viernes estuvo en la ciudad el jefe de Gobierno porteño, justo dos semanas después de su competidora interna, Bullrich. Los comités de recepción y agasajos para ambos presidenciables amarillos revelan cuál es el clima de época en nuestra ciudad respecto de estos adversarios cada vez más declarados.

   La exministra de Seguridad disfrutó de un efusivo recibimiento, que incluyó un amplio cortejo callejero y búsqueda de fotos para compartir en redes por parte de dirigentes Pro y de otros socios de la coalición o afines. Aquel día se sumaron al clamor Lorenzo Natali, Emiliano Alvarez Porte y la libertaria Valeria Rodríguez, entre otros. Ese nivel de efervescencia se correspondió con los pedidos de selfies tanto de militantes como de algunos ocasionales vecinos.

   En el caso de Larreta, las presencias se circunscribieron a lo obvio: el intendente Héctor Gay, la senadora Nidia Moirano, el exdiputado Santiago Nardelli y el también senador Andrés de Leo, el único no amarillo que se sumó a las actividades. No hubo una gran convocatoria callejera ni radicales en primera fila o referentes de otros espacios que pugnen por una foto para subir a Instagram o Twitter.

   Esos gestos muestran varias cosas. Primero, tal como viene señalando La Nueva., que las encuestas locales hoy parecen inclinarse hacia Bullrich por encima de Larreta. Y la gran disputa interna de Juntos en Bahía, de cara a 2023, es quién acompaña a la boleta del precandidato a presidente más competitivo, porque el aspirante a jefe comunal que se cuelgue de esa lista será el de mayores chances de triunfo en las PASO y, luego, en las generales. Visto desde hoy, el caballo ganador parece la titular del Pro nacional, lo cual no es de extrañar en un distrito como Bahía.

   Lo siguiente es que así como había un aire larretista en Alsina 65 hasta las elecciones del año pasado y antes se exhibía una inclinación vidalista, la aguja se vuelve a mover. Y no sería de descartar que si los vientos continúan agitados haya nuevas modificaciones, en caso de que cambie la coyuntura.

   ¿Cuánto molesta a la conducción nacional del Pro este juego zigzagueante de la cúpula local? Difícil de saber, pero en el fondo todos entienden cuál es el objetivo: ganar elecciones, la única manera de gobernar. El que se enoja por el pragmatismo, pierde.

   Otro dato significativo de la visita del alcalde porteño es que durante la conferencia de prensa, en el local partidario del Pro en calle Colón, le hicieron un lugar en la primera fila al lilito De Leo, que no había estado en esa posición con Bullrich.

   Allí también hay dos ítems a observar. Uno, que si bien los amarillos promueven la candidatura de Moirano para 2023, reconocen en el dirigente de la Coalición Cívica a un adversario con aspiraciones legítimas, al cual no le van a trabar la opción de competir, incluso cuando a veces se muestre crítico de ciertas conductas del Pro en el gobierno municipal.

   Y dos, que tal vez ya estén prefigurando las respectivas líneas de candidaturas. Una que empiece en la presidencial de Bullrich y termine en la senadora Moirano como postulante a intendenta, versus otra que comience en Larreta y desemboque en el senador De Leo.

   Por ahora, por supuesto, son especulaciones. O casi. La intención del tridente amarillo es no negar el juego a aspirantes a la sucesión de Héctor Gay, pero reservándose la boleta con la cual competirán dentro de las primarias de Juntos. Esa es la postura dominante en este momento.

   ¿Y si se anulan las PASO el año que viene bajo el argumento del gasto innecesario? Existen versiones de que el Frente de Todos promovería esta opción en el Congreso, para complicarle la vida a los líderes nacionales de Juntos, que más que nunca necesitan dirimir sus diferencias internas en las urnas.

   Parece una posibilidad lejana. Además, eso significaría que el FdT deberá tener una sola fórmula presidencial. ¿La de quién? El sábado en Recoleta hubo cánticos por "Cristina presidenta" y el kirchnerismo, por ahora, deja correr la versión. ¿Tan poca fe le tienen a Sergio Massa para acomodar la economía y convertirse en candidato del espacio?

   El resurgimiento de CFK tiene un par de efectos sobre Massa. El positivo es que la discusión judicial está tapando el ajuste en diferentes áreas sensibles como Educación y Salud, aunque es probable que los problemas de bolsillo vuelvan a ganar la agenda cuando empiecen a llegar en estos días las tarifas de luz y gas con subsidios reducidos.

   El negativo para el ministro es que la posibilidad de un proyecto presidencial de Cristina (ya se sabe que vice no puede volver a ser ni tener ningún rol secundario) enturbia su propio sueño de poder.

   El otro acto político con presencias y ausencias significativas ocurrió el sábado frente a Tribunales, para apoyar a Cristina en el marco del proceso judicial en su contra. De los referentes de primera línea del Frente de Todos bahiense solo estuvo Federico Susbielles, quien venía respaldando a la vicepresidenta desde sus posteos en redes.

   En cambio, no participó el líder camporista Gabriel Godoy, aunque la explicación es sencilla ya que se sumó a los actos del PJ de Coronel Rosales. En Bahía quedaron como figuras más representativas de esa agrupación la senadora bonaerense Ayelén Durán, el concejal Mariano Arzuaga y el director asociado de Región Sanitaria, Laureano Alimenti. La diputada provincial Maite Alvado no se movilizó con el núcleo local sino que se la vio en la marcha principal, en la Recoleta.

   También dieron el presente la presidenta del bloque en el Concejo, Gisela Ghigliani, y su compañera de bancada Analía López, así como el exedil y actual coordinador seccional de la Defensoría del Pueblo, Carlos Quiroga.

   Una de las ausencias más notorias, aunque no se podría decir inesperada, fue la del senador Marcelo Feliú, así como de los referentes de su línea interna, los concejales Romina Pires, Pablo Rosenfelt y Paola Ariente. Tampoco estuvieron otros ediles como Lucía Martínez Zara y Carlos Moreno Salas. No obstante, el día anterior se produjo una reunión del Consejo del PJ local para tratar la situación de la vicepresidenta donde sí estuvieron tanto Zara como Moreno Salas, además de Rosenfelt.

   La explicación formal de distintas ausencias el sábado fue que, en realidad, no hubo una convocatoria oficial del partido a movilizarse. Es más, muchos de los participantes de la actividad utilizaron el concepto de "autoconvocatoria". Sin embargo, no fueron pocos los que sacaron cuentas de quiénes asistieron y quiénes no, subrayando que el comunicado de esa reunión partidaria había instado a la "militancia a estar unida, organizada, movilizada y en estado de alerta permanente para defender el estado de derecho y la democracia, en solidaridad con la compañera Cristina ante una nueva persecución política".

   Una ausencia muy ruidosa fue la de los gremios. Ninguno de los principales referentes de la CGT local ni del Bloque de Unidad Sindical se apersonaron a bancar a la vice. Aunque valga una aclaración: tampoco los líderes nacionales se movilizaron en Buenos Aires. De hecho, si el enfrentamiento con la policía se hubiera dado con las tropas sindicales probablemente la temperatura hubiera sido mucho más alta.

   Desde ya, ni Fabián Lliteras ni el resto de los miembros del Frente Renovador se sumaron a la convocatoria local. Sí se lo vio al exedil y actual funcionario del Ministerio de Justicia de la Nación, Luis Calderaro.

   Otros que no faltaron fueron los partidos que integran el FdT pero que no provienen del peronismo. Las banderas rojas del Partido Comunista flamearon con protagonismo ante el palacio tribunalicio.

   Un par de datos políticos más de estos días tienen que ver con el radicalismo. Uno está vinculado con la decisión de Facundo Manes de negarse --único diputado de Juntos en hacerlo-- a acompañar el pedido de juicio político al presidente, tras las declaraciones de Alberto Fernández donde comparó las situaciones del fiscal Diego Luciani y de Alberto Nisman.

   Entre los aspirantes a competir en Bahía por la UCR solo Martín Salaberry salió a alinearse con Manes, quien consideró que la desacertada frase de Alberto no es causal suficiente y que la institución del juicio político no debe ser banalizada buscando réditos de corto plazo.

   Manes tironea cada vez más con el aparato radical y sus chances de estructurar un proyecto que congregue a todo el partido detrás suyo el año próximo parece que se van alejando. Sin embargo, esta diferenciación respecto de los halcones de Juntos podría caer bien en un sector del electorado que busca figuras nuevas porque se cansó de lo más rancio de la grieta. Las encuestas decidirán para qué está el neurocientífico el año próximo. Por lo pronto, Salaberry se tiró para ese palo.

   Otro que también viene mostrando sus cartas es Emiliano Alvarez Porte. Este viernes volverá Cristian Ritondo a la ciudad para inaugurar un local de campaña en Las Heras al 100. Las leyendas en la vidriera no dejan mucho margen para dudas, "CR23" y "EAP23". Ritondo ya dijo que quiere ser gobernador, ¿lanzará Alvarez Porte su candidatura?

   Esta es otra línea interna que apuesta a Bullrich por sobre Larreta, aunque maneja matices. A Ritondo se lo ve muy cercano a Mauricio Macri, quien podría interceder para que alguno de ambos presidenciables, o ambos, lo lleven como su postulante a la Gobernación.

   La aspiración del exsecretario de Seguridad bahiense es que eso suceda y que Ritondo después tenga la fuerza suficiente como para pedir que a Porte le habiliten su boleta aquí abajo, para ser una alternativa más.

   Toda expectativa es legítima.