Bahía Blanca | Lunes, 27 de junio

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Polémica en Saldungaray: el Aero Club podría quedarse sin pista de aterrizaje

La entidad señala que, de no mediar la Justicia, podría dejar de funcionar.

Fotos: Archivo La Nueva. e Instagram Aero Club Saldungaray

   Un conflicto que relaciona la falta de espacio en el cementerio con el uso y la (no) cesión de tierras por parte quienes dicen ser los legítimos dueños del lote que ocupa el Aero Club de Saldungaray, podría dejar a la institución sin la pista de aterrizaje que ha venido utilizando en los últimos 70 años. De ahí a dejar de existir, se entiende, quedarían tan solo unos pasos.

   La cuestión, que hasta el momento se mantenía como un problema dentro del ejido urbano de la población, tomó mayor preponderancia en las últimas horas, después de que el aeroclub la hiciera pública a través de sus redes sociales e incluso presentara una denuncia en la Fiscalía Federal Nº 1 bahiense.

   La situación se conoció a principios del mes pasado, cuanto la familia Leturia -que dice poseer la titularidad de los lotes donde se encuentra actualmente la pista de aterrizaje de la entidad- hizo conocer su deseo de tomar posesión del terreno. Al parecer, esta solicitud estaría vinculada al deseo y la necesidad del municipio de Tornquist en ampliar el cementerio de la localidad, que actualmente se está quedando sin espacio. Sin embargo, fuentes bien informadas de la comuna reconocieron a “La Nueva.” que hasta que no se resuelva el conflicto entre los privados, no continuará con el trámite.

   Volviendo al pedido de las tierras, desde el aeroclub se reconoce que el boleto de compraventa de los lotes en cuestión se extravió en el tiempo, aunque también se destaca la existencia de un acta de asamblea, correspondiente al 31 de agosto de 1952, en la cual se menciona la compra de esos terrenos. De acuerdo a lo señalado por la institución en sus redes sociales, “estas personas -por la familia Leturia- reclaman el terreno como suyo, lo cual es erróneo ya que ese terreno, donde hoy se encuentra dicha pista, fue comprada a Santiago Leturia (abuelo de José María Leturia -NdR: quien hoy está realizando el reclamo) en el año 1952”.

   La situación no quedó ahí y parece haber pasado a mayores. Según denuncian desde la entidad, la familia no habría considerado válida ni probatoria la existencia del acta, por lo que habría impedido el ingreso a la pista en cuestión, colocando candados y cadenas en la tranquera que la separa del predio donde se encuentran el hangar y las oficinas. Además, desde la entidad afirman que se ha retirado el alambrado eléctrico que impedía el acceso del ganado vacuno al predio y se están arando sectores cercanos a la pista.

   “Esto genera un inminente peligro a cualquier aeronave que intente realizar un aterrizaje en el lugar, así como a terceras personas y bienes -se indica-. Impidiéndonos usar nuestra pista, el aeroclub peligra y podría desaparecer”.

 

La institución reconoce que el boleto de compraventa se extravió, aunque insiste con que la adquisición de las tierras figura en las actas de la entidad.

 

   Más allá de afirmar que a la familia no le interesa llegar a un acuerdo con la entidad por el uso de las tierras, desde la entidad también se recordó que la pista está habilitada por la Administración Nacional de Aviación Civil como lugar de aterrizaje en la Comarca Serrana, además de poder utilizarse para vuelos sanitarios o como base para aviones de lucha contra incendio.

   Por esta razón, en las últimas horas el aeroclub presentó una denuncia ante la Fiscalía Federal Nº 1, en Bahía Blanca, en la que señalan que desde mediados del mes pasado se ven impedidos de ingresar y/o utilizar la pista de aterrizaje.

   En el texto, señala que la entidad ha mantenido una “posesión pública, pacífica, continua e ininterrumpida desde el año 1952, lo cual surge del propio acta de asamblea de fecha 31 de agosto de 1952, registrada en el folio 118, donde se hace mención de la adquisición de dicho inmueble”.

   “En virtud de haberse extraviado el boleto de compraventa de dicho bien, se ha imposibiltado formalizar la transferencia registral del dominio, el cual permanece bajo la titularidad de la familia Leturia, quienes a su vez son propietarios del campo lindero a la pista de aterrizaje”, reconocen.

   Además, aseguran que sobre fin de mayo “se realizó un acta de constatación notarial” y manifiestan que “esta turbación al derecho de propiedad del aeroclub no solo afecta su patrimonio y hace imposible el desarrollo de la actividad aeronáutica, sino que pone en serio riesgo la seguridad de las aeronaves que operen en la misma”.

   Por esta razón, solicitan que la Justicia realice las investigaciones necesarias “por la posible comisión de los delitos previstos en el artículo 190 del Código Penal -NdR: establece penas de prisión de entre 2 a 25 años para quienes realicen actos que pongan en peligro la seguridad de una nave, naufragios, desastres aéreos o muertes vinculadas a estos hechos- y se custodie la pista en cuestión “con la finalidad de mitigar el riesgo aéreo”.